Los medios independientes se defienden frente a ataques gubernamentales

porJames Breiner
Aug 20, 2020 en La seguridad del periodista
Person typing on computer

Algunas de las tácticas utilizadas por los presidentes populistas incluyen apoderarse de los medios independientes, lanzar campañas de trolls para desacreditar a los periodistas, acosar a las publicaciones, difamar a periodistas específicos y organizar amenazas orquestadas de violencia, dijeron los participantes de una mesa redonda sobre ataques gubernamentales contra la prensa en el International Symposium of Online Journalism, organizado de manera virtual por la Universidad de Texas en Austin.

La sesión estuvo presidida por Kathleen Kingsbury, editora de la página editorial del New York Times.

Panelists for ISOJ2020

Ataques online

Sérgio Dávila de Folha, el periódico independiente más grande e importante de Brasil, dijo que su publicación tiene un historial revelando la corrupción de Jair Bolsonaro y su familia, incluso antes de que asumiera la presidencia del país en 2018. Como resultado, Bolsonaro regularmente destroza al Folha durante sus apariciones públicas.

Después de que la periodista Patricia Campos Mello revelara cómo el presidente y sus seguidores usaron WhatsApp, la red social más popular de Brasil con 100 millones de usuarios, para difundir información falsa sobre un oponente político, se lanzó una campaña de difamación en su contra, utilizando fotos manipuladas con insinuaciones sexuales.

Folha también ha sido objeto de cuatro millones de mensajes agresivos en Twitter, de los cuales el 80% provinieron de aliados conservadores del presidente, dijo Dávila.

Conseguir números sobre el COVID-19

La guerra de Bolsonaro contra los medios independientes se ha vuelto más relevante durante la crisis del COVID-19, en la que Brasil ha tenido uno de los brotes más graves del mundo según la Organización Mundial de la Salud. Bolsonaro ha minimizado el peligro del virus y ha bloqueado el acceso a información sobre muertes e infecciones.

Como respuesta, los principales medios de comunicación del país se han unido para desarrollar sus propias estadísticas diarias, reuniendo datos de fuentes sobre el terreno. Esta colaboración es la primera entre los medios altamente competitivos del país, señaló Dávila.

[Lee más: Lecciones aprendidas en la cobertura de la pandemia en Brasil]

La caza de los medios en Hungría

Los medios independientes se encuentran en una situación mucho más precaria en Hungría, dijo Peter Erdelyi, de 444.hu. Allí el primer ministro Viktor Orban y su partido de derecha, Fidesz, han erosionado constantemente a los medios independientes desde que llegaron al poder en 2010.

Poderosos oligarcas alineados con el partido han adquirido 18 periódicos en los últimos años. El gobierno ahora controla una red de 476 medios impresos, radiales y televisivos.

La publicación de Erdelyi se fundó en 2013 y ha tenido visitas mensuales de entre 14 y 20 millones desde enero pasado, según SimilarWeb. Es un medio muy crítico del gobierno, y éste ha respondido bloqueando el acceso de la publicación a funcionarios y documentos públicos.

En Hungría, las campañas financiadas por el gobierno subcontratan trolls que difaman a trabajadores de la prensa bajo la premisa de que los medios son un engaño, contó Erdelyi.

La estrategia de 444.hu ha sido participar en una campaña para educar al público sobre el papel de los medios independientes y cómo sirven a las audiencias. A veces, sin embargo, esto ha significado meterse a la cueva de los leones. Erdelyi ha debatido públicamente sobre miembros del régimen en un programa de televisión moderado por un presentador hostil.

Oligarchs aligned with Hungary’s ruling party have acquired independent newspapers and made them mouthpieces for the government’s positions on immigration and other topics.
Los oligarcas alineados con el partido gobernante de Hungría han adquirido periódicos independientes y los han convertido en portavoces de las posiciones del gobierno sobre inmigración y otros temas.

"Los populistas son más eficaces"

Anna Gielewska, vicepresidenta de la Reporters Foundation de Polonia, acaba de terminar una beca de un año en la Universidad de Stanford, donde estudió cómo los regímenes populistas de todo el mundo están trabajando juntos.

"Los populistas son más eficaces para despertar el miedo y la ira y manipular al público", dijo. Llenan las redes sociales con mensajes contradictorios para que el público no sepa en qué medios confiar.

En su Polonia natal, Gielewska teme que el presidente conservador recientemente reelegido, Andrzej Duda, siga el libro de jugadas húngaro. El gobierno amenaza con nacionalizar los medios independientes y eliminar la propiedad extranjera, en particular de las empresas de medios alemanas.

Ella cree que los medios deberían adoptar una de las tácticas principales de los populistas: más colaboración mutua internacional. Los medios independientes deben trabajar juntos y publicar historias censuradas en un país para que puedan llegar a la comunidad internacional. En este sentido, un ejemplo claro que mencionó fue el Proyecto de Reporteo sobre Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP).

Entre otras tácticas, identificó:

  • Desarrollar apoyo legal para proteger a periodistas y medios de comunicación de juicios por difamación y otros delitos.
  • Establecer un fondo global para el periodismo de interés público.
  • Crear guías de acción contra la propaganda y la desinformación que puedan utilizar medios de todo el mundo.
  • Desarrollar asociaciones intersectoriales entre académicos, periodistas y organizaciones de interés público.

[Lee más: Detrás de las batallas judiciales de la periodista Maria Ressa]

La prensa, enemiga nro. 1 del presidente mexicano

Juan E. Pardinas, director editorial del grupo Reforma de México, dijo que cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia por un margen abrumador en 2018, neutralizó a sus oponentes políticos. Necesitaba un nuevo enemigo y encontró uno en la prensa.

Durante sus primeros 20 meses en el poder, López Obrador (más conocido como AMLO), criticó a Reforma 200 veces, contó Pardinas. El presidente se refiere a la prensa como "golpista".

“AMLO dice que estamos tratando de destruir la democracia”, dijo Pardinas.

El gobierno mexicano, sea cual sea el partido en el gobierno, ha sido durante mucho tiempo la mayor fuente de ingresos de los medios del país. El gobierno tradicionalmente dirige los ingresos publicitarios a medios amigables y los extrae de aquellos que critican el poder. Un medio afín recibió US$18 millones en ingresos por publicidad el año pasado, dijo Pardinas, sin nombrarlo. Ese flujo de dinero ahoga las voces independientes.

De alguna manera, los comediantes que satirizan al presidente tienen una tarea más fácil que los periodistas, dijo el editor. Los comediantes pueden simplemente burlarse de las declaraciones ridículas, engañosas o falsas provenientes del gobierno. Los periodistas, en cambio, primero deben informar acerca de la declaración oficial y luego demostrar por qué no es verdad. Para entonces, la gente ni siquiera escucha.

¿Más regulación gubernamental?

Durante la sesión de preguntas y respuestas, los participantes discutieron si las plataformas de redes sociales, como WhatsApp, Facebook, Instagram y Twitter, deberían responsabilizarse más por el contenido que publican.

Esas plataformas están ganando enormes ingresos publicitarios, pero gran parte de su contenido es evidentemente falso y difamatorio. A diferencia de los medios, las redes sociales no tienen la responsabilidad legal de controlar su contenido en la mayoría de los países.

Dávila dijo que WhatsApp es una "red social oscura", porque no se pueden rastrear los mensajes hasta su fuente original.

A Erdelyi no le entusiasma poner al gobierno a vigilar las mentiras que circulan en las redes sociales de su país, ya que el gobierno mismo es una de las fuentes principales de desinformación. Sin embargo, sí favorece la vigilancia del "comportamiento no auténtico", en el que los actores políticos se esconden detrás de personajes y avatares falsos.

Kingsbury buscó terminar la sesión con un mensaje positivo. Los panelistas la complacieron afirmando su compromiso de servir a sus comunidades con noticias e información confiable, a pesar de los ataques contra ellos y su staff.

Dávila dijo que los periodistas no deben posicionarse como oponentes de los que están en el poder, pero que sí deben “actuar sin miedo”. Terminó citando al editor del Washington Post, Marty Baron: “No estamos en guerra. Estamos trabajando".


Este artículo fue publicado originalmente en el blog de James Breiner y es reproducido en IJNet con permiso.

Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Sergey Zolkin.