La periodista del mes de IJNet: Nazlee Arbee

Jul 5, 2023 en Periodista del mes
Nazlee

Nazlee Arbee, periodista multimedia sudafricana, descubrió su pasión por la profesión cuando estudiaba en la Universidad de Ciudad del Cabo.

Allí participó como activista estudiantil en las protestas Rhodes Must Fall (Rhodes debe caer), defendiendo con éxito la retirada de una estatua del colonialista británico Cecil Rhodes del campus, así como en el movimiento #FeesMustFall (Las tasas deben caer), que se convirtió en la mayor protesta estudiantil de la Sudáfrica posterior al apartheid.

Tras graduarse, Arbee empezó a trabajar como periodista independiente. Entre otras publicaciones, escribe para IJNet sobre medidas de seguridad y da consejos para representar con precisión voces marginalizadas, comunidades negras y a la comunidad LGBTQ+, entre otras. Arbee utiliza su interseccionalidad para luchar por una mejor representatividad en los medios de comunicación de las voces diversas.

¿Cómo te convertiste en activista?

En mi campus se celebraba la historia colonial, incluso con estatuas de personas que colonizaron a nuestros antepasados. Era algo con lo que muchos estudiantes no nos sentíamos cómodos, pero no hacíamos nada al respecto hasta que vimos a un estudiante actuar y todos seguimos su ejemplo. En mi inspiración como activista también participaron académicos que me educaron y me mostraron otros ejemplos de activismo.

En mi campus también había mucho clasismo y racismo, y la división de la riqueza era bastante extrema. Como alguien que nunca había estado en una institución privada antes, me asombró la normalización de esas disparidades.

¿Cómo es ser periodista en Ciudad del Cabo?

Es complicado. Estoy escribiendo un artículo para IJNet sobre salud mental y periodismo, y creo que los periodistas sudafricanos se enfrentan a traumas únicos. Tenemos una de las tasas de violencia de género más altas del mundo. Así que, como periodista, además de no estar bien pagos, estamos expuestos a temas de extrema violencia o extrema pobreza. Puede ser liberador poder denunciar esos problemas y ofrecer información. Pero, al mismo tiempo, pasa factura a los periodistas que trabajan sobre el terreno.

¿Qué te llevó a cubrir comunidades marginadas y cuáles son tus recomendaciones para que otros periodistas las representen  de forma ética y precisa?

Estoy en la intersección de muchas cosas, así que la interseccionalidad, el estudio de la interseccionalidad, ser una activista estudiantil, y que no se contara mi historia fueron algunas de las razones. Querer una representación diferente en los medios de comunicación, ver allí a pocos periodistas de color, fue algo que me animó a decir algo.

Yo diría que, siempre que sea posible, hay que dar a la gente la oportunidad de tener una plataforma. Muchas veces sentimos que "tenemos que ser la voz de los que no tienen voz". Pero no es que las comunidades no tengan voz, sino que simplemente no tienen acceso a contar sus propias historias.

Hay que dar a la gente la posibilidad de hablar por sí misma y, cuando se escribe sobre alguien que no sea uno mismo, hay que basarse en la percepción que la fuente tiene de sí misma. Pregúntale cómo le gusta que la representen, y si lo que hiciste es una buena representación.

Junio es el Mes del Orgullo en varios países. ¿Cómo crees que ha mejorado la cobertura de los temas LGBTQ+ y en qué aspectos debería mejorar aun?

Creo que hay algunas mejoras. Cuando miro hacia atrás, en los archivos históricos, pienso que somos la mejor generación que ha existido en cuanto a representación, si bien a lo largo de la historia las personas LGBTQ+ hemos sido documentadas y hemos estado realmente presentes a lo largo de la historia. No sería completamente negativa porque hay una cantidad increíble de gente que ha logrado avances y ha dado más espacio a la representación.

Mi principal problema con el Mes del Orgullo son las corporaciones y las empresas. Hay una gran cantidad de tokenización. Y creo que la representación LGBTQ+ debería extenderse más allá del Mes del Orgullo; eso es lo que hace falta.

Además, cuando no estemos en peligro, no necesitamos noticias "calientes" sobre una persona trans que ha muerto y a la que de pronto damos una plataforma. El enfoque no tiene por qué ser siempre ese. Solo hay que permitir que se normalice a las personas LGBTQ+ como una población diversa y dar una plataforma a personas de diferentes intersecciones durante todo el año.

¿De qué modo IJNet te ha ayudado en tu carrera?

Me encanta la plataforma por las oportunidades que ofrece. Viviendo en el Sur Global y específicamente en Sudáfrica, me ha ayudado a no estar aislada de las publicaciones que quieren escuchar nuestras historias y me ha permitido llegar a plataformas globales.

En cuanto a escribir para IJNet, los editores siempre me han preguntado si sus ediciones estaban bien. No editan sin más algo que yo haya escrito sobre raza, género o sexualidad desde un lugar en el que "ellos tienen razón". Nunca he tenido la sensación de que se ahogara mi narrativa o de que no pudiera decir lo que realmente quería.


Imagen cortesía de Nazlee Arbee.