Lo que algunas redacciones de Latinoamérica están haciendo para cuidar la salud mental de sus periodistas

نوشتهMariana Cianelli
May 8, 2020 در Cobertura del coronavirus
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El presente artículo corresponde a nuestra serie sobre el coronavirus. Entra aquí para leer más.

La cobertura de la pandemia del COVID-19 puede sobrecargar emocionalmente a los periodistas. La incertidumbre, la particularidad de congeniar la experiencia individual con la colectiva y la exposición a historias trágicas son algunos de los factores que repercuten en la salud mental de quienes tienen la tarea de informan.

A todo esto se le suma el cambio en las formas de trabajo: muchos medios dejaron sus redacciones para pasar al teletrabajo, disminuyó el contacto cara a cara y la conexión en ocasiones pasó a ser 24/7. ¿Qué medidas tomaron algunas redacciones de América Latina para cuidar la salud mental de sus reporteros? ¿Cuáles son sus consejos para el autocuidado de periodistas?

Videollamadas: reuniones para conversar de todo... menos de COVID-19

El nuevo coronavirus está siendo con frecuencia el tema central del trabajo de los periodistas, y muchas veces se convierte en el centro de sus conversaciones. Dentro del equipo de redacción, abrir el abanico a otra temáticas posibles es saludable, y también necesario: “Tenemos una o dos llamadas a la semana entre el equipo para hablar de lo que sea menos de trabajo. Es inevitable que el tema COVID-19 salga, pero intentamos hablar más bien de series, lecturas, emociones, anécdotas”, cuenta el director de Distintas Latitudes, Jordy Meléndez

La misma medida implementa el medio digital argentino RED/ACCIÓN. El editor general, Javier Drovetto, cuenta que durante la videollamada diaria, en la que participa todo el equipo, por 40 minutos “hablamos sobre cómo nos sentimos, cómo están las personas que conviven con nosotros, cómo está la familia de cada uno, y también nos aconsejamos a partir de nuestras experiencias en la cuarentena: ejercicios físicos, recetas, juegos, series, música y todo los que nos pueda ayudar a llevar de la mejor manera posible el aislamiento. En esa reunión no hablamos de trabajo”. 

Autocuidado 

En la charla #ConversacionesPoderosas: Autocuidado y seguridad integral, organizada por Chicas Poderosas, periodistas y activistas de la región compartieron consejos sobre el cuidado de la salud mental durante la pandemia. Gema Manzanares, periodista e integrante de La Quimera feminista y Enredadas de Nicaragua, planteó que es necesario separar el espacio de trabajo del de descanso, así como cuidar la alimentación, hidratarse y, si se tiene la oportunidad, aprovechar a tomar sol. También precisó que una misma herramienta de autocuidado puede servir a una persona y no a otra. “Tal vez a muchas personas este momento les sirva para aprender un idioma, hacer un curso, leer, pero eso no nos funciona a todas las personas, muchas necesitamos parar, porque estamos abrumadas, porque la incertidumbre es demasiada”, sostuvo. “Es importante que cada quien encuentre la herramienta que más le funciona para lidiar, mejorar y contribuir a su salud mental y física”. 

[Lee más: Cómo abordar la salud mental en tiempo de pandemia]

Isabel González Ramírez, integrante del colectivo Sentimos Diverso y Chicas Poderosas de Ecuador, sostuvo que es vital descansar lo suficiente, fijar un horario para desconectarse y hacer una actividad artística o de placer, así como reforzar el “trabajo colaborativo, los vínculos y entregar a personas cercanas un poco de responsabilidad para no recargarnos”. 

Buscar vías alternativas al WhatsApp para hablar de trabajo

Uno de los problemas vinculados al teletrabajo es la dificultad de desconectarse. Cuidar el descanso es fundamental y existen herramientas que pueden usar los equipos para facilitar la desconexión. Drovetto cuenta que en RED/ACCIÓN establecieron que toda conversación laboral debe transcurrir en Slack o Trello, e intentar que, en menor medida, sea por correo electrónico. “Dejamos de usar WhatsApp, de manera que sea más fácil poder ‘desconectar’ con el trabajo y conectar con otras actividades”, dijo. Además, establecieron una franja horaria en la que se asumen conectados al trabajo. “De manera tal que también podamos establecer una rutina colectiva”, agregó. 

Un espacio seguro para el diálogo 

Ante el nuevo escenario propiciado por la pandemia, los periodistas pueden verse expuestos al estrés, la incertidumbre laboral, el miedo y el aislamiento. Habilitar un canal de diálogo seguro con los periodistas para preguntarles cómo se sienten y cómo están viviendo el proceso puede ayudar a disminuir el malestar. Hay diversas formas de estimular el diálogo. Por ejemplo, RED/ACCIÓN puso a disposición un “coach” para que los miembros del equipo puedan conversar individualmente con él sobre cualquier tema. 

Además, los encargados de coordinar los equipos periodísticos también pueden asumir ese rol y fomentar las conversaciones individuales con los periodistas. “Personalmente, como editor general, hablo grupal e individualmente con el equipo para escucharlos. Contemplo la necesidad de extender las fechas de cierre de los contenidos o sumar una persona a una tarea que está llevando adelante alguien solo; y de llevarles la tranquilidad de que lo que ponemos siempre como prioridad es nuestra salud y la de nuestras familias”, cuenta Drovetto. Además, asegura que si bien las plataformas de comunicación son “muy útiles”, muchas veces “nos pueden volver algo fríos”, por lo que es necesario “humanizar el trato”, con gestos sencillos como decir “buenos días, ¿cómo estás? o gracias”. 

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En Ecuador, Chicas Poderosas, con el apoyo de Vita Activa, creó un grupo de WhatsApp de apoyo emocional para mujeres periodistas que están cubriendo la pandemia. “El grupo es cerrado y está pensado para que sea un lugar seguro. Nos preguntamos cómo estamos, si necesitamos algo, qué ha sido difícil en el día y vamos compartiendo tips: si tienes miedo, te mandamos una herramienta para inhalar y exhalar por tres minutos. A veces hay esa sensación de que tienes que cargar con todo, pero puede ser tan sencillo como contarlo y descansar”, cuenta González Rodríguez. “Son pequeñas cosas que parecen muy chiquitas pero ayudan a sostenerse emocionalmente”. 

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Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Chris Montgomery.