Ser freelancer en el extranjero: Manila desde la mirada de Aurora Almendral

byClothilde Goujard
Sep 13 in Freelancing

"Freelancing abroad" es una serie de IJNet que explora la vida de periodistas independientes que se han trasladado a otro país. Puedes leer la serie completa aquí.

Cuando Aurora Almendral se mudó a Manila en 2013, pensó que solo se quedaría unos meses. Cinco años y muchos artículos más tarde, esta nativa de California ha hecho de la ciudad su nuevo hogar.

Almendral había trabajado en Naciones Unidas y en un nuevo emprendimiento de Nueva York antes de ser recomendada para una beca de periodismo, lo que la introdujo al oficio. Poco después de culminarla se mudó a Filipinas.

"Me gustaba la idea de ser corresponsal extranjera y mi familia es de Filipinas, de modo que decidí ir allá a trabajar por un par de meses”, cuenta.

En noviembre de 2013, Almendral estaba preparándose para empacar y volver a Estados Unidos cuando el tifón Haiyan, uno de los ciclones tropicales más fuertes jamás registrados, golpeó al país del sudeste asiático.

"Yo era una de las pocas periodistas que escribía en medios extranjeros que estaba en el lugar", dice. "Cubrí el desastre de las ciudades más devastadas para NPR".

Desde entonces, Almendral se ha convertido en colaboradora habitual del New York Times y National Geographic Magazine y productora de NBC News. Recibió premios por su trabajo, incluido el premio regional Edward R. Murrow en 2017 y el Premio del Overseas Press Club of America en 2018.

Una de las fortalezas de Almendral radica en su capacidad para hablar con fluidez el tagalo, uno de los idiomas oficiales de Filipinas, que aprendió de niña pero que no había practicado en muchos años.

"Cuando aterricé en el archipiélago parecía que hablaba como un bebé", recuerda. "Pero el idioma estaba en algún lugar de mi memoria, así que me obligué a comenzar a comunicarme y a escuchar mucha radio local".

El otro idioma oficial del país es el inglés, y aunque Almendral en general escriba en inglés, el tagalo le permite producir historias más ricas.

"Algunas comunidades hablan mejor inglés y otras no", explica. "En algunos lugares la manera en que usan el idioma cambia según lo que se diga. Hablan sobre conceptos como economía y política en inglés, pero cuando se trata de sentimientos y emociones, les sale mejor en tagalo".

Si bien la comunidad de periodistas extranjeros es pequeña, Almendral siente que es importante conectarse con otros periodistas que trabajan en el país. La mayoría de las conexiones se realizan de boca en boca, y Almendral recomienda que los recién llegados se comuniquen y relacionen con sus colegas.

"Si estás pensando en mudarte a algún país, comienza por averiguar quién está trabajando allí como periodista y envíale un correo para invitarlo a tomar un café o una cerveza”, aconseja.

Los periodistas te darán un buen pantallazo de la situación política en el país.

“Filipinas tiene problemas importantes de violencia contra los periodistas. Se trata de una situación que se limita a determinados temas y es necesario saber cuáles son”, dice. "En general esta violencia se produce en lugares lejanos contra periodistas locales que cubren corrupción y abuso ambiental. Puede que no quieras entrar en esas comunidades como periodista internacional".

En general, Almendral ha encontrado que Filipinas, especialmente Manila, es un lugar amigable e interesante desde el que se puede observar la dinámica del sudeste asiático. La ciudad es asequible para Almendral, ya que trabaja para medios estadounidenses que le pagan en dólares.

"A muchas personas les sorprendería saber cuántas historias hay en Filipinas y cuán fácil y satisfactorio es informar desde aquí dada las cosas feas que están sucediendo en el país y la mala reputación que tienen Filipinas y Manila en el extranjero”, dice.

Almendral agrega que volar a otros países desde Manila es relativamente barato y lleva pocas horas, lo que facilita informar desde otros puntos de la región.

Imagen con licencia Creative Commons en Pixabay, vía TheDigitalWay