Recomendaciones para entrevistar a expertos

porDamian Radcliffe
Jan 20, 2021 en El ABC del periodista
Face-to-face interview

Como periodistas, necesitamos hablar con expertos, pero ¿estamos aprovechando al máximo esas conversaciones?

Después de hablar con académicos y think tanks, y de reflexionar sobre mis propias experiencias como entrevistado, he identificado varios puntos clave para que los periodistas mejoraren sus entrevistas con los especialistas.

La queja más común que escuché durante estas conversaciones fue: "los periodistas ya saben qué quieren escribir y solo nos piden que llenemos los vacíos". Puede que esto no sea necesariamente cierto, pero a menudo es la conclusión a la que llegan nuestras fuentes expertas.

Mi colega Hadil Abuhmaid me contó un ejemplo reciente: "El periodista básicamente dirigió lo que quería que yo dijera". Ella se negó seguir el juego y se mostró en desacuerdo con el enfoque y las conclusiones a las que sentía que el periodista ya había llegado.

Otros se quejan de que los medios simplifican demasiado o descuidan los matices. Dado que los reporteros rara vez están tan inmersos en un tema como sus entrevistados, puede tratarse de una queja razonable.

A continuación, seis sugerencias para manejar mejor la relación con fuentes expertas y garantizar que el proceso de la entrevista se desarrolle sin problemas.

(1) Haz tu tarea

Esto debería ser evidente, pero desafortunadamente no siempre es así. Investiga siempre el tema de antemano. Mira el perfil de los expertos en redes sociales. Identifica y encuentra puntos en común o algo interesante que hayan producido recientemente. Puedes hacer referencia a esto como parte de la charla al comienzo de la conversación.

En mi experiencia, consigues una entrevista mucho mejor cuando tu entrevistado ve que has hecho tu tarea. Y como entrevistado, estoy mucho más inclinado a hacer un esfuerzo adicional y ser útil cuando sé que el periodista ha venido preparado.

(2) Explica tu propósito desde el principio

Antes incluso de sentarte con un entrevistado, explícale de qué se trata el artículo y qué estás buscando. Si tu publicación no es conocida, cuéntale un poco más sobre la audiencia y sus intereses.

Las personas ocupadas no van a decir "sí" a todas las entrevistas, así que tienes que hacer la propuesta de entrevista tanto al entrevistado como a tu editor. Y cuando lo hagas, no dejes de indicar cuál es tu fecha límite. ¿Cuándo necesitas conversar con el entrevistado?

Una fecha límite ayuda a tu fuente a prepararse o a tener una idea del nivel de profundidad que tendrá la charla.

Cuando me piden una entrevista para dentro de un par de horas, puedo hacer una suposición fundamentada de que, en esencia, el periodista está buscando una cita en lugar de una inmersión profunda en el tema. Sin embargo, no daré la entrevista si no hay detalles de la fecha límite o no entiendo el propósito de hablar conmigo.

(3) Explica qué pasará con la entrevista

La mayor parte del material de una entrevista queda fuera.

Una entrevista de 30 minutos normalmente terminará con una transcripción de 4.500-5.000 palabras, pero solo una fracción de eso llega a un artículo de 800-1.000 palabras o un paquete de audio de dos minutos. Si no eres un periodista o un entrevistado experimentado, puede que no lo sepas.

Debes preparar a tu entrevistado antes de la entrevista. Los periodistas deberían, como norma, gestionar sus expectativas.

Una vez concedí una entrevista de 15 minutos a Marketplace Morning Report, un programa de ocho minutos transmitido por la National Public Radio. Usaron alrededor de siete segundos de la entrevista. Si no hubiera conocido la duración del programa y la probabilidad de que la mayor parte de lo que dije terminaría siendo eliminado, me habría sorprendido o molestado.

Lo mismo puede decirse de las entrevistas impresas que duran 45 minutos y en las que se usa una cita o dos, o una entrevista de televisión de 30 minutos que resulta en dos o tres fragmentos de audio. Así es el juego, pero no asumas que tus entrevistados conocen las reglas. No dejes de explicárselas.

[Lee más: Cómo hacer mejores entrevistas]

 

(4) Cultiva fuentes para futuras coberturas

Los periodistas quieren fuentes confiables, y estas no son solo entrevistados creíbles con una buena comprensión de los hechos y argumentos. También son personas que dan buenas citas en el momento justo. Este tipo de fuentes puede valer su peso en oro, aunque los periodistas deben evitar la tendencia a depender demasiado de ellas.

Asimismo, los periodistas pueden aprovechar estas fuentes para generar ideas, preguntando tras la entrevista con quién más se podría hablar o qué historias piensa el entrevistado que no reciben suficiente cobertura.

Hacer estas preguntas de una manera auténtica puede resultar en buenas pistas para historias futuras, además de ser un medio para desarrollar relaciones con las fuentes. Esta es una excelente manera de diversificar tu agenda y adelantarte a coberturas.

(5) Si puedes, verifica el material con las fuentes antes de la publicación.

Muchos expertos, en particular aquellos que no tienen experiencia hablando con los medios, pueden pedir ver el artículo antes de que se publique. En la mayoría de los casos, el periodista debe negarse.

Sin embargo, no hay nada que te impida verificar los hechos y las citas que te dieron. Esto es particularmente importante cuando se trata de temas delicados o fuera de tu campo de especialización.

Mi colega Amanda Cote ha conversado con varios periodistas sobre el sexismo en la industria del juego. Ese es exactamente el tipo de tema en el que deseas asegurarte de que las citas y hechos sean correctos.

(6) Da las gracias

Con la confianza en el periodismo en un nivel muy bajo, corresponde a todos los periodistas actuar como embajadores de la profesión. Si una fuente reserva su tiempo para darte una entrevista, reconócelo y agradécelo.

Una forma sencilla y rápida de hacer esto es enviar siempre a los entrevistados un enlace a la historia en la que contribuyeron. Incluso puedes tener un modelo de correo en tu carpeta de borradores, listo para usar.

Ser notificado por un periodista cuando un artículo en el que contribuiste se ha publicado es mejor que descubrirlo a través de una alerta de Google, una búsqueda en línea o cuando alguien más te avisa.

Ninguna de estas recomendaciones es especialmente innovadora, pero a menudo se olvidan o pasan por alto. Los periodistas están sometidos a más presiones de tiempo que nunca, pero eso no significa que los medios de comunicación no deban tratar de cuidar mejor a las fuentes expertas.

Ponerse en el lugar del otro ayuda. He descubierto que sentarme a ambos lados del mostrador realmente me ha ayudado, creo, a ser tanto un mejor entrevistador como un mejor entrevistado. Pregúntate: ¿cómo te gustaría que te trataran si te entrevistaran?

La resolución de ser mejores con nuestras fuentes puede ser una buena resolución colectiva de Año Nuevo.


Damian Radcliffe es profesor de periodismo Carolyn S. Chambers de la Universidad de Oregón, becario del Centro Tow para el Periodismo Digital de la Universidad de Columbia, investigador honorario de la Facultad de Periodismo, Estudios de Medios y Cultura de la Universidad de Cardiff, y becario de la Sociedad Real para el Fomento de las Artes, Manufacturas y Comercio (RSA). También es anfitrión del podcast Demystifying Media, en el que entrevista a periodistas y estudiosos de los medios. Síguelo en Twitter.

Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Michael DeMoya.