Encontrar las noticias: una conversación con Peter Copeland

porDavid Maas
Oct 21, 2019 en Miscellaneous
Peter Copeland

Velocidad, precisión y ecuanimidad.

Esos son los tres valores centrales del periodismo para Peter Copeland, quien este mes publicó su último libro, "Finding the News: Adventures of a Young Reporter" (“Encontrar las noticias. Las aventuras de un joven reportero").

“La precisión me parece el requisito mínimo de nuestra profesión. No se trata solamente de quién llega primero, sino de quién lo hace bien", dijo Copeland a su audiencia en el lanzamiento de su libro en Washington, D.C.

Copeland redujo a tres los valores fundamentales del periodismo a partir de 18 lecciones que aprendió en el transcurso de su carrera, durante la cual informó sobre todo para el Servicio de Noticias Howard Scripps, hoy E.W. Scripps Company.

"Velocidad, porque creo que es importante que tengamos un entorno de noticias competitivo para que no haya solamente un periodista que cubra un evento", dice.

Copeland fue corresponsal de Scripps para América Latina en la Ciudad de México, donde vivió durante cinco años en la década de los ochenta. Después se desempeñó como corresponsal en el Pentágono, un puesto que ocupó hasta mediados de los 90 cuando, asumió los roles de editor y director de redacción.

“El tercer valor es la ecuanimidad, y es el más difícil. ¿Significa ser objetivo, contar ambos lados de una historia? ¿O ser equilibrado? ¿Qué supone esforzarse por ser equitativo?”, se preguntó. "Para mí la ecuanimidad es uno de los grandes valores periodísticos, porque incluso un niño de dos años entiende lo que es justo y lo que no es justo, por lo que debemos intentar ser justos con todos en la historia y con la historia misma".

Casi 40 años después de que Copeland publicara su primer artículo como joven reportero, repasa una carrera que lo llevó a 30 países en cinco regiones del mundo.

Copeland habló con IJNet sobre su último libro y el estado actual de la profesión. También compartió consejos para periodistas que están en los inicios de su carrera.

Sobre la ecuanimidad

Es fácil identificar "lo justo". Es muy difícil, en cambio, aplicarlo al periodismo. Si miro atrás, no hay un solo artículo que haya escrito que no podría mejorar para hacerlo más ecuánime. Es fácil decirlo, pero es difícil hacerlo en la práctica. Quieres ser justo con las personas con las que estás hablando, con las personas sobre las que estás escribiendo, con la historia en general y después con la audiencia en general. ¿Estás describiendo de manera justa lo que está sucediendo en el mundo?

La empatía es una cualidad valiosa. Si alguien ha escrito un artículo sobre ti, ya conoces el sentimiento. Y si no, trata de imaginar que se está escribiendo sobre ti y tu familia. Ponerte en el lugar de otro ayudará a cambiar tu punto de vista.

Peter Copeland speaks with Newsy reporter Willie James Inman at Busboys and Poets in Washington, D.C.
Peter Copeland (izquierda) dialoga con Willie James Inman de Newsy en Washington, D.C.

Sobre la seguridad de los periodistas

Hoy la profesión es más peligrosa, especialmente en Medio Oriente. Hace años trabajé en Irak, Arabia Saudita y Kuwait; era peligroso entonces, pero no como ahora. Siempre me sentí protegido por ser periodista y no formar parte de ningún bando.  De hecho había una sensación general en todo el mundo de que los periodistas eran neutrales y podían ir y venir entre ambos bandos de una guerra, incluso durante el mismo día.

Cuando cubrí el conflicto en El Salvador en los años 80, pasaba la mañana con guerrilleros que luchaban contra el gobierno y por la tarde iba a una conferencia de prensa con el presidente o me reunía con el ejército. Y podías hacer eso el mismo día. Hoy hay quienes atacan a los periodistas por ser periodistas. Antes, si caías herido asumías que se trataba de un accidente; que alguien estaba tratando de matar al soldado que iba a tu lado, no a ti.

También sentía cierta protección por ser estadounidense. Era algo ingenuo de mi parte, pero sentía que éramos respetados en todo el mundo y que la gente sabía que éramos honestos y que estábamos haciendo un buen trabajo. Probablemente eso tampoco era cierto entonces, pero era lo que pensaba. Hoy hay periodistas que dicen que son canadienses porque alguien podría querer lastimarlos por ser estadounidenses. 

Sobre la corresponsalía extranjera

Algo lamentable está ocurriendo en las redacciones de los Estados Unidos, y es que tienen cada vez hay menos gente cubriendo fuera del país. Sin embargo, los medios locales y nacionales de los países que solía cubrir son mucho mejores ahora que cuando trabajé allí. Si quieres saber qué está pasando en México, Colombia o El Salvador, hoy hay muchos buenos periodistas locales. Antes también había buenos periodistas, pero a menudo no se les permitía publicar o escribir sobre lo que veían y sabían.

Sobre lo que espera de los lectores

En primer lugar, quisiera que sepan que el periodismo es una gran y divertida profesión. Viajamos, conocemos gente nueva e interesante, aprendemos cosas nuevas, las compartimos con los demás y nos pagan por ello.

En segundo lugar, es una profesión que tiene un sentido preciso. Importa. Es una fuerza del bien en el mundo. Llamé al libro "Encontrar las noticias" por dos razones. Una: eso es lo que hacemos, encontramos historias. Y dos, las noticias, para mí, fueron un llamado y un propósito vital.

Sus consejos para jóvenes periodistas

El mejor consejo que tengo es simplemente comenzar a escribir. Incluso si se trata de tu propio sitio web o canal social, simplemente empieza a escribir y a informar. Busca trabajos en periodismo a tiempo parcial, haz trabajos freelance, o acompaña y conoce a otros periodistas. Intenta insertarse en el negocio de las noticias y fíjate qué sucede porque, según el país, es difícil conseguir un trabajo de tiempo completo que pague lo suficiente para vivir. Pero, si realmente amas el periodismo, debes hacerlo, no puedes esperar.

Lo mismo ocurre si vives en un país y estás fascinado por otro país. No esperes a que alguien te envíe allí. Ahorra dinero y resérvate tres meses para explorar el lugar y hacer conexiones. A veces funciona –no siempre–, pero si vas y tienes que volver a casa después de tres meses, de todos modos habrás aprendido mucho y vivido una buena aventura.


Imagen principal cortesía de George Hager.