Un foro del Washington Post examinó el futuro de la libertad de expresión

porRayna Rossitto
Jul 04 en El ABC del periodista

Funcionarios, comediantes, activistas e influencers examinaron la evolución del debate sobre la libertad de expresión en la era digital la semana pasada en las oficinas de The Washington Post.

Fue la segunda jornada del evento "Free to State" de Washington Post Live, una serie de mesas redondas sobre los derechos que protege la Primera Enmienda de los Estados Unidos en el turbulento contexto político actual, abordando cuestiones como corrección política, neutralidad de la red, discurso de odio y sátira.

"Hoy en día la libertad de expresión está en primer plano y bien visible”, dijo Martin Baron, editor ejecutivo de The Washington Post, en su discurso de apertura.

Baron se refirió a momentos de la historia estadounidense que redefinieron las leyes de la Primera Enmienda y al debate actual sobre la libertad de expresión y sus efectos sobre la salud general de la democracia. Cuestionó si prohibir discursos hirientes condona la censura y si la tecnología moderna permite la libre expresión que previeron quienes fundaron el país.

Ruth Marcus, columnista de The Washington Post, moderó el primer panel sobre problemas de la Primera Enmienda en los campus universitarios, en los tribunales y en el fútbol americano.

Marcus se refirió a distintas formas de protesta, como la que hicieron los jugadores de la NFL arrodillados durante el Himno Nacional y los grupos de odio dando charlas en campus universitarios, para alentar a los panelistas a explorar de qué modo esos ejemplos definen el umbral de la libertad de expresión.

Susan Herman, presidente de la American Civil Liberties Union (ACLU) ofreció una solución: en lugar de censurar, conversar.

"Todos temen las ideas de los demás", dijo Herman. "Creo que tenemos que aprender a hablar entre nosotros para descubrir qué valores fundamentales todavía tenemos en común".

Jesse Panuccio, fiscal general adjunto interino, dijo que el potencial que tiene la libertad de expresión para provocar violencia, como en el caso de los grupos de odio que hablan en los campus, no puede ser motivo para censurar el discurso.

“La respuesta al discurso que no te gusta es más discurso”, dijo.

Suzanne Nossel, CEO de PEN America, estuvo de acuerdo.

"Es mejor dejar que un Richard Spencer o un Milo Yiannopoulos vengan, digan lo que tengan para decir, que haya protestas, pero sin interrumpir su discurso", dijo Nossel. "No pueden iniciar una demanda. No se destacan. Y el momento pasa".

El primer panel llegó a un consenso general: la comunicación libre y abierta permite una sociedad sólida.

Otras mesas redondas se centraron en la derogación de la neutralidad de la red, en cómo influye el big data en el comportamiento electoral y en el papel de los comediantes en el panorama político actual.

En una conversación individual con Elahe Izadi, periodista de cultura pop del Washington Post, el comediante Patton Oswalt consideró su responsabilidad social en la era Trump.

"Nuestra responsabilidad es seguir hablando y seguir estando involucrados”, dijo, “y tratar de derrocar a figuras que parecen invulnerables y que creo que nos están llevando en la dirección equivocada”.

Para ver la transcripción completa y los videos del evento "Free to State", del Washington Post Live, haz clic aquí.

Imagen principal de la columnista del Washington Post, Ruth Marcus, moderadora de un panel con Jesse Panuccio, Susan N. Herman y Suzanne Nosselc. Segunda imagen de Elahe Izadi, autora de cultura pop para el Washington Post, y del comediante Patton Oswalt. Imágenes cortesía de Rayna Rossitto.