A seis meses de la aparición del COVID-19, ¿qué sabemos sobre el virus?

porJennifer Dorroh
Jul 13, 2020 en Cobertura del coronavirus
Mask on building

En alianza con nuestra organización matriz, el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), IJNet conecta a periodistas con expertos en salud y redacciones internacionales a través de una serie de seminarios web sobre COVID-19 como parte del Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud.

El presente artículo corresponde a nuestra serie sobre el coronavirus. Entra aquí para leer más.

Durante la pandemia, investigaciones han señalado la probabilidad de que los aerosoles —conformados por gotas incluso más pequeñas que las de la tos—, transporten el SARS-CoV-2: el nuevo coronavirus que causa el COVID-19. Debido a que los aerosoles tienen la capacidad de permanecer en el aire en espacios cerrados, estas investigaciones tienen implicaciones importantes en términos de prevención. Pero hasta el 7 de julio, la Organización Mundial de la Salud se había negado a reconocer que las partículas transportadas por aerosoles podían transmitir el virus.

"Ha habido mucha información errónea circulando", dijo la viróloga de la Universidad de Columbia, Angela Rasmussen, durante un seminario web de ICFJ/IJNet moderado por la vicepresidenta sénior de ICFJ, Sharon Moshavi. "Para bien o para mal, la decisión de la OMS ha sido no pronunciarse hasta que estar 100% segura".

Rasmussen forma parte de los más de 100 científicos que instaron a la OMS a reconocer las evidencias científicas detrás de los aerosoles. "Creo que la forma en que comunicamos este tipo de información debe cambiar, para que la OMS pueda procesar sus orientaciones más velozmente", dijo.

 

[Lee más: Claves para la cobertura del COVID-19 en comunidades de minorías]

Las gotas más grandes, producidas cuando la gente habla o tose, caen al suelo rápidamente, lo que hace que una distancia social de unos seis pies (aproximadamente 1,8 metros) sea una medida de prevención efectiva. Pero en el caso de los aerosoles, el virus puede permanecer más tiempo en el aire, especialmente en espacios cerrados con poca ventilación, sostienen los investigadores.

El conocimiento de la transmisión vía aerosoles destaca la importancia de una buena ventilación y el uso de máscaras en interiores. Los aerosoles "pueden permanecer en el aire durante mucho tiempo, con lo que podrías inhalarlos e infectarte", dijo la especialista.

Hay un "continuo de partículas de distintos tamaños que produces al hablar, al toser, al cantar, cuando respiras por la boca o vocalizas", dijo. "Independientemente del tamaño de la partícula, si inhalas algo presente en el aire y te infectas, estamos hablando de una transmisión vía aérea".

A continuación, las claves de la conversación.

Sobre si el virus se propaga a través sistemas de ventilación y aire acondicionado

Las gotas más pequeñas, llamadas aerosoles de partículas o núcleos de gotas, pueden permanecer suspendidas durante horas, pero parece ser menos probable que propaguen el virus, dijo Rasmussen. "En general, no tenemos evidencia de que ningún grupo grande de casos se haya infectado vía partículas que hayan pasado por sistema de aire acondicionado o sistema HVAC".

La mayoría de las gotas respiratorias más grandes caen rápidamente al suelo, pero “las gotas de tamaño mediano pueden permanecer en el aire un poco más de tiempo. Y estamos viendo casos en los que las personas se están infectando probablemente por la inhalación de esas gotitas respiratorias", dijo.

Sobre la transmisión vía superficies vs. la transmisión vía aérea

La transmisión de fómites, o la transmisión indirecta de persona a persona a través de superficies no parece ser un importante impulsor de los casos de COVID-19, dijo Rasmussen, pero los científicos aún no la han descartado. "Considero que esto significa que todavía debes desinfectar las superficies de alto contacto, y continuar practicando una buena higiene de manos, porque esa es una de las claves para reducir la transmisión vía fómites", dijo.

Sobre el nuevo coronavirus y los niños

“La evidencia es algo contradictoria. Algunos estudios afirman que los niños no transmiten el nuevo coronavirus tan fácilmente. Otros afirman que sí. Un estudio reciente mostró que los niños sí tenían el virus en sus vías respiratorias. Estudios anteriores en Alemania mostraron que los niños tenían la misma distribución de carga viral que los adultos, "incluidos los adultos de alto riesgo", dijo. "Así que los niños definitivamente pueden infectarse".

"Puede ser que los niños en general sean menos susceptibles a contraer el nuevo coronavirus y, por lo tanto lo transmitan menos", dijo. "Pero es una gran pregunta abierta".

 

[Lee más: ¿Cubriendo una crisis? El yoga puede ayudarte a lidiar con el estrés]

Sobre la reapertura de las escuelas

“He pensado mucho acerca de si es seguro reabrir las escuelas y no solo para los niños, sino también para el personal y las familias. Pero todavía hay muchas incógnitas. Es muy complicado equilibrar las necesidades de los niños, más allá de la infección, con las necesidades del resto de la sociedad basándonos en un conjunto incompleto de evidencia".

Sobre la "inmunidad de rebaño"

Rasmussen considera que el término "inmunidad de rebaño" o "inmunidad colectiva" ha sido mal utilizado durante la pandemia. Antes “la inmunidad del rebaño se había discutido solo en el contexto de las vacunas. Realmente nunca hemos alcanzado la inmunidad colectiva con enfermedades endémicas”, dijo. “La viruela infectó a personas de todo el mundo durante siglos. Nunca alcanzamos la inmunidad de rebaño contra la viruela. Fue solo cuando tuvimos una vacuna que pudimos lograr con éxito la inmunidad colectiva y erradicar el virus".

"En Suecia, donde intentaron esta estrategia, tampoco han tenido un gran beneficio económico", dijo. "Así que creo hay que reconsiderar la idea de obtener la inmunidad de rebaño simplemente dejando que todos se infecten".

Sobre el uso de máscaras y la lentitud oficial en recomendarlas

"En marzo no teníamos la misma evidencia que tenemos ahora sobre la transmisión vía gotas inhaladas", dijo.

"Creo que la orientación tanto de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos como de la OMS se centró en preservar los equipos de protección personal para los trabajadores de atención médica de primera línea".

Hoy "hay suficiente evidencia para sugerir que las máscaras pueden ser protectoras y, por lo tanto, todos deberíamos adoptarlas", dijo.

"Como mínimo siempre uso una máscara en un lugar público", explicó. “Pero no relajo ninguna de las otras precauciones que tomo contra la transmisión. Así que sigo pautas de distanciamiento físico y limito mis excursiones a lo estrictamente necesario".

Sobre la protección de las máscaras de algodón

"Mucho de esto tiene que ver con el tamaño de las gotas y el hecho de que están hechas de agua, principalmente. Entonces, si estás exhalando dentro de la máscara, esas gotas quedan atrapadas muy cerca de tu cara”, dijo Rasmussen.

Ella comparó un virus que pasa a través del tejido de una máscara con “una pelota de golf que atraviesa una cerca de alambre. Eventualmente, si esas gotas se evaporan lo suficiente, serán lo suficientemente pequeñas como para que puedas inhalarlas. Pero la realidad es que no sabemos cuál es el riesgo. Realmente no podemos asignar porcentajes”, dijo.

Sobre las investigaciones

"No conocemos por completo todos los diferentes tipos de tejidos y células en el cuerpo que se infectan", dijo. “Este virus produce una gama de síntomas verdaderamente extrema. Algunas personas tienen una infección completamente asintomática o una infección muy, muy leve. Y algunas personas mueren por síndromes diversos".

Consejos para periodistas que cubren la pandemia

"La información errónea puede ser extremadamente perjudicial", dijo. "Si tu editor te insiste en que publiques algo, no publiques nada si está incompleto. Si no estás seguro de estar publicando algo que comunica de manera correcta, retrocede e intenta buscar la visión de expertos".

Si una fuente no es experta en un área en particular, "pídele que te recomiende a alguien que sí lo sea. Habla con expertos independientes que no están involucrados en el estudio o el comunicado de prensa sobre el que estás informando, para tener una perspectiva de expertos independientes. Eso ayuda mucho a poner la información en contexto para el público en general”.

“Es útil para mí comprender cosas que están fuera de mi experiencia en el tema, incluso simplemente buscando epidemiólogos en Twitter o economistas de la salud, antropólogos o personas que están en campos diferentes del mío y que puedan ayudarme a comprender un problema complejo".


Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Morning Brew.