Por qué usar hojas de cálculo en el trabajo periodístico

porLarry Claasen
Jun 6, 2016 en Periodismo de datos

Queridos colegas periodistas:

Les escribo con una preocupación, ya que me ha llamado la atención que muchos, si no la mayoría de ustedes, se horrorizan ante la idea de trabajar con hojas de cálculo.

Comprendo ese miedo. Los periodistas suelen proceder de las humanidades o la política, así que nunca necesitaron interactuar con una herramienta computarizada de contabilidad.

Trabajar en una hoja de cálculo puede parecer abrumador, pero ¿en qué se diferencia realmente de los procesadores de texto? En los tiempos anteriores a la PC, las palabras no eran “procesadas” sino hechas a mano. Todo un pensamiento tuvo que ser desarrollado antes de que pudiese escribirse a través de un teclado.

Yo diría que las computadoras han cambiado la manera en que escribimos para mejor, ya que nos dan la posibilidad de trabajar nuestros pensamientos desordenados hasta formarlos en oraciones claras.

Del mismo modo en que la capacidad de una computadora para ordenar nuestras cabezas nos ayuda a mejorar nuestra escritura, la claridad de las hojas de cálculo, con sus filas y columnas de celdas rectangulares, nos permite comprender mejor las relaciones que tenemos con los números.

Estas celdas son maravillosas. Todas tienen una relación con las demás, lo que significa que se las puede hacer interactuar entre sí de manera casi ilimitada.

Por ejemplo: imagina un conjunto de fichas de dominó dispuestas en una mesa con sus números hacia arriba y en orden ascendente. Ahora suma las primeras dos hileras. Y luego divide ese número por la segunda ficha de dominó de la tercera fila.

En lugar de usar un trozo de papel, una calculadora o tus dedos para encontrar el resultado, una hoja de cálculo te ayuda a hacer la cuenta instantáneamente.

Mira tus fichas de dominó otra vez. Por arte de magia, ahora se han convertido en valores de una hoja de cálculo: los dos valores de cada ficha se han sumado, y cada resultado ocupa un espacio en una celda.

Ahora es fácil calcular la suma de las dos primeras filas y dividir el resultado por cualquier número. Las celdas saben que tienen números en ellas y que esos números pueden ser instruidos para interactuar con otros de la misma manera que una calculadora electrónica puede sumar, restar, multiplicar y dividir.

Pero allí donde una calculadora olvidará la relación entre los números después de calcular el resultado, una hoja de cálculo mantendrá esta relación (gracias a las celdas), incluso después de que aprietes “enter”.

Esto significa que puedes usar estas relaciones entre las celdas para hacer cosas fantásticas, como producir tus propios presupuestos o realizar un seguimiento de ventas.

En esencia, el poder real de las hojas de cálculo es que continuamente pueden responder a la pregunta “¿Qué pasa si…?”

¿Qué pasa si suben las tasas de interés? ¿Qué pasa si descienden los niveles de la represa? ¿Qué pasa si las ventas de petróleo caen?

La capacidad de responder a estas preguntas cambió el mundo cuando Apple lanzó las primeras computadoras personales en la década de 1970. Hoy los primeros procesadores de texto y las primeras hojas de cálculo parecen arcaicos, pero sentaron las bases para el mundo moderno.

Esas tempranas aplicaciones posibilitaron que los dueños de negocios pequeños miraran hacia el futuro e hicieran planes, y que los graduados con un MBA pudieran tomar lo que habían aprendido y convertirse de la noche a la mañana en titanes de Wall Street.

Las hojas de cálculo de verdad son fantásticas. Pero no me crean a mí. Vayan y pruébenlas por ustedes mismos.

Con cariño,

Larry.

Nota del editor: el periodista de negocios Larry Claasen participó en la primera cohorte de la Academia de Periodismo de Datos de Code for South Africa, dirigida por el becario ICFJ Knight Raymond Joseph. Los participantes, todos periodistas en actividad, trabajaron con periodistas de datos, programadores y analistas para producir reportajes usando herramientas innovadoras como WazimapPiktochart e Infogram.

Este post fue publicado en el sitio de la Academia de Periodismo de Datos de Code for South Africa Data, y es reproducido en IJNet con permiso.

Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía OTA Photos.