Las claves de ProPublica para producir un periodismo de investigación sostenible

por James Breiner
Feb 10, 2016 en Periodismo de investigación

Teniendo en cuenta toda la basura, medias verdades y flagrantes mentiras publicadas en los medios digitales, las personas están dándole cada vez un valor más alto a los medios de comunicación que verifican la información y demuestran altos estándares éticos.

Paul Steiger, fundador y presidente ejecutivo de ProPublica, contó la historia de un individuo que hacía importantes donaciones a su publicación, y que "odió por completo" un reportaje de investigación publicada acerca de un grupo "cercano y querido por él”. Steiger le dijo que la información había sido verificada y el reportaje era imparcial. "Tendremos que estar de acuerdo en estar en desacuerdo", concluyó.

Pero el donante, que le había dado a ProPublica US$100.000 anuales, dejó de apoyar al proyecto. Ese podría haber sido el final de la historia, salvo que un año después y sin que mediara explicación alguna, el cheque anual del donante llegó de nuevo. Con esta historia, Steiger quiso destacar que incluso la gente que no está de acuerdo contigo respetará tu periodismo, si es preciso y ético.

Sus comentarios estuvieron dirigidos a estudiantes y profesores de la Universidad de Navarra durante una serie de presentaciones públicas y entrevistas. Steiger describió algunas de las claves para producir un periodismo de investigación eficaz, incluso aunque los medios tradicionales reduzcan su personal y sus coberturas de largo aliento.

El camino hacia delante

ProPublica ha estado abriendo un camino para el futuro del periodismo de investigación. Sus reporteros y editores han hecho un gran uso de las herramientas digitales para conseguir que se cambien leyes, para que se detengan prácticas de préstamos depredadoras y para exponer fraudes financieros a escala nacional en los Estados Unidos.

Han producido un periodismo reconocido y galardonado con un equipo de 50 periodistas y un presupuesto relativamente pequeño de US$12,4 millones, que es una gota en el océano dentro del gasto total de los medios estadounidenses. Los detalles de cómo lo han logrado están en el informe 2015 de ProPublica, de 17 páginas, At the Frontiers of the New Data Journalism ("En las fronteras del nuevo periodismo de datos"), que ofrece un modelo a gran escala para el periodismo de investigación que podría ser replicado en pequeña escala.

Steiger respondió preguntas de su público español y abordó varias cuestiones clave:

  • Un equipo pequeño puede multiplicar su impacto mediante la colaboración (ver el caso de Steal Our Stories). ProPublica ha compartido sus reportajes de investigación bajo licencia Creative Commons con más de 100 medios impresos, radiales y televisivos, incluyendo la BBC, The New York Times, The Washington Post, NPR y PBS.
  • Sus historias están cada vez más orientadas por los datos. Con un solo periodista de datos, investigaron de qué manera enfermeras de California con graves problemas disciplinarios fueron capaces de permanecer en su trabajo. Hoy, con nueve periodistas de datos, han producido historias y bases de datos que revelaron: la tasa de complicaciones médicas de 17.000 cirujanos, los esfuerzos corporativos para reducir los beneficios de los trabajadores lesionados, prácticas de cobro abusivas dirigidas desproporcionadamente a consumidores negros, los médicos de mayor facturación que reciben pagos para proveer servicios a 49 millones de pacientes de Medicare, y el popular Dollars for Docs, donde los usuarios pueden buscar a los doctores que hayan recibido pagos de compañías médicas o farmacéuticas.
  • El periodismo de investigación es social. Para la serie sobre cirujanos y resultados quirúrgicos, los periodistas crearon un foro donde los pacientes pudieron compartir sus historias e intercambiar experiencias. ProPublica tiene 415.000 seguidores en Twitter, 127.000 fans en Facebook y 69.000 suscriptores por email, lo que es un fuerte indicador de seguidores fieles. El sitio cuenta con casi un millón de usuarios únicos mensuales.
  • El periodismo de investigación es costoso y lleva tiempo. Steiger dijo que una investigación de ProPublica cuesta normalmente de US$200.000 a US$500.000. La investigación de los cirujanos llevó tres años debido a la necesidad de brindar información imparcial, completa y tan a prueba de balas como fuese posible.

El entusiasmo de los estudiantes

Fue un privilegio para mí presentar a Steiger cuando dio una clase magistral en la Universidad de Navarra. Como dije a los estudiantes, Steiger y su equipo de ProPublica han mostrado cómo, a pesar de la crisis que está sufriendo el periodismo tradicional, hay otra forma de hacer periodismo de calidad, que es digital, multimedia, colaborativa, basada en datos, ágil y, desde una perspectiva de negocios, sostenible financieramente.

Los estudiantes hicieron muy buenas preguntas:

¿Qué es más importante para ser un buen periodista, el talento o el trabajo duro? "Necesitas ambos”, dijo Steiger. "Pero lo que hace a un buen periodista es, sobre todo, el trabajo duro y la perseverancia”.

¿Cómo conviertes a los datos en una historia? “Los datos son el comienzo. Debes caminar y ensuciarte los zapatos para encontrar la historia humana tras las estadísticas”.

Muchos medios españoles no pagan a los pasantes, pero necesitamos experiencia para conseguir un empleo. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta situación? "Siempre he creído que la única forma ética de tratar a los pasantes es pagándoles. Si no, estás creando un sistema pernicioso doble, que favorece a estudiantes de familias acomodadas que cuentan con recursos para apoyarlos durante una pasantía no remunerada. En cambio, los estudiantes de familias pobres no pueden aceptar una pasantía sin goce de sueldo y pierden la posibilidad de contar con una experiencia que les ayude a iniciarse en sus carreras”.

Este artículo es un extracto de un post publicado originalmente en el blog de James Breiner, News Entrepreneurs, y es reproducido en IJNet con permiso.

Imagen de Paul Steiger con licencia Creative Commons en Fickr, vía  Luca Sartoni.