La alfabetización mediática en la era digital

porJessica Weiss
Dec 8, 2013 en Miscellaneous

No importa si vives en una sociedad democrática o en un Estado gobernado por un solo partido, la capacidad para examinar la información y evaluar los mensajes de los medios de comunicación es vital en nuestra era.

La “alfabetización mediática" significa el empleo de las habilidades de alfabetización a los mensajes de los medios de comunicación y la tecnología. Siempre ha sido una parte importante del compromiso cívico reflexivo y la revolución digital la ha hecho aún más importante. La explosión de los medios digitales y las plataformas de redes sociales han transformado a los ciudadanos en editores y radiodifusores. Un ciudadano alfabetizado mediáticamente en 2013 es alguien que no sólo entiende el significado detrás de los mensajes con los que se encuentra, sino que además puede crear contenido de calidad y distribuirlo en una variedad de formas para participar de un diálogo más amplio con la sociedad.

Esta nueva realidad “implica que los programas de alfabetización mediática necesitan alcanzar una vasta audiencia”, afirma un nuevo informe del Centro de Asistencia Internacional de Medios (CIMA por su nombre en inglés). El informe, Media Literacy 2.0: A Sampling of Programs Around the World, examina algunos de los programas y campañas en el mundo para instruir a los ciudadanos a analizar y evaluar la información entrante (Aclaración: CIMA es una organización asociada a IJNet).

Aunque el informe señala que los programas de alfabetización mediática "tienen un largo camino por recorrer antes de que tengan el tamaño y la escala para ser realmente efectivos", también muestra una serie de experiencias diferentes, y a veces innovadoras, sobre la promoción de la alfabetización mediática en países como Botswana o Jordania.

Entre éstas existe un esfuerzo que lleva dos años en Camboya llamado Loy9. Utiliza la televisión, la radio, Internet, el teléfono y juegos para promover la participación de los jóvenes en la vida cívica, principalmente en aquellos que viven en zonas rurales.

Un estudio hecho en 2012 mostró que los jóvenes camboyanos consumen mucho los medios de comunicación y confían en casi todos ellos, según el informe de CIMA. Se mostraron vulnerables a ser engañados por los medios, ya fuera por intermedio de reportajes que incluían un sólo un punto de vista, o a través de videos de karaoke con mensajes dañinos sobre la equidad de género.

En respuesta, Loy9 "cuenta las historias de personas que han contribuido a sus comunidades y muestra las formas en que sus conductas se pueden replicar", señala un artículo publicado por BBC’s Media Action, que supervisa el programa. "El sentimiento positivo de inspiración y de apoyo de igual a igual se resume en el nombre del programa, Loy9, que es un término de alabanza en la jerga de los jóvenes camboyanos".

Con "música, animaciones con colores brillantes y anfitriones exuberantes", Loy9 intenta ser divertido y entretenido mientras que trata temas serios. Varios episodios muestran al equipo de Loy9 yendo a aldeas para mostrar a los jóvenes cómo hacer y editar videos, crear guiones gráficos, utilizar una cámara y un trípode.

El drama ha estado presente en los episodios, que incluyen la historia de un joven que se presenta a una elección como representante de un consejo comunitario, una visita a un equipo de fútbol de mujeres, algunos jóvenes que ayudan a crear una biblioteca en un pueblo, y una búsqueda de un tesoro alrededor de Phnom Penh, en la que los participantes se involucran en la resolución de problemas y la cooperación en equipo.

Según Colin Spurway, director del proyecto en Phnom Penh, la idea es impartir habilidades a los jóvenes en el pueblo, pero también tener un impacto en una audiencia más amplia, mostrando que detrás de cada video hay gente que tiene un mensaje que quiere transmitir, y que han elegido mostrar algunas cosas y no otras.

"No queríamos perpetuar la ilusión de que los programas de televisión son sólo una especie de videos que surgen del aparato", dijo Spurway a CIMA. "Queríamos dejar en claro cómo fueron hechos".

Efectivamente, mostrar la historia de cómo fue realizado un programa ha dado sus frutos: la versión de televisión, que salió al aire en dos de las cadenas más populares de Camboya, tiene alrededor de dos millones de espectadores, algunos de los cuales ven la serie desde televisores comunitarios que utilizan baterías de coches.

Lee el reporte completo de CIMA aquí.

Jessica Weiss es una periodista freelance que vive en Buenos Aires.

Texto traducido del inglés al español por Andrea Arzaba.

Imagen con licencia Creative Commons, gracias a Mark Smiciklas en Flickr.