Cinco maneras en que las microdonaciones contribuyen al financiamiento de proyectos periodísticos

porMargaret Looney
Jan 30, 2012 en El ABC del periodista

Ideas que valen millones de dólares pueden producir grandes resultados, pero en el mundo del periodismo se está imponiendo la idea de que un proyecto que vale sólo unos miles de dólares debe ser tomado en serio.

La fundación Knight se unió con el Institute for Higher Awesome Studies (que se podría traducir como el "Instituto de estudios superiores geniales"), una organización sin fines de lucro que financia proyectos que son eso, geniales, desde hamacas extra grandes en los parques hasta colmenas en azoteas y ahora, noticias. La iniciativa ofrece una subvención de US$1000 mensuales para iniciativas de comunicación locales.

IJNet participó de un chat en vivo organizado por el Poynter Institute y seleccionó algunas razones por las cuales las microdonaciones pueden ser una opción viable para periodistas emprendedores, profesionales o ‘freelance’.

  1. Está bien pensar en pequeño. Mil dólares no parece un montón de dinero en comparación con la mayoría de los subsidios gigantescos que existen hoy en día, pero no todos tienen los recursos para llevar a cabo ideas de gran escala. Las microdonaciones están pensadas como incubadoras o catalizadores para dar tracción a nuevas ideas o para ser un complemento de otras becas. Bo Hee Kim, un estudiante graduado de Berkeley, está utilizando microbecas otorgadas por el New Media Women Entrepreneurs para crear un prototipo de sitio web móvil para los tres sitios hiperlocales de la escuela de periodismo de esa universidad.

  2. Pero debes estar preparado para obtener grandes resultados. Christina Xu, del Instituto de estudios superiores geniales, explicó algunos aspectos de las microdonaciones durante el chat. Ella explicó que una microbeca es “suficiente para incentivar a alguien con una gran idea a construir un prototipo que luego puede mostrar a proveedores de fondos más importantes”. Así es exactamente cómo se elaboró el Proyecto Serval, un proyecto que se inició con una donación de US$1000 del instituto para construir una red móvil conectando comunidades que no tenían cobertura, lo que resulta especialmente útil en casos de desastres naturales. El prototipo atrajo la atención de la cadena ABC en Australia y el fundador del proyecto obtuvo una subvención de US$360 000 para continuar el proyecto.

  3. No hay restricciones. Necesitarás mucha paciencia para sortear la burocracia que rodea la mayoría de las donaciones otorgadas por fundaciones. Entre los múltiples criterios y la posibilidad de que el proceso de propuesta se convierta en una pesadilla, tu gran idea podría perder tracción. Grandes organizaciones sin fines de lucro pueden darse el lujo de asumir grandes donaciones, con los recursos necesarios para asegurar que el dinero se gaste en la fecha prevista, pero el enfoque de baja presión de los pequeños modelos de concesión como el de la fundación Awesome tienen pocas o casi ninguna restricción.

  4. Adopta proyectos paralelos. Toma riesgos más allá del periodismo tradicional y prueba algo nuevo sin atascarte con los plazos. Xu dijo que las microdonaciones pueden beneficiar a los periodistas de esta manera porque “les da un espacio para experimentar con otros modelos de publicación no-tradicionales, o incluso otras ideas de cómo las noticias pueden circular en una comunidad”. No muchos periodistas tienen el tiempo o los recursos para repartir bocadillos para personas sin hogar a cambio de historias, pero eso fue lo que hizo este proyecto financiado por microbecas.

  5. Continúa la cadena de favores. Las microdonaciones pueden abrir las puertas filantrópicas al público en general, aparte de las personas pudientes y las fundaciones. Si las subvenciones se financian con administradores como el modelo de la Fundación Awesome, cada donante sólo tiene que contribuir US$100 por mes para un proyecto con un alto potencial de éxito y un pequeño riesgo de fracaso. Periodistas pueden contribuir escribiendo esas historias a las que no tienen tiempo para dedicar pero que necesitan ser contadas.

¿Cree usted que el modelo de microdonaciones es una solución sostenible para el periodismo empresarial?