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Cinco estrategias laborales para periodistas digitales

porH R Venkatesh
Mar 05 en El negocio del periodismo

Los recortes están por venir. No importa si es ahora, el próximo mes o el próximo año. Son inevitables, porque los costos de dirigir una redacción digital, en general, son más altos que sus ingresos. Aunque la marca digital para la que trabajas esté subsidiada por un medio impreso o televisivo, por otras industrias, por millonarios o por fondos de riesgo, no se sabe cuán estable es tu trabajo. Es probable que este estado de cosas dure hasta que todos descubramos cómo lograr que la gente pague por el periodismo, o al menos hasta que los anuncios digitales comiencen a recaudar tanto dinero como la publicidad tradicional.

En este escenario, la manera de sobrevivir haciendo el periodismo que amas (y al que consideras como un servicio a la sociedad) es volverte "tan bueno que no puedan ignorarte".

Pero primero, ¿qué es un periodista digital?

Un periodista digital es alguien con un rol editorial en redacciones digitales o híbridas. Esto incluye reporteros, por supuesto, pero también editores, correctores, escritores, productores, curadores, quienes están a cargo de los boletines o las redes sociales, videoperiodistas, fotógrafos y productores inmersivos. Cada uno de estos trabajos implica elegir publicar algún contenido a expensas de otro, lo que es una decisión editorial. Si trabajas en cualquiera de esas áreas (o toma decisiones editoriales en otras), eres un periodista digital.

¿En qué deberías centrarte como periodista digital? Según una encuesta reciente del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por su sigla en inglés), hay al menos 23 habilidades digitales actualmente en uso en las salas de redacción globales. De esas 23 habilidades, "solo cinco se usan para producir historias en la mitad de las redacciones". Y de esas cinco habilidades, la mayoría son de primer nivel, como redes sociales y fotografía digital. Las habilidades de 'segundo nivel', como la verificación y la visualización, no siempre se encuentran en las redacciones. Más raras aun son las habilidades de 'tercer nivel', como la narración inmersiva y el periodismo de datos.

En pocas palabras, hay una necesidad urgente de llenar esas brechas.

Las siguientes estrategias pueden ayudarte a conseguirlo.

1. Habilidades primero, pasión después

Consciente o inconscientemente, muchos nos sentimos atraídos por el periodismo por las ganas de "hacer algo". Cuando era un joven periodista televisivo, tenía a la cita famosa de Steve Jobs "sigue hambriento, sigue alocado" como salvapantallas de mi computadora. No me gustaban mucho las noticias de televisión, y me preocupaba todo el tiempo no haber encontrado algo dentro de la profesión que mantuviera viva mi pasión.

Años más tarde, cuando leí la crítica de Cal Newport a la idea de permanecer hambriento y loco, primero me fastidié pero luego admití que tenía algo de razón.

En "Tan bueno que no puedan ignorarte", escribe Newport, "he argumentado que 'seguir a tu pasión' es un mal consejo, porque la mayoría de las personas no nacen con pasiones preexistentes que esperan ser descubiertas. Si tu objetivo es amar lo que haces, primero debes construir capital profesional mediante el dominio de habilidades raras y valiosas, y luego cobrar en ese capital...".

Esta perspectiva tiene sentido. Lo primero que debes hacer, tal vez después de hablar con algunos expertos y mentores, es decidir cuáles son esas habilidades "raras y valiosas" y ponerte a trabajar para ser bueno en ellas. Lleva meses dominar los conceptos básicos de cualquier cosa y años ser realmente bueno en eso, así que elige sabiamente. Cualquier cosa que puedas aprender en un día o una semana no será una habilidad "rara y valiosa".

2. Descarta la vanidad de tu CV

Los currículum vitae que contienen solo los títulos del trabajo que haces o hiciste son realmente currículums de vanidad, porque no suelen brindar la información que buscan los empleadores. En los periódicos de la India, por ejemplo, un director o corresponsal especial suele ser alguien que lleva años obteniendo buenos resultados a un ritmo determinado. Sin embargo, debido a los rápidos cambios en la industria, los títulos de los trabajos ya no son un reflejo preciso de lo que haces.

Un currículum vitae es, como sugiere su nombre, un documento que se centra en las habilidades que has aprendido, no en los puestos que has ocupado. Además, trabajar en un currículum de habilidades te obliga a hacer un balance de dónde estás y dónde necesitar estar.

3. Descarta los trabajos glamorosos cuando hayan cumplido su cometido

Muchos trabajos periodísticos vienen con glamour. Piensa en un periodista de televisión con un micrófono en la mano, manteniendo a raya a una multitud de personas con los codos y lanzando preguntas difíciles a un político.

Claro, ese tipo de trabajo te hace notar. Pero logra poco después de cierto punto. Los políticos saben cómo evadir esas preguntas difíciles, y el periodista sabe que sacará poco de ese intercambio. Por lo general, es solo una farsa. Por supuesto, las carreras seguirán desarrollándose y es probable que el crecimiento salarial sea bueno al principio. Pero los periodistas que se adhieren a ese camino finalmente descubren que están estancados. Y les resultara difícil moverse. Eventualmente, serán reemplazados por personas con más fervor y energía.

Lo más importante, sin embargo, es que ese tipo de trabajo no es periodismo. Para cuando el glamour haya sobrevivido a su propósito, tus ganas habrán sido destruidas o, más probablemente, habrás abandonado la profesión con puro disgusto.

4. Si es fácil, no lo hagas (o no hagas algo que un bot podría hacer)

Una regla de oro que me ha funcionado es la siguiente: si mi trabajo es fácil, entonces no estoy aprendiendo nada. Esto es especialmente cierto en las salas híbridas o digitales de redacción, donde hay bastante trabajo monótono.

Y ese trabajo se está automatizando rápidamente. The Associated Press ya usa bots para las actualizaciones bursátiles y deportivas. El advenimiento de la inteligencia artificial está acelerando el proceso.

¿Qué tipo de trabajo deberías buscar? Alex Williams escribió en el New York Times que "los trabajos más vulnerables en la economía de los robots son aquellos que implican tareas predecibles y repetitivas, sin importar la capacitación que necesiten".

Entonces, ¿cuánto tiempo debes mantenerte en tu trabajo 'fácil'? Solo mientras sientas que estás aprendiendo. 

5. No te preocupes si no puedes cambiar las circunstancias

No te pongas ansioso por no poder llevar adelante las estrategias anteriores. Tal vez no puedas permitirte cambiar de trabajo ahora. O tal vez es difícil cambiar de rol. La vida es desordenada e impredecible, así que no te preocupes si no puedes cambiar las cosas en este momento.

Hay otros aspectos que también cuentan como las relaciones laborales. Tener jefes y colegas amables y solidarios nunca es una garantía. Y si eres del tipo confiable, responsable y trabajador, es probable que los recortes no te toquen.

Aun así, vale la pena aprender algo por tu cuenta. Por ejemplo, a lo largo de mi carrera en la televisión hice una serie de cosas que no estaban relacionadas con mi trabajo. Inicié al menos tres blogs, experimenté con un podcast, realicé una campaña contra la publicidad intrusiva, propuse programas y comencé a trabajar como voluntario en Hacks/Hackers India. Me tomó cinco años dejar las noticias televisivas después de decidir que no eran para mí. Como pueden ver, yo también esperé mi momento. Esta carrera secreta y paralela me ayudó a aprender cosas nuevas, y me hizo sentir menos preocupado de que no sabría nada cuando finalmente renunciara.

Estas cinco estrategias están orientadas a cambiar tu forma de pensar; no a aprender cualquier herramienta o habilidad específica. Todo depende de ti. Una vez que des con la estrategia correcta, las tácticas aparecerán por sí solas.

Imagen con licencia Creative Commons en Pexels, vía rawpixel