Cómo cubrir temas sensibles cuando no hay datos disponibles

porSherry Ricchiardi
Sep 25, 2019 en Periodismo de investigación
Drawing of a woman surrounded by darkness

Advertencia: el siguiente artículo se enfoca en el suicidio, lo que puede obrar como desencadenante para algunos lectores. Se recomienda precaución.

Cuando los editores del periódico paquistaní Dawn decidieron analizar en profundidad las tasas de suicidio del país, se toparon muy pronto con un obstáculo: no pudieron encontrar ningún registro oficial ya que el tema es tabú y rara vez se discute públicamente.

Su objetivo era crear conciencia sobre el Problema silencioso del suicidio en Pakistán mediante un proyecto multimedia de alto perfil. Pero primero tuvieron que encontrar una manera de traspasar las barreras religiosas y culturales del país.

El editor de Dawn, Jahanzaib Haque, cuenta que la salud mental es un tema poco comprendido y de poca relevancia en Pakistán, y el suicidio es particularmente ignorado y escondido. "Que sea un tema tabú, sumado a la falta de informes y de estadísticas e investigaciones locales, fue lo que nos llevó a explorar el problema en profundidad", dijo en un email.

Como no pudieron encontrar ningún dato sobre el tema, el equipo decidió recopilar los suyos propios. En diciembre de 2018 publicaron una encuesta online pidiendo a los participantes que compartan sus pensamientos, opiniones y relatos personales sobre el suicidio.

Para orientarse, los responsables del proyecto recurrieron a encuestas existentes relacionadas con el suicidio de organizaciones internacionales acreditadas, y anotaron tendencias en los tipos de preguntas formuladas y el lenguaje utilizado para construir su cuestionario. Antes de su publicación, la encuesta fue revisada por un destacado psiquiatra e investigador paquistaní.

"Esto nunca se había hecho antes", cuenta la codirectora del proyecto, Atika Rehman. "No sabíamos qué esperar".

Los resultados superaron las expectativas. Recibieron 5.157 respuestas, y más de 2.000 encuestados incluyeron detalles íntimos sobre sus luchas personales contra el suicidio, o sus experiencias de primera mano con familiares y amigos.

Los periodistas revisaron los datos sobre por qué los pakistaníes se están quitando la vida, organizándolos en categorías temáticas que incluyen abuso sexual, adicción, presión financiera, trastornos alimentarios, identidad sexual, abuso doméstico y acoso, entre otros.

Los investigadores echaron luz sobre un tema que permanecía oculto. El cuestionario dio voz a personas que sufren en todos los rincones de la sociedad paquistaní, desde estudiantes universitarios y profesionales hasta personas que viven en la pobreza y mujeres atrapadas por los mandatos sociales.

"Personalmente, algunas historias me destrozaron y siento que se quedarán conmigo para siempre", dice Rehman. “El costo emocional fue más alto de lo que imaginé… Me sentí empoderada por la cantidad de respuestas que recibimos, pero indefensa al mismo tiempo”.

Los investigadores descubrieron que casi el 40% de los encuestados conocía a alguien que se había quitado la vida, y que el 45% ha tenido pensamientos suicidas en el pasado.

 

Graph from Dawn's research
Gráfico de la investigación de Dawn "Pakistan's silent suicide problem."

 

Para comprender mejor las respuestas que llegaron a la encuesta, el equipo de Dawn recurrió a Murad Moosa Khan, profesor de psiquiatría de la Universidad de Aga Khan y presidente de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio.

"Las historias son extremadamente poderosas y nos cuentan por lo que están atravesando muchas personas en la sociedad altamente compleja y enrevesada que es Pakistán", escribió Khan. Además, dijo que existe una "profunda sensación subyacente de aislamiento y vergüenza, de sufrimiento en silencio, y miedo a buscar ayuda debido al estigma o a ser juzgado".

Como el tema es tan delicado, los editores enfrentaron decisiones difíciles sobre qué publicar. Utilizaron dos criterios para seleccionar los testimonios: la claridad de la escritura y la categoría que le correspondía al testimonio: relaciones, presión social, identidad sexual, abuso doméstico u otros.

Durante el proceso "nos basamos en nuestro juicio editorial y en el del psiquiatra para guiarnos y evitar lo 'sensacional' o lo que pueda actuar como desencadenante, y en cambio favorecer los testimonios que fuesen un ejemplo claro dentro de una determinada categoría", dice Haque, codirector y jefe de estratega digital de Dawn. "Por ejemplo, eliminamos todos los detalles gráficos relacionados con actos de violencia o abuso, autoinfligidos u otros".

El equipo del proyecto de Dawn pasó horas revisando los datos, y pronto se dieron cuenta del impacto que estaba teniendo en su propio bienestar emocional.

"No anticipamos cuán emocionalmente agotador iba a ser para nosotros. Si pudiera volver a hacer el proyecto, formaría un grupo de apoyo para hablar sobre el impacto de esas historias”, dice Rehman. "Sugeriría que los editores que leen los testimonios busquen ayuda profesional si se sienten angustiados".

La periodista ofrece cuatro pautas para quienes estén considerando abordar un proyecto similar:

  1. Involucra a un profesional de la salud mental y sigue sus consejos acerca de cómo proceder.
     
  2. No sensacionalices la historia.
     
  3. Brinda una lista de médicos/profesionales de salud mental y otros recursos a los que los lectores puedan recurrir.
     
  4. Incluye una breve declaración de que leer el contenido puede provocar una reacción adversa. Una advertencia podría ser "La siguiente historia, que incluye detalles sobre el suicidio, podría alterar a algunos lectores. Se recomienda precaución”.

Los editores quedaron satisfechos con la respuesta del público. "Los lectores dijeron que fue un proyecto revelador que los hizo darse cuenta de lo extendido que está el suicidio en Pakistán", dice Rehman, quien hace poco se convirtió en el corresponsal de Dawn en Londres.

El proyecto recibió 102.000 visitas a la página después del lanzamiento inicial. Desde entonces, entre 45 y 100 personas han ingresado a diario, y más de 4.000 lo han compartido en Facebook.

"Estamos particularmente contentos con los comentarios vía Twitter de expertos en salud mental, políticos, profesionales de los medios y celebridades que también compartieron el proyecto, y lo consideran una lectura valiosa e importante", concluye Haque.


Imagen principal: captura del proyecto de Dawn Pakistan's silent suicide problem.