Así se cubrieron los sucesos más importantes de 2014 en las redes sociales

porJessica Weiss
Dec 30, 2014 en Redes sociales

Con más de dos mil millones de personas por mes utilizándolas activamente, es inevitable que las redes sociales participen del periodismo.

Aunque Facebook incluye a más de la mitad de esos usuarios, todos los mensajes instantáneos, los micro-videos y cualquier aplicación en red que aparece representa una nueva plataforma para contar una historia, y las redacciones las están aprovechando.

A continuación te mostramos algunas de los usos más (y menos) interesantes de las redes sociales en la cobertura de algunos de los eventos noticiosos más importantes de 2014.

La Copa del Mundo

Los periodistas que cubrieron el suceso en las redes sociales más grande de la historia fueron muy activos en Twitter, usándolo para informar tanto sobre el deporte y las estadísticas del Mundial, como para difundir los comentarios de la gente y el clima general en Brasil.

Como parte de la cobertura, los fotoperiodistas de AP usaron Instagram para resaltar “el detrás de escena del evento más importante de fútbol”.

Fusion, una red de noticias y entretenimiento por cable dirigida a la generación del milenio, utilizó blogging en vivo y también un “honeycomb” o "colmena", un agregador social construido en su sitio de fútbol, que les permitió difundir contenido social multimedia basado en la localización y rango de influencia. Para esta cobertura, de dos a tres editores de Fusion hacían el seguimiento de los 12 estadios en los que el torneo se llevó a cabo sobre la base de ciertos elementos clave como hashtags y la influencia de la gente en el estadio. IJNet informó sobre esta estrategia en octubre pasado.

Algunos periodistas también utilizaron datos de las redes sociales para inspirarse y nutrir sus historias. Por ejemplo, durante el partido entre Estados Unidos y Alemania, el periodista Rubén Fischer-Baum escribió sobre cómo la palabra "nazi" se utilizó más de 30.000 veces en Twitter, sobre todo en los minutos posteriores a un gol de Alemania. Esto demostró que "los estereotipos son muletas comunes cuando se trata de insultar", como publicó CJR. "Va a ser interesante ver cómo los datos de las redes sociales se desarrollan como una fuente en tiempo real que explique el comportamiento de las personas con respecto al deporte,  y más”.

Ébola

En julio, periodistas de todo el mundo se abalanzaron a cubrir el más mortífero brote de ébola en la historia. Se trató de un verdadero desafío, no solo por la avalancha de desinformación que circuló en las redes sociales, sino también por la presencia mínima y lenta de esas redes en los lugares en los que la epidemia golpeó más fuerte.

Además de los sitios de salud pública, como el de la OMS, BBC África fue un fuerte factor de influencia acerca del ébola en Twitter, según datos del analizador del sistema sanitario en las redes sociales, Symplur. La BBC también puso en marcha un servicio de información sobre el ébola en WhatsApp, dirigido a los usuarios del servicio en África occidental. El servicio proveyó “alertas en audio y mensajes de texto e imágenes para ayudar a la gente a obtener información sanitaria para combatir la propagación del ébola en la región”, según la BBC.

Desde Sierra Leona, el jefe de corresponsales del Canal 4 de The Guardian, Alex Thomson, fue noticia después de que sus Vines mostraran instantáneas de la situación, que tenían un gran componente emocional a pesar de su corta duración.

"Así como un tweet es la versión reducida de una entrada en un blog, que a su vez es la versión reducida de un ensayo, un Vine es la versión reducida de una presentación televisiva, que a su vez es la versión reducida de un documental” dijo a The Guardian Marc Blank-Settle, capacitador de periodismo móvil y redes sociales en la Escuela de Periodismo de la BBC. “La herramienta en sí es muy fácil de usar. Y está acercándose muy rápidamente al poder de Twitter para compartir noticias e información”.

Las protestas en Ferguson

El director de innovación de Fusion, Tim Pool, es el epítome del narrador social. Pool, un desertor de la universidad, se hizo conocido en el periodismo por usar drones y tecnología ponible para difundir en vivo noticias de última hora, desde Occupy Wall Street en 2011 hasta manifestaciones en Medio Oriente. El estilo único de Pool se encuentra en la intersección entre las redes sociales y los medios masivos.

Después de que las protestas estallaran tras la decisión de un gran jurado de no procesar al policía que le disparó a Michael Brown en Ferguson, Missouri, Pool estaba allí con Fusion, y también publicando contenido en todas las redes sociales importantes, incluyendo Twitter, Instagram, LiveStream, Vine y YouTube. Utilizó esos canales para cubrir desde el lugar de los hechos para sus decenas de miles de seguidores.

 

A photo posted by Tim Pool (@timcast) on

Mientras cubría ls protestas, Pool se las arregló para organizar un  AMA (“Pregúntame lo que sea” o “Ask me Anything”, en inglés) en Reddit, que obtuvo casi 600 comentarios.

Pool no tiene pruritos en expresar su disgusto por la forma en que los medios de comunicación tradicionales suelen cubrir las noticias. Dice:  “Los medios de comunicación tradicionales se pierden las pequeñas historias dentro de la historia más grande… Ofrecen una cobertura generalizada que hace que no nos enteremos de los momentos más importantes”.

“Creo que el futuro es para el individuo” escribió Pool. “Las redacciones tendrán que adaptarse a que sus canales de comunicación sean un colectivo, y no un único canal”.

El conflicto en Gaza

Opiniones e informaciones inundaron las plataformas sociales cuando la ofensiva israelí en Gaza comenzó en julio. Pero las redes sociales también desbordaron de una cantidad de desinformación e información parcial sin precedentes, que creó una verdadera “guerra informativa”, y un entorno difícil para el trabajo periodístico.

Según el análisis de Abdirahim Saeed, periodista de la BBC en árabe, algunas de las imágenes que circularon bajo el popular hashtag #gazaunderattack eran de 2007, y algunas ni siquiera eran de Gaza. Así que los medios tuvieron que utilizar herramientas de búsqueda inversa de imágenes –que muestran si una foto ha sido previamente publicada online– para determinar su origen, según Chris Hamilton, editor de redes sociales en la BBC. Craig Silverman, uno de los autores del Manual de Verificación, dijo a Global Editors Network en una entrevista que “las redes sociales son aceleradoras de desinformación, y al mismo tiempo, son potencialmente las mejores herramientas para destruir un rumor”.

En un conflicto en el que es especialmente difícil para los periodistas ser imparciales, algunos se destacaron (y fueron felicitados) por su justa cobertura a través de las redes sociales. Ayman Mohyeldin, corresponsal de NBC News, fue sacado de Gaza y enviado nuevamente a los pocos días debido a las quejas por su ausencia en las redes. Su cobertura del conflicto le valió el respeto de sus colegas periodistas. Y la corresponsal del New York Times  en Jerusalén, Jodi Rudoren utilizó su página de Facebook para estimular la discusión y el debate durante todo el conflicto.

Vuelo de Malaysia Airlines MH17

Inmediatamente después del derribo del vuelo de Malaysia Airlines MH17, el 17 de julio pasado por un misil Buk, periodistas y expertos en redes sociales se volcaron a Internet para investigar el evento por sí mismos, en ausencia de información oficial.

Utilizando imágenes y videos, el proyecto Open Newsroom de Storyful confirmó que miembros de la milicia separatista de la República Popular de Donetsk parecían “por lo menos” tener acceso a un sistema de antimisiles aéreos capaz de un ataque como el que se perpetró contra el avión.

Y Eliot Higgins, el británico que fundó el sitio de periodismo digital Bellingcat, con ayuda de algunos de sus seguidores de Twitter y herramientas de código abierto, utilizó un video de YouTube para determinar la ubicación de un lanzador Buk mientras era transportado a través de un poblado rebelde pro-ruso en Ucrania, cerca de la frontera con Rusia. En noviembre, menos de cuatro meses después del ataque, Bellingcat publicó un informe de 35 páginas con "información sólida" acerca de que el sistema de misiles Buk que derribó el vuelo de Malasia Aerolíneas vino de Rusia y fue enviado de vuelta después del desastre. Como publicó Mashable, Bellingcat pudo desenterrar "la caja negra del MH17 más rápido que los espías de Estados Unidos".

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