Perfiles del periodismo móvil: cómo estimular la innovación

por Clothilde Goujard
Nov 28, 2016 en Periodismo móvil

En todo el mundo, los periodistas móviles están contando historias fascinantes con poco más que un smartphone en la mano. Esta serie de cinco partes examinará cómo definimos el periodismo móvil, cómo se están adaptando las redacciones tradicionales ante esta nueva práctica, cuáles son las contribuciones de los ciudadanos, de qué modo la tecnología móvil puede mejorar al periodismo y cómo ha sido la irrupción del periodismo móvil.

Después de trabajar en el periodismo móvil durante varios años, Yusuf Omar se convenció de algo: el periodismo móvil necesita una nueva sacudida.

“Esta modalidad ha existido ya por 5 o 6 años”, dice el editor móvil del Hindustan Times, quien “hackea” plataformas sociales como Snapchat para contar historias de madera innovadora, incluyendo una pieza famosa sobre las víctimas de violaciones en la India.

Omar quiere repensar el periodismo móvil porque cree que, hasta ahora, ha estado muy influenciado por los periodistas de la televisión, que “traen malos hábitos de la transmisión televisiva”. Él no cree, por ejemplo, que los periodistas móviles (o mojos) deberían usar sus teléfonos en modo paisaje o con un trípode.

Producir mejores historias es lo que la mayoría de los periodistas se esfuerzan por hacer; algunos logran combinar innovaciones tecnológicas con sus habilidades narrativas. El periodismo móvil ha permitido a los periódicos ofrecer historias más visuales. Pero algunas redacciones usan teléfonos móviles del mismo modo en que usarían las cámaras tradicionales en los sets. Para el periodista Dougal Shaw, de la BBC, es hacer "televisión pasada de moda" en el lugar equivocado y con la audiencia equivocada.

“Hay que reinventar el video online; el abordaje tiene que ser diferente”, dice, resaltando la estrategia de videos online de Vice, que ha funcionado con las audiencias más jóvenes. Con el periodismo móvil llega el público móvil, que consume videos y audios de manera distinta a las generaciones anteriores, que no tenían Internet.

“La meta no es imitar a la TV,” dice  Philippe Couve, ex periodista e instructor mojo. “Necesitamos encontrar un lenguaje, una gramática visual que nos permita contar historias de manera diferente”.

Couve fundó un emprendimiento que ayuda a los medios de habla francesa en su transición digital. Por lo que ha visto, solo estamos empezando a vislumbrar cuán grande puede ser el periodismo móvil.

"Su potencial es mucho mayor de lo que estamos percibiendo en este momento", dice Ivo Burum, periodista australiano e instructor mojo.

Según él, los periodistas se han centrado demasiado en el lado técnico del periodismo móvil hasta ahora.

"Hay mucha gente involucrada en el periodismo móvil que tiene un enfoque muy tecnodeterminista al respecto", dice. "Yo soy bueno con la técnica, pero tampoco creo que sea lo más importante".

Algunos medios solo ven un potencial limitado en el periodismo móvil. Por ejemplo, muchos capacitadores de mojos ven que existen redacciones en donde los periodistas usan sus teléfonos móviles únicamente solo para divulgar en noticias de última hora. Pero los mojos audaces están muy por delante de esa curva de adopción de la modalidad, incluso haciendo documentales con sus móviles. Glen Mulcahy, director de innovación de la cadena irlandesa RTE y fundador de Mojocon, dijo que espera "ver más producción de alta calidad en los próximos 12 meses".

Nicolas Becquet, periodista de L’Echo de Bélgica, es optimista. Después de su difundido artículo de opinión sobre la falta de periodismo móvil durante los atentados terroristas en París en noviembre de 2015, ha visto un interesante desarrollo en los medios franceses, como por ejemplo el lanzamiento de FranceInfo.

Este medio está utilizando el periodismo móvil para una serie de videos en Facebook Live con un tono más informal. Las mentalidades han evolucionado muy rápido, dice, lo que significa que "muchos medios están probando este método de producción y distribución".

Si bien ya hay varios medios experimentando, para Omar son demasiado cautelosos y lentos.

"Todo el mundo está siendo demasiado cauto con su estrategia digital. Todo es experimentación", dice. "Creo que hay miedo a fallar y cometer errores".

Él ya trabaja en un nuevo proyecto: construir un equipo de periodistas móviles para la parte del Hindustan Times que produce en idioma hindi.

Del otro lado del mundo, Christian Espinosa, instructor ecuatoriano de periodismo móvil, también está pensando hacia adelante. 

"¿El futuro del periodismo móvil? Será móvil, pero no necesariamente con un dispositivo de mano sino con un chip en la retina, por ejemplo", dice. En el corto plazo, cree que los periodistas móviles necesitan pensar en nuevas narrativas y técnicas de narración, considerando al usuario móvil, a su geolocalización y a su compromiso.

Tanto si lo quieren como si no, las redacciones de todo el mundo tendrán que pensar de manera diferente y aprender sobre las habilidades narrativas que los mojos están desarrollando. Mulcahy ya está planeando conferencias de periodismo móvil en los Estados Unidos y Asia. La compañía de Couve, Samsa, también está organizando una conferencia en Francia. Periodistas curiosos también se están reuniendo para encuentros de mojo en Londres y Berlín, formando una creciente comunidad.

Shaw cuenta que recibe preguntas en Twitter de personas que están tan lejos como Sudáfrica y Francia. "Es una comunidad internacional que aprende a usar la tecnología", dice. Mulcahy, quien inició un grupo de Facebook mojo, se sorprende al ver "varios cientos de personas compartiendo conocimiento".

Leonor Suárez, periodista española de televisión, está en ese grupo. “No somos una comunidad grande, pero estamos muy relacionados y conectados”, dice. “Es muy emocionante ser parte de eso”.

Imagen de Dougal Shaw, cortesía de Shaw.