Mejora la cobertura de hechos de terrorismo con estas bases de datos

por Sherry Ricchiardi
Mar 7, 2017 en Temas especializados

Informar sobre cuestiones de seguridad nacional puede ser uno de los temas más difíciles para un periodista, pero varias iniciativas académicas ponen a disposición grandes conjuntos de datos y análisis de expertos.

Un ejemplo es un centro de investigación de la Universidad de Maryland especializado en el estudio del al terrorismo. La iniciativa, conocida como START (Study of Terrorism and Responses to Terrorism), cuenta con una base de datos que contiene material relacionado con seguridad de más de 50 instituciones académicas e investigativas y de agencias de seguridad nacional de Estados Unidos.

"No se trata de un proyecto académico típico", dice Gary LaFree, director de START. "Tratamos de sacar todo a la luz pública y que sea fácil de usar. Los periodistas están entre nuestros principales usuarios, especialmente a través de la Global Terrorism Database (Base de Datos de Terrorismo Global, GTD)”.

El GTD se autodefine como la base de datos de código abierto más grande y completa del mundo sobre eventos terroristas internacionales y nacionales, con información sobre más de 150.000 ataques terroristas entre 1970 y 2015.

Los Departamentos de Defensa y Seguridad Nacional de Estados Unidos son grandes usuarios del sitio web de START, que recibe “millones de visitantes por mes”, según LaFree.

La base de datos puede resultar de especial utilidad para los periodistas que busquen proporcionar contexto y estadísticas a sus artículos sobre terrorismo y seguridad nacional. Por ejemplo, una infografía publicada por START en enero pasado identificó 109 planes yihadistas violentos contra los Estados Unidos entre enero de 1993 y febrero de 2016. Solo 13 se completaron con éxito.

Otros hallazgos significativos reunidos por START, que podrían ser relevantes para quienes cubren seguridad nacional, incluyen:

  • La mayoría de los responsables de esos planes eran ciudadanos o residentes estadounidenses (75%); pocos combatientes extranjeros estaban entre ellos (3%), y no había refugiados.
  • Los lobos solitarios eran raros; solo nueve complots en más de 20 años fueron orquestados por alguien que actuaba solo.
  • Alrededor del 25% de los complots podían relacionarse de manera creíble con una organización terrorista conocida.

También hay a disposición una hoja informativa sobre el número de muertes estadounidenses en ataques terroristas entre 1995 y 2015.

En un artículo de febrero de 2017, el Washington Post usó un estudio de START para rebatir la noción de que el extremismo islámico es más amenazante para Estados Unidos que los movimientos extremistas de origen local. Citando un análisis de START, el Post informó: "De los 66 homicidios penales/militares perpetrados por Al Qaeda, sus asociados y extremistas de derecha entre 1990 y 2015, 54 de esas muertes -más del 80%- fueron responsabilidad de la extrema derecha”.

“Un ejemplo de esto sería un extremista antigubernamental que agrede a un oficial de policía porque sus creencias ideológicas exigen que luche contra el gobierno y, particularmente, contra la aplicación de la ley", señaló el Post.

Otras publicaciones de START examinan el reclutamiento y la radicalización de terroristas de extrema derecha estadounidenses, el terrorismo en Europa, y la rehabilitación de sobrevivientes y familias afectadas por el terrorismo, entre otros temas.

Los usuarios también encontrarán un enlace al curso gratuito y online en inglés “Comprender el terrorismo y la amenaza terrorista”, que comenzará el 13 de marzo.

Para aquellos que buscan otros recursos académicos para complementar sus piezas sobre seguridad, otro recurso valioso es el Centro de Seguridad Nacional (CNS, por su sigla en inglés) de la Fordham Law School. La iniciativa se autodefine como "la fuente preeminente de análisis jurídico y datos estadísticos sobre los procesos judiciales por terrorismo en los Estados Unidos".

Uno de sus estudios más destacados es el caso de los procesamientos de ISIS en los Estados Unidos desde marzo de 2014 hasta junio de 2016. Los periodistas pueden encontrar información detallada de esos casos, incluyendo ciudadanía, género, historia personal y redes interpersonales.

El CNS también mantiene una base de datos no pública sobre procesos por terrorismo en los Estados Unidos. Sin embargo, los periodistas pueden contactar al personal del CNS con preguntas específicas. Dicha base monitorea "el progreso de casos de terrorismo a través del sistema judicial estadounidense, y analiza las tendencias de radicalización, estrategias legales y sentencias para los acusados de delitos relacionados con el terrorismo", según su sitio web.

Basándose en la información de esta base de datos, el CNS creará hojas informativas sobre casos de combatientes extranjeros, informantes del FBI, detalles biográficos sobre acusados de terrorismo y patrones de sentencias. Su último informe, Casos de ISIS en los Estados Unidos, fue publicado en julio de 2016.

Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía The U.S. Army.