A medida que la gripe llega al sur, periodistas de todo el mundo enfrentan desafíos desconocidos

porJessica Weiss
Jul 3, 2009 en Temas especializados

Hace más de dos meses que se reportó el primer caso de gripe H1N1 en México, y la gripe porcina continúa siendo noticia de primera plana, ahora predomina en los diarios del hemisferio sur, donde muchos países están apenas comenzando su temporada de gripe de invierno.

El 1 de julio, el periódico El Clarín de Argentina tuvo una amplia difusión en su portada con dos historias relacionadas sobre la gripe, a la que ellos llaman “Gripe A”.


Chile, Argentina y Australia han sido los más perjudicados en el hemisferio sur. Hasta el 1 de julio, se habían reportado 4.190 casos en Australia y siete muertes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Argentina, se han reportado 1.587 casos y 27 muertes.

A pesar que la gripe no terminó siendo letal en el hemisferio norte como inicialmente se predijo, queda por ver cómo afectará al sur del globo terráqueo.

Según Joe Neel, editor adjunto y corresponsal para la Radio Pública Nacional (NPR en inglés) en Estados Unidos, las circunstancias han madurado para que la gripe “cause estragos” y esta vez al sur del hemisferio, especialmente en las áreas con pobre infraestructura de sistemas de salud y con un alto número de personas con sistemas inmunológicos débiles.

En África, la gripe porcina “será la historia para los próximos tres meses”,  predijo Neel el 29 de junio, en el panel “Communicating Pandemic”, desarrollado en Washington D.C.

A pesar de que el frenesí de los medios de comunicación en torno a la gripe porcina ha disminuido sustancialmente en el hemisferio norte, hay una alta probabilidad de que aparezca nuevamente en las noticias este otoño, aseguró Neel.

“Parece que (el virus H1N1) está siguiendo el camino de las estaciones climáticas”, dijo Andrew Pekosz de la facultad de Salud de Johns Hopkins University, el 29 de junio en el panel.

Asimismo, el H1N1, podría mutarse con otros virus en el hemisferio sur: los funcionarios de salud han advertido del posible desarrollo de una mayor virulencia cuando este regrese al norte.

En este momento, “todavía quedan muchos signos de interrogación”, dijo Pekosz; este virus “ha eludido varias de las reglas que pensamos eran inquebrantables”.

Con tantas incógnitas, la cobertura ha sido un reto. En especial, durante los primeros días del brote en México, los periodistas lucharon con la falta de información, dijo Neel, pero con la responsabilidad de proteger la salud pública.

"Queríamos que nuestra audiencia tuviera una mejor idea de la situación”, dijo Neel, “pero nosotros no (teníamos permiso) para (entrar a) México”.

Las fotografías en los periódicos de Estados Unidos mostraron una Ciudad de México desierta y con una ciudadanía nerviosa, con mucha gente cubriéndose con mascarillas.

La historia “se desarrolló con tanta rapidez”, dijo Rob Stein, periodista de salud de The Washington Post, “lo que fue increíblemente inusual” para cubrir.

Durante los cinco días del primer caso notificado en México el 22 de abril, la OMS aumentó la alerta de pandemia del nivel 2 al 4. El nivel 4 se caracteriza por ser de trasmisión de humano a humano, con un potencial de “brotes a nivel de la comunidad”, según la OMS. Dos días más tarde, la OMS alertó a nivel 5, una señal de que la pandemia era “inminente”.

“Nosotros pasamos de cero a 60”, dijo Stein, refiriéndose al Post y a otros medios noticiosos que trataron de cubrir el tema con urgencia, pero “cuando los datos llegaron, (la situación) no fue tan mala como se vio y (la historia) disminuyó”.

Como consecuencia, los medios estadounidenses fueron criticados por algunos porque consideraron que su la cobertura fue demasiado lejos.

Howardz Kurtz, crítico de medios de The Washington Post describió a la cobertura como exagerada. “El tono y volumen (estaba) fuera de proporción, a lo que se sabía acerca del brote”. La “saturación de la cobertura se volvió excesiva, e incluso de miedosa”, dijo, “y luego la (historia) se apagó”.

A mediados de junio, la OMS aumentó su alerta a nivel 6, una pandemia, basada en la distribución geográfica del virus.

Sin embargo, algunos han dicho que la organización está equivocada, ya que la tasa de fatalidades fue menos de la mitad del uno por ciento de los casos infectados reportados.

En retrospectiva, la cobertura pudo haber ido demasiado lejos, tanto para Neel como para Stein, pero “no teníamos más opciones que reportarlo”, dijo Neel.

“Si los medios de comunicación se sobrepasaron, esto al final fue mejor para la salud pública”, añadió Neel, ya que esto motivó a la gente a tomar medidas preventivas, como la compra de desinfectantes de manos y aquedarse en casa en lugar de ir a la escuela o al trabajo”.

Al ser los virus de la gripe  tan impredecibles “cuando se cubre una pandemia, la regla general es siempre repasar tus planes”, dijo Jeffrey Levi, director ejecutivo de Trust for America's Health. “la planificación se basa en supuestos”, que pueden cambiar en cualquier momento cuando se trata de la influenza.

En una declaración el 11 de junio, la directora general de la OMS Margaret Chan, dio a conocer la realidad de lo desconocido: "el virus escribe las reglas y este, como todos los virus de influenza, puede cambiar las reglas, sin ton ni son, en cualquier momento".

Periodistas en todas las salas de prensa deben prepararse lo mejor posible, con entrenamientos relacionados con ciencia y salud, recomendaron los panelistas.

Neel dijo que su sala de redacción ha tenido un entrenamiento para preparar a los reporteros en una variedad de temas para que estén bien informados. Si la historia aumenta de importancia, “ustedes no van a tener reporteros de ciencia y de salud” que cubran esto, dijo.

Una variedad de recursos e información existe en internet, al igual, que a través de redes sociales, donde muchas de las noticias del virus han circulado. Para el 1 de julio, la OMS tenía 11.918 seguidores en su cuenta de Twitter.

Para reportar o cubrir sobre la influenza o gripe, Neel recomienda mantener un lenguaje simple, para que “la gente lo entienda”. NPR decidió mantener el nombre de “gripe porcina”, en vez de H1N1, el nombre que posteriormente le fue dado a la gripe, dijo.

“Mientras más técnico se es, más se pierde a la gente”, dijo Neel.

Consejos y recursos para cobertura de la gripe porcina