Los medios y las redes sociales tras la Primavera Árabe

porFatima Bahja
Mar 31, 2016 en Redes sociales

La pluralidad de voces en los medios de comunicación árabes puede ser la causa de la polarización arraigada en la región, según un panel de expertos organizado por el Instituto de Paz de los Estados Unidos (USIP, por su sigla en inglés).

Tanto si consideras que la Primavera Árabe es un experimento fallido como si piensas que es una transición democrática necesaria para una región plagada de autoritarismos, es difícil descartar la influencia de los medios. Desde que una ola de protestas recorrió Oriente Medio y el norte de África en 2011, se ha responsabilizado a los medios –viejos y nuevos– de unir a la gente y animar a una esfera pública previamente anquilosada, contribuyendo a la caída de los gobiernos.

Hoy la relación entre medios y política en el mundo árabe es mucho más complicada. La aparición de nuevos grupos y contendientes ha conducido a una proliferación de medios. A la luz de esto, ¿podemos decir que los medios de comunicación han reflejado con éxito la libertad por la que la gente luchó? ¿Pueden contribuir a la estabilidad política y la cohesión social? En definitiva, ¿unen o dividen a la población de la región?

Un panel de expertos intentó responder esos interrogantes: Alexandra Buccianti, directora de proyectos de BBC Media Action, Marc Lynch, profesor de ciencias políticas y relaciones internacionales de la Universidad George Washington, y Joyce Karam, jefa de la oficina en Washington de Al Hayat.

A continuación algunas de las claves de la conversación.

Nuevo juego, mismos jugadores

Las redes sociales fueron alabadas por su potencial democrático durante la Primavera Árabe. Armados con sus teléfonos móviles, los ciudadanos de la región coparon Twitter y Facebook para proporcionar cobertura en tiempo real y sin filtro de lo que ocurría en el terreno. Esto condujo a una pluralidad y diversidad de voces que antes era impensable en la región.

Sin embargo, los gobiernos también han desarrollado capacidades en las redes sociales.

Según Buccianti, un punto importante a considerar es la “rápida adaptabilidad de los regímenes árabes a las redes sociales, tanto para reprimir el espacio virtual como para inundarlo con sus seguidores”.

Lo mismo puede decirse de los medios tradicionales, añadió Karam. A pesar de la proliferación de medios en la región, la narrativa subyacente no ha cambiado. Los medios siguen reflejando los intereses políticos de sus dueños. Tanto, que se ha vuelto cada vez más difícil comprender los conflictos en curso. “Te das cuentas de que antes y durante la guerra en Yemen, no se ha preguntado mucho”, dice. “El problema es de propiedad, censura y polarización”.

De la pluralidad mediática a la caja de resonancia

En lugar de promover la cohesión social y política, los medios de comunicación en el mundo árabe están siendo utilizados para introducir a la gente más profundamente en sus dispares compartimentos ideológicos.

“Si miras la sección de comentarios de cualquier periódico”, señala Buccianti, “te das cuenta de que estamos expuestos a ideas selectivas y que tendemos a fijarnos en las ideas con las que estamos de acuerdo”.

Aunque no es algo único en la región, Lynch señaló que este efecto de caja de resonancia es mucho más pronunciado en el mundo árabe. El resultado es un entorno cada vez más polarizado, donde "todo el mundo se instala en sus propias trincheras y no dialoga con los demás”.

Karam apoyó este punto demostrando de qué modo el clima político fracturado de la región se refuerza con la cobertura de los medios: "si nos fijamos en la cobertura de la guerra civil Siria en Al Jazeera, vemos que a los insurgentes los llaman 'rebeldes'. Cuando se cambia a Al Mayadeen (apoyado por Irán) o Al Manar (brazo de medios de comunicación de Hezbollah), vemos que llaman 'terroristas' a los rebeldes. Los mismos problemas se repiten y no sabes en qué creer".

Lo que es más problemático para Lynch es la incapacidad del público fuera del mundo árabe para separar las noticias parciales de las imparciales.

“Tenemos espacios online ricos, densos y competitivos”, explicó. “Pero solo hay unos pocos puentes y traductores de esas comunidades hacia Occidente y Estados Unidos. Así que cuando la gente cree que está obteniendo acceso imparcial, en realidad está accediendo a alguien que está traduciendo la información con la que simpatiza. Es un punto de vista valioso, pero necesariamente parcial".

Hay más en los medios árabes que solo política

Para comprender mejor el rol de los medios en el mundo árabe, los panelistas subrayaron la importancia de la agenda no política. “No se obsesionen con la política”, dijo Lynch para concluir. “Los talk shows, debates, deportes, ficciones y entretenimiento también son muy populares entre las audiencias árabes y tienen el potencial para promover la cohesión social”.

Las comedias, agregó Buccianti, también disparan conversaciones útiles. Como ejemplo, se refirió al satirista egipcio Bassem Youssef, que saltó a la fama después de la revolución del 23 de enero.

Este tipo de programación suele ser pasada por alto en los estudios sobre los medios árabes, pero sus consumidores son “exactamente los que con el tiempo se convierten en la base de importantes movimientos sociales”, dijeron Buccianti y Lynch.

Fatima Bahja es coordinadora de investigación y propuestas del Centro Internacional para Periodistas.

Foto tomada por Fatima Bahja.