Los consejos de las ganadoras del concurso de reportajes sobre COVID-19 de ICFJ en la categoría ciencia y salud

por Andrés Colmán Gutiérrez
Feb 23, 2021 en Cobertura del coronavirus
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En alianza con nuestra organización matriz, el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), IJNet conecta a periodistas con expertos en salud y redacciones internacionales a través de una serie de seminarios web sobre COVID-19 como parte del Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud.

El presente artículo corresponde a nuestra serie sobre el coronavirus. Entra aquí para leer más.

Unos sugerentes avisos aparecidos en Twitter entre marzo y abril de 2020, al inicio de la pandemia, publicados por personas que ofrecían en venta medicamentos para tratar el coronavirus, especialmente la ivermectina, despertaron el interés de la periodista mexicana Aleida Rueda. Así, elaboró el reportaje Fármacos para COVID-19 sin respaldo calan hondo en Latinoamérica, que se quedó con el primer puesto en el Concurso de Reportajes sobre COVID-19 del Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), en la categoría Ciencia y Salud. El material fue publicado en Science and Development Network el 9 de junio de 2020, con reporteo adicional de Washington Castilhos.

“Aún sin un respaldo científico que garantice su eficacia para COVID-19, varios países de América Latina autorizaron, recomendaron e, incluso, compraron masivamente fármacos como la ivermectina, la hidroxicloroquina y la cloroquina, generando falsas esperanzas, problemas de automedicación, desabastecimiento y una fuerte presión para el personal médico que debe decidir si los prescribe o no”, sostiene el reportaje.

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La autora contó cómo se hizo el trabajo investigativo y la repercusión que obtuvo, en el seminario web “Reportando sobre ciencia y salud en tiempos de pandemia”, organizado por el Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de la Salud del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) y la Red Internacional de Periodistas (IJNet). Además, participaron los ganadores del segundo y tercer puesto del concurso.

“Como si no fuera grave que aparezcan imágenes de personas inyectándose invermectina, también aparecían líderes mundiales, como los presidentes Donald Trump (Estados Unidos), Jair Bolsonaro (Brasil) o Nicolás Maduro (Venezuela), recomendando el uso de algunos medicamentos no aprobados en varios países”, relató Rueda.

A la periodista le pareció obvio revisar lo que decía la ciencia al respecto. “La mayor parte de la respuesta era; ‘No sabemos, todavía no sabemos’ y sin embargo los gobiernos ya los estaban incorporando, los políticos los estaban recomendando, la gente lo estaban exigiendo a sus médicos y en medio un montón de médicos, profesionales de la salud, diciendo: ‘Hay que esperar la evidencia científica’”, explicó.

Aprendizajes de reportear en pandemia

Rueda compartió algunas recomendaciones en base a lo aprendido reportando en pandemia:

  1. Admitir que no lo sabemos todo, que la misma ciencia no lo sabe todo, que vivimos en permanente incertidumbre y que eso está bien. La ciencia es así. Es la primera vez que nos toca vivir una crisis sanitaria de estas dimensiones tan desconocidas y que al mismo tiempo se esté generando la investigación para comprenderla y enfrentarla. Me parece un momento histórico increíble para vivirlo como ciudadana y como periodista. Uno de los aprendizajes como periodistas, pero también para compartirlo con nuestras audiencias, es que la ciencia es un proceso. No necesariamente centrarnos en los resultados, sino entender por qué suceden esos resultados, cuáles son las metodologías, cuáles son los ensayos clínicos, de qué depende que los ensayos clínicos funcionen, de qué depende que las vacunas funcionen, de que sean seguras, etcétera. Esa paciencia y esa conciencia de que vivir en incertidumbre no es necesariamente vivir en total ignorancia o en total desconocimiento, creo que es un gran aprendizaje”.
  1. Quitarle importancia a la premura y a la prisa. Muchos medios han acostumbrado a las audiencias a exigir velocidad, impacto, lo más nuevo y que ‘hay que hacerlo primero que nadie’. Hemos visto que hacer eso, en momentos de una crisis sanitaria como ésta, es peligrosísimo, porque podemos caer en errores, precipitarnos, caer en desinformación que cuesta vidas. No es solo una decisión de qué me pongo o no me pongo. Aquí son decisiones de vida o muerte. Además, ser el primero no es necesariamente ser el mejor, ofrecer la mejor información. A veces, y sobre todo en temas tan complejos como una pandemia, hay que tomarse el tiempo para reflexionar, para pensar varias veces el ángulo, para investigar mejor las fuentes, para evaluar la evidencia disponible, para elegir mejor a las entrevistadas y los entrevistados, o para saber si vale la pena tomar en cuenta un manuscrito científico o médico que no ha sido revisado por pares. A la larga quizás eso nos quita la primicia, pero nos da el prestigio de la calidad”.
  1. “Volver al periodismo de servicio. En mi caso, lo que esta pandemia me enseñó es que es súper importante escuchar a las audiencias, hacerlas partícipes del periodismo, saber cuáles son sus dudas, cuáles son sus preocupaciones y responderlas. En mi caso, con base en evidencia científica y sin juzgar desde un nivel de autoridad moral. Más bien entender que cada quien vive su contexto, su realidad y que lo que creemos es producto de múltiples factores, no solamente desconocimiento y que es nuestro deber como periodistas entenderlo y servir a las audiencias, para entender mejor las cosas que vamos entendiendo de a poco”.

La interacción con la audiencia

El segundo puesto fue para el reportaje La búsqueda de un enemigo invisible, con producción y redacción de Julia Drangosch (Argentina), edición de Joaquín Lledó, fotografía y edición audiovisual de Lucho Gargiulo, y desarrollo y programación de Gerónimo Doljanin. Se publicó en Quédigital (Argentina) el 29 de agosto de 2020.

En el seminario web, Drangosch relató que desde un proyecto colectivo cooperativo periodístico se propusieron abordar de una manera más profunda que los demás medios el impacto de la pandemia en la ciudad de Mar del Plata, Argentina, usando un lenguaje multiplataforma con recursos interactivos.

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“Quisimos hacer como un recorrido general sobre qué es lo que pasaba desde el momento en que alguien levantaba el teléfono, diciendo ‘tengo síntomas de coronavirus’, cómo se activaban las alertas y cómo trabajaba el Estado, además de conocer las repuestas científicas. Intentamos hacerlo de una forma clara y a la vez entretenida, para generar una interacción con la audiencia. Es una de las características que se valoró mucho en este reportaje”, indicó.

Entre los aprendizajes de la experiencia, Drangosch resaltó el valor del trabajo colectivo realizado de manera virtual entre los miembros del equipo, así como la interacción lograda con la audiencia.

“Otro importante desafío fue que la cobertura de la pandemia nos llevó a estudiar mucho, a especializarnos, a profundizar conocimientos sobre salud y ciencias, algo que nos ayudó y nos hizo crecer, pensando que nuestras historias pueden trascender nuestras fronteras. Lo que estamos haciendo puede tener una relevancia, visualización o amplificación para ayudar a generar otro tipo de periodismo”, destacó.

Acompañar a las comunidades

El tercer puesto lo obtuvo el reportaje Nazareth, olvidada dos veces, con textos y fotos de Jackeline Cárdenas Ipenza (Perú), con apoyo en desarrollo y producción multimedia en 360 de Elvis Rivera Cotrina, edición de textos y coordinación de Ghiovani Hinojosa, diseño de Iván Ciro Palomino, y coordinación y edición de la serie “Expediente tóxico” de Milagros Salazar Herrera. El reportaje fue publicado en Convoca (Perú) el 9 de julio del 2020.

La publicación cuenta sobre una comunidad, en la región del Amazonas, Perú, que antes de haber padecido los efectos de la pandemia había sufrido un derrame de petróleo en 2016. De 77 personas testeadas en Nazareth a la fecha del reportaje, 28 habían dado positivo al COVID-19. Los centros de salud cercanos se encontraban desabastecidos de medicamentos y la gente había empezado a tomar ivermectina veterinaria.

“Nosotros fuimos a Nazareth en agosto de 2019, porque habíamos empezado a trabajar un especial como ‘expediente tóxico’ en donde empezamos a contar sobre la desatención a personas que tienen metales y otros elementos químicos en su cuerpo. Luego, durante la pandemia, retomamos la cobertura, porque nos dimos cuenta de que la población estaba afectada no solamente por lo ocurrido con el derrame de petróleo, sino también por los contagios de COVID-19 y estaban olvidados en ambos casos”, indicó Cárdenas Ipenza.

El periodista indicó que las visitas al sitio web crecieron significativamente durante la pandemia, y eso dejó como aprendizaje la necesidad de acompañar a las comunidades y dar mayor participación a las audiencias.

“Creamos una nueva sección, ‘Convoca a tu servicio’, en donde nos centramos y nos especializamos en informar y aclarar con detalles sobre las instrucciones y las medidas que el gobierno tomaba, porque la gente estaba súper confundida y todo eso cambiaba mucho. Como la gente está más cerca del teléfono celular, entonces comenzamos a producir contenidos sencillos y prácticos, respondiendo a las dudas y a las preguntas, produciendo guías actualizadas. Revalorizamos el periodismo de servicio”, afirmó.

Puedes ver el seminario web completo aquí:


Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía ThisisEngineering RAEng.