Explorando las intersecciones entre el periodismo y la tecnología

porJéssica Cruz
Jul 14, 2017 en Periodismo digital

Los medios tradicionales de comunicación han tenido una relación conflictiva con las nuevas tecnologías –y con la rapidez que deberían adoptarlas– durante décadas. Sin embargo, poco a poco han comenzado a darse cuenta de que la tecnología puede ofrecerles una gran oportunidad para aumentar su valor y ampliar su alcance, especialmente entre las audiencias más jóvenes.

Hace algunos años la gente solía suscribirse a un solo periódico, observó Jessica Best, jefa editorial de Blendle. Pero gracias a Internet, la gente ahora recibe sus noticias desde muchas fuentes distintas.

"Cuando se introdujeron paywalls (muros de pago) la situación, sin embargo, se hizo insostenible. No había manera de que yo pagara US$20 al New York Times, US$20 al Washington Post y US$20 a mi diario local de Alemania", explicó Best en el 12º Congreso de Periodismo de Investigación en San Pablo. "Cuando los patrones de consumo cambian, cuando eso es inminente, es cuando realmente se necesita un modelo diferente".

Blendle, que se autodenomina el "iTunes del periodismo", ha estado trabajando para convencer a otros medios de que no son enemigos, sino amigos, y para explicarle a su público de que el periodismo tiene un valor y que, para mantenerlo, hay que pagar por él. Blendle ya cuenta grandes jugadores en su directorio, incluyendo al New York Times, al Washington Post, a TIME y a The New Yorker.

"Spotify es un ejemplo. Puedo conseguir un montón de música gratis en YouTube pero, para mí, vale la pena pagar por la función Spotify Discover Weekly. Es lo único que necesito para encontrar nueva música", contó Best. "Por lo tanto, cuando decides dar el paso para cobrar por tu oferta de contenidos, especialmente en un mercado como el de los Estados Unidos o de Brasil, donde hay tanto contenido gratuito, pronto empiezan a verse cambios culturales. Ya pago por música y pago por televisión y me encanta, así que quizá también pagaré por noticias".

Best explicó que el éxito de Blendle –solo el 7% de los artículos comprados a través de la plataforma son reembolsados– se debe a que las audiencias europeas ya estaban acostumbradas a pagar por las noticias. Esa no es todavía la realidad en países como Brasil. Algunos de los principales periódicos de ese país están tratando de cambiar esa cultura, pero saben que para que sus noticias online sean rentables deben producir un gran periodismo.

Luciano Touguinha de Castro, director de audiencia y mercado del grupo O Globo, contó que la redacción de Editora Globo tuvo que cambiar para conseguir una producción de contenido de calidad.

"Organizamos una oficina central en la que un editor de integración está a cargo de todas las marcas que tenemos en el grupo, y tres editores de contenido ejecutivo trabajan en turnos", explicó. "En una producción digital, el flujo de producción tiene que ser de 24 horas, los siete días de la semana”.

Debido a que hay una gran cantidad de contenido digital disponible de forma gratuita en Brasil, decidieron no poner muros de pago sobre las noticias duras, sino sobre artículos exclusivos, videos y contenidos de audio. Touguinha contó que Globo también está invirtiendo en video y entrenando a su equipo para desarrollar narrativas para video, entre otras funciones. Facebook tiene más de 8.000 millones de visualizaciones de video diariamente, y ellos creen que aumentará aún más.

Javier Zarracina, editor gráfico de Vox.com, hizo hincapié en la importancia de invertir en nuevos formatos y también en producir contenido para plataformas múltiples.

"Estoy muy interesado en los formatos micro-modulares", dijo Zarracina. "En esta economía digital, la gente tiene muy poco tiempo, por lo que es muy importante para nosotros, como narradores, sintetizar las noticias, porque solo tienes un segundo para seducir al lector y conducirlo hacia tu historia".

Un ejemplo del formato micro-modular de Vox.com es su sección “The Week Explained”, de  Instagram.

“Las audiencias suelen encontrar historias en las redes sociales, y luego van al sitio web para ampliar la información", explicó Zarracina. "Y es allí donde creamos el compromiso".

Cuando se trata de videos, Vox.com tiene más de 2,5 millones de suscriptores en YouTube, mientras que el New York Times tiene alrededor de 900.000; una diferencia que pone de relieve el enfoque fundamentalmente diferente de Vox.com para con la producción de videos digitales, afirmó Zarracina.

"Creo que tenemos un público objetivo u una misión diferente", dijo Zarracina. "Admiro el periodismo que los medios tradicionales están haciendo, pero creo que tienen que sumarse al nuevo círculo... Existe una idea instalada de que los videos se hacen o bien para la TV por cable o bien para la web, pero se trata de producciones diferentes. De manera que tienes que adaptar tu proceso de producción a la historia que quieres contar".

Y la tecnología puede ayudar a contar esas historias de una manera seductora. Erica Anderson, directora de narrativa inmersiva en Google News Lab, es optimista sobre los cambios del periodismo en un mundo digital.

"Es una gran oportunidad que pueden aprovechar periodistas, editores, productores y gerentes de noticias", dijo Anderson. "En Google News Lab nos concentramos en impulsar la innovación en el periodismo; la idea es que el periodismo y la tecnología trabajen juntos".

El periodismo de realidad virtual (RV) brinda autonomía a la audiencia para crear su propia historia. Durante el congreso, Google News Lab lanzó un estudio sobre RV en el que se entrevistó a 27 consumidores y nueve creadores, y en el que da cuenta de cómo esta tecnología cambia la perspectiva, desde la narración de historias a la “vivencia de historias”.

"El periodismo no se define por la tecnología o por la técnica. Se define por su función de informar a la gente. Entonces, ¿cómo pueden la tecnología y la realidad virtual ayudarnos en esa función? Creo que este estudio ayudará a los periodistas a entender su público y a que el contenido sea cada vez mejor".

Imágenes de Alice Vergueiro para Abraji.