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El emprendedurismo no es una prioridad en la formación de periodistas. ¿Qué hacer?

porPatricio Contreras
Sep 24, 2019 en El negocio del periodismo
Person walking through campus

Diez años después de dejar un trabajo en un medio tradicional de Caracas y regresar a su natal Ciudad Bolívar para dar clases en la universidad, la periodista Albor Rodríguez recurrió a una campaña de crowdfunding para fundar su propio medio digital.

El lanzamiento de La Vida de Nos en 2016 no solo devolvió a Rodríguez al periodismo; también la inspiró a convertir el taller de reporteo que impartía en la Universidad Católica Andrés Bello en una clase de emprendedurismo, en la cual priorizar la discusión y el análisis de la transformación de la industria de los medios.

"Lo que creo, precisamente porque vengo de los medios tradicionales y conocí su era de esplendor, es que tenemos que superar el dolor por lo que teníamos y perdimos, y debemos inventar cosas con los recursos con que contamos ahora”, dijo Rodríguez en una entrevista de 2018 para Punto de partida, un informe producido por SembraMedia y Google News Initiative en Argentina. El informe buscaba explorar de qué manera los profesores de periodismo de las universidades iberoamericanas abordaban la mentalidad emprendedora en sus aulas, y cómo veían el estado de la instrucción empresarial dentro de sus instituciones educativas.

El diagnóstico no fue bueno. Para la mayoría, el emprendedurismo no es una prioridad dentro de sus universidades. Y, cuando tiene un espacio, está aislado del resto del plan de estudios. Los profesores de periodismo emprendedor deben lidiar con la falta de conocimiento sobre el tema entre sus estudiantes y el desinterés de sus colegas. Y esto ha contribuido a un desapego completo del ecosistema de emprendimientos locales.

La desconexión entre las escuelas de periodismo y el emprendedurismo es indicativo de la tensión existente entre el periodismo en la academia y en la industria profesional.

Al menos en los Estados Unidos, esa grieta ha sido históricamente más fuerte y más persistente que en otras disciplinas, como reveló un informe de 2013 publicado por la Universidad de Columbia, Educating Journalists: A New Plea for the University Tradition. Si bien la industria de los medios profesionales exige una perspectiva más práctica, haciendo hincapié en las habilidades y la investigación aplicada, las universidades han priorizado la investigación académica.

Las escuelas y facultades de periodismo y los medios, sin embargo, convergen en un aspecto: sus desafíos en la era digital. Ambas se han resistido y, a su vez, han tenido dificultades para adaptarse a las irrupciones tecnológicas. Han experimentado una pérdida de confianza en su trabajo y se han visto obligadas a buscar nuevos modelos de negocio. Uno de los análisis más citados sobre este tema pertenece al estudio Post-Industrial Journalism y también se aborda en los informes de medios digitales del Instituto Reuters.

Otros factores también entran en juego en las universidades, incluida la rigidez institucional, los largos procesos de acreditación, la resistencia de los académicos y las percepciones de los estudiantes de que la industria de los medios se mantiene tan estable como lo era en 1980.

Los establecimientos educativos que imparten periodismo no son actores secundarios, ni operan en un universo paralelo. Son una parte integral del ecosistema periodístico, junto con los medios nativos digitales y tradicionales, los periodistas profesionales y "las personas antes conocidas como la audiencia", como el profesor y crítico de medios de la Universidad de Nueva York Jay Rosen describió una vez a la proliferación de voces que producen contenido mediático hoy en día.

Los programas académicos de periodismo no solo deberían ayudar a repensar el negocio, cómo se desarrolla y cómo podría mejorar; también deben trabajar para fortalecer la industria. Las escuelas y facultades de periodismo son un vínculo olvidado cuando se trata de periodismo emprendedor.

Sin embargo, algunas experiencias demuestran un cambio en la forma en que las universidades abordan el espíritu emprendedor. Es el caso de Betty Tsakarestou, quien dirige un laboratorio de publicidad y relaciones públicas, e imparte un curso de posgrado en Liderazgo y Periodismo Emprendedor en la Universidad Panteion de Atenas, Grecia.

Ella comenzó a introducir a sus alumnos en el periodismo emprendedor y la innovación en 2015. “Seguí el prototipo de incubadoras y programas de aceleración, analizando todas las metodologías, como modelos Lean y design thinking, y conectando a los alumnos con periodistas o medios emprendedores innovadores de Grecia, Europa u otros países a través de llamadas por Skype", explica.

Durante los últimos dos años, su clase ha colaborado con un medio tradicional –Antenna Music– para crear prototipos de startups innovadoras en torno al audio, la radio y la música. Juntos, también han organizado Startup Weekends: eventos de varios días en los que los asistentes presentan ideas para startups, crean equipos y presentan prototipos, reuniendo a estudiantes, profesionales y miembros de la comunidad local en Grecia.

Entretanto, en 2010, Miguel Carvajal, profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche en España, realizó una estancia posdoctoral en Nueva York. Investigó nuevos modelos de negocios para el periodismo y conoció a emprendedores y profesores como Jeremy Caplan y Jeff Jarvis, en uno de los epicentros académicos del periodismo emprendedor: la Craig Newmark Graduate School of Journalism de la City University of New York. Hoy Carvajal dirige su propio programa de maestría en Innovación en Periodismo, uno de los pocos de su tipo en España.

"Al centrarnos en la innovación, podemos incorporar no solo la creación de nuevas empresas, sino también la creación de proyectos innovadores", dijo Carvajal en una entrevista para Punto de partida.

Según Tsakarestou, esta tendencia ha evolucionado simultáneamente en América del Norte y Europa, tanto en una conceptualización teórica como en una disciplina que ha incorporado iniciativas como hackatones, campamentos de innovación, incubadoras y aceleradores. Varios actores del periodismo, incluidas las universidades, pueden usar modelos similares.

¿Pero qué pasa en el resto del mundo, en América Latina, África y Asia? ¿Qué creemos que se puede hacer de manera diferente? Los hallazgos del estudio Punto de partida ofrecen ideas que se pueden aplicar a otras regiones del mundo:

  1. La enseñanza del periodismo emprendedor es un fenómeno reciente, muy diferente de los cursos tradicionales que cubren el negocio de las noticias, y todavía hay muchas oportunidades para que las escuelas de periodismo se involucren en el tema. De los profesores que entrevistamos, el 76% comenzó a impartir cursos de este tipo entre 2012 y 2018. Además, identificamos solo unas 50 universidades latinoamericanas –de más de 1.700– que ofrecían cursos de ese tipo.
  2. La experiencia es importante: encontramos que el 64% de los profesores tenían antecedentes como periodistas emprendedores. Si las universidades no tienen profesores capacitados en esta área, pueden buscar profesionales en el ecosistema de medios locales.
  3. Casi la mitad de los docentes cree que sus alumnos no desean fundar medios de comunicación porque carecen de recursos financieros y habilidades de gestión. Las escuelas pueden desarrollar talleres para introducir a sus estudiantes en la mentalidad emprendedora, al tiempo que establecen sinergias con programas de economía de las universidades.
  4. Los invitados expertos son necesarios, pero deben diversificarse: el 80% de los profesores invitó a un periodista emprendedor a sus clases, pero pocos invitaron a un inversionista de medios. Hay una oportunidad de establecer vínculos más fuertes con la comunidad empresarial local, generando una transferencia de conocimientos, tecnologías, redes y oportunidades concretas.

Estas sugerencias no son obligatorias. Sin embargo, todo programa de periodismo debe pensar en su hipótesis formativa: ¿qué tipo de periodista desea educar?

Las escuelas y facultades de periodismo no pueden quedar fuera de la discusión sobre el presente y el futuro del periodismo. Tampoco deberían autoexiliarse. El periodismo de hoy debe reformularse, tanto en las redacciones como en las aulas, porque los estudiantes trabajarán en un ecosistema de medios debilitado o bien no tendrán ningún trabajo.

Depende de nosotros contribuir a un futuro más auspicioso para ellos, para los medios y para las personas anteriormente conocidas como "la audiencia".

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Este artículo es parte de nuestro kit de herramientas para el periodismo emprendedor, que lanzamos con el apoyo de Civil. Entra para descubrir más artículos acerca de cómo lanzar un emprendimiento periodístico.


Patricio Contreras es un periodista chileno, profesor universitario, y coordinador de Iniciativas Académicas en SembraMedia. Sigue a Patricio en Twitter.

Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Victoria Heath.