Ecuador y Canadá dan pasos para mejorar la situación de la libertad de prensa

byNaomi Harris
May 16 in La seguridad del periodista

A medida que la situación global de la libertad de prensa empeora y el mapa de Reporteros sin Fronteras (RSF) se vuelve más oscuro, aumenta la preocupación de que el ejercicio periodístico sea vuelva cada vez más peligroso.

¿Qué se puede hacer para revertir el impacto negativo del deterioro de la libertad de prensa? Dos estudios de caso destacan las tendencias en Ecuador y Canadá que podrían mejorar la situación.

De acuerdo con los índices de libertad de prensa de RSF, estos dos países muestran signos de mejora a través de cambios de régimen y reformas legislativas, con Ecuador subiendo 13 puestos y Canadá subiendo cuatro en la Clasificación. A pesar de sus deficiencias, estas tendencias pueden constituir un modelo para otros gobiernos y otros contextos.

Ecuador y Canadá ofrecen dos soluciones para mejorar la libertad de prensa que pueden ser extrapolados a otros contextos.   

Ecuador: cambio de liderazgo y disminución de las tensiones

Ecuador registró el mayor aumento en el Hemisferio Occidental tras la elección del presidente Lenin Moreno, que "permitió calmar las tensiones entre el gobierno ecuatoriano y numerosos medios de comunicación privados”, según la Clasificación. Los periodistas que antes se autocensuraban por temor a la Ley de Difamación del país hoy se muestran más optimistas.

La periodista de investigación ecuatoriana Daniela Aguilar de la Torre habló sobre lo que significa tener a Moreno como presidente.

"Últimamente ha habido más inclinación hacia la libertad de prensa", dice Aguilar. "Pero todavía existe una ley contra esa libertad". Es difícil informar sobre los funcionarios públicos, especialmente en las ciudades pequeñas, donde todavía se mantiene la misma censura que existía en el régimen de Correa".

Durante la presidencia de Rafael Correa, los periodistas enfrentaron 10 años de ataques selectivos con la ayuda de la Ley de Comunicaciones. Correa demandó a periodistas y medios de comunicación y atacó verbalmente a los periódicos todos los sábados en su programa de televisión. Las demandas crearon tensiones financieras en los medios, que recurrieron a la autocensura como una forma de detener reclamos futuros.

"Hoy hay una actitud más conciliatoria, pero los periodistas piden eliminar la Ley creada para censurar a la prensa, o al menos reformarla", señala Aguilar.

Los periodistas se sentirán conformes con la administración de Moreno si ven cambios legislativos, dice. Aun así, las declaraciones públicas son pasos hacia un entorno saludable para ejercer el periodismo. Los periodistas ecuatorianos ya no son insultados verbalmente y "pueden enfocarse en hacer un mejor periodismo en lugar de pensar en que tienen que defenderse".

La directora ejecutiva de RSF para América del Norte, Margaux Ewen, se hizo eco de esta opinión.

"Las declaraciones públicas siempre tienen un impacto, sean positivas o negativas", afirma.

Cuando tres periodistas ecuatorianos fueron secuestrados y asesinados en la frontera del país en abril pasado, el presidente Moreno confirmó las muertes y ofreció una recompensa de 100.000 dólares por información relacionada con los secuestradores.

Aunque Moreno aún tiene que hacer reformas legislativas, sus promesas y su voluntad general de discutir la libertad de prensa preparan el terreno para un futuro mejor para los periodistas ecuatorianos. 

Canadá: leyes para ejercer la libertad de prensa

En los últimos dos años, el puntaje de Canadá ha fluctuado debido a la vigilancia policial de periodistas y casos judiciales que obligan a los reporteros a revelar fuentes confidenciales. Pero el año pasado, el parlamento canadiense aprobó una ley federal de protección a la prensa e investigó denuncias de vigilancia policial.

"La ley de protección a la prensa fue una gran victoria", dice Nick Taylor-Vaisey, presidente de la Asociación Canadiense de Periodistas. "Fue una victoria infrecuente pero clara para los periodistas canadienses cuando se trata de proteger sus fuentes".

La ley, formalmente conocida como Ley de Protección de Fuentes Periodísticas, mejora la protección de las fuentes confidenciales. Antes de que fuera aprobada, los periodistas a los que se les había pedido que revelaran una fuente confidencial tuvieron que convencer al tribunal por qué esas identidades deben permanecer anónimas.

La Ley no es perfecta: se sigue presionando a los periodistas para que revelen nombres, como en el caso de Ben Makuch, de VICE News. El Tribunal de Apelaciones de Ontario mantuvo una orden para que entregara sus comunicaciones con una fuente a la policía montada de Canadá en 2016.

"La Ley contiene una excepción que todavía permite que se exijan ciertas cosas a los periodistas en aras del interés público", dice Taylor-Vaisey. "Si el interés público prevalece sobre la libertad de prensa, se aplica la excepción”.

Aun así, la Ley hace que sea más difícil obligar a los periodistas a revelar sus fuentes confidenciales.

"Tal como fue aprobada, la Ley esencialmente hace que sea más difícil para los tribunales obligar a los periodistas a divulgar información que pueda identificar a sus fuentes, y que la policía consiga garantías que podrían tener efectos comprometedores similares", explica Jonathan Goldsbie, editor de CANADALAND.

La Corte Suprema de Canadá acordó evaluar el caso de Makuch. El posible resultado le da esperanzas a Ewen de que la ley se vuelva todavía más fuerte.

"Esperamos ver una decisión que mantenga la confidencialidad de las fuentes", dice.

Las leyes de protección a la prensa, como la Ley de Protección de Fuentes Periodísticas, fueron aprobadas en parte como respuesta a la disminución del puntaje de Canadá en la Clasificación de Reporteros sin Fronteras de 2016, según Ewen. La presión externa de RSF y el trabajo de organizaciones sin fines de lucro como Periodistas Canadienses por la Libertad de Expresión (CJFE) ayudaron enormemente a la adopción de la Ley.

Estos dos países demuestran el poder y la importancia del ejercicio de la libertad de prensa. También ofrecen caminos que otros gobiernos podrían adaptar y promulgar.

Sin embargo, todavía hay trabajo por hacer, y el público tiene un papel que desempeñar en el progreso de la libertad de prensa.

"El público, que es el que consume las noticias y al que se reportan los periodistas, debe alzar la voz y crear conciencia sobre los casos de trabajadores de la prensa encarcelados o que sufren la impunidad en todo el mundo", dijo Ewen.

Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía Luciano.