Cómo los videos producidos por la audiencia transformaron al periodismo

por Lindsay Kalter
Sep 4, 2012 en Miscellaneous

En 1991 un testigo con una cámara de video en el área de Los Ángeles grabó a Rodney King siendo brutalmente golpeado por siete agentes de policía. Nadie sabía entonces que los videos del público -una novedad para las noticias en aquel tiempo- se convertirían en un fenómeno de prensa.

Si bien los videos de periodistas ciudadanos se han vuelto cada vez más comunes, las organizaciones que aprovechan este material se están beneficiando con su alcance y al mismo tiempo se están enfrentando a nuevos dilemas, según un informe del Center for International Media Assistance (CIMA).

"Si bien el aumento del uso del video ha creado nuevas oportunidades y mayor transparencia, también ha creado nuevos retos para el periodismo", escribe Jane Sasseen, autora del informe. (Puedes leer el informe completo en formato. PDF aquí).

Teléfonos móviles equipados con la capacidad de capturar videos han puesto el foco en cuestiones importantes que de otro modo hubieran sido ignoradas. Durante los momentos más álgidos de la Primavera Árabe, 100.000 videos fueron subidos a YouTube desde Egipto, según el informe. Los mejores 23 videos fueron vistos aproximadamente 5,5 millones de veces.

"En los países donde los medios de comunicación tradicionales han sido reprimidos, los videos han sido absolutamente cruciales, han desempeñado un papel sorprendente", escribió en el informe George Azar, un fotógrafo libanés-estadounidense que actualmente está produciendo documentales para Al Jazeera.

Sin embargo, los medios de comunicación que publican estos videos o que los utilizan como base para reportajes más profundos a menudo no saben qué tan creíbles son realmente.

El informe señala que los videos pueden ser editados para promover ciertas agendas políticas, por lo cual algunas organizaciones de noticias dedican importantes cantidades de recursos en la verificación de la información de los videos producidos por la audiencia. La BBC, por ejemplo, tiene más de 20 empleados que trabajan en su centro de operaciones de contenido generado por usuarios.

Otro motivo de preocupación, dice el informe, es la seguridad de las personas grabando los videos. Incluso transeúntes que aparecen brevemente en un video pueden enfrentar consecuencias fatales. El proyecto Obscuracam del diario The Guardian, introducido en marzo, es una herramienta que se desarrolló justamente para prevenir consecuencias. Al igual que la versión anterior creada para fotografías, permite ocultar los rostros y eliminar los datos de referencia tales como la ubicación, el tiempo y el modelo del teléfono.

Sin embargo, los videos ciudadanos están creciendo rápidamente, especialmente en países en desarrollo, donde las tasas en estas áreas casi se han triplicado en los últimos seis años a 4,5 millones de suscriptores móviles, según el informe.

A punto de llegar a ser aún más común, es probable que los videos producidos por la audiencia presenten aún más problemas en el futuro.

"Es cada vez más probable, mientras avanzamos en una era mediada por el video, que personas en situación de vulnerabilidad sientan la necesidad de filmar videos sin haber pensado en las consecuencias", dijo Sam Gregory, director del programa Witness. "A nivel de la prensa este [tema] necesita más discusión".

Para leer el informe completo, en inglés, haz clic aquí.

Imagen: Americanvirus en Flickr. Licencia Creative Commons.