Toda buena historia comienza con una buena idea

por
Jun 27, 2008 en El ABC del periodista

Steve Buttry

Las ideas para la redacción de artículos se encuentran por todas partes. Lo único que debe hacer es estar alerta, ser imaginativo, y reconocer cuando se presenta una buena idea para poder posteriormente plasmarla editorialmente.

Noticias. Debido a la naturaleza de nuestra profesión, la mayoría de las ideas se originan en las noticias. No caiga en la trampa de cubrir simplemente un debate o acontecimiento determinado. Usted no es una secretaria que escribe todo lo que le dictan. Piense en otras formas posibles para realizar la cobertura de noticias. ¿Debería escribir detalladamente en referencia a un acontecimiento sobre el cual usted ha informado gradualmente? ¿Puede cambiar el enfoque sobre un hecho o tema mediante la redacción de una nota explicativa, de seguimiento, de análisis, de evaluación del impacto, de contexto o de corte histórico? ¿Resultaría interesante escribir una nota que explique sucesos paralelos o que profundice en el tema? ¿Sería atractivo escribir sobre el perfil de una persona relacionada con el hecho? ¿Podría escribir un artículo sobre la lucha de poderes o actores que se esconden detrás de la superficie del hecho?

Gente. Los lectores que viven en su comunidad son importantes e interesantes. Muchos de ellos podrían ser incluso los protagonistas de alguna historia, y ellos saben muy bien qué clase de historias les resultan sugestivas. Pase más tiempo fuera de la sala de redacción, hable con sus fuentes, y establezca nuevos nexos. Pregúnteles qué les parece interesante y qué les gustaría leer. Pregúnteles que hacen fuera de su horario laboral. Pregunte lo que no sepa. Pregúnteles quiénes son las personas más alegres o interesantes de su oficina o agencia. Pregunte quién es modesto o tímido y quizás esa es la razón por la cual no le diga algo si usted no pregunta. Si el trabajo de alguien cautiva su atención, considere la posibilidad de hablar con dicha persona y evalúe si sería interesante escribir un artículo sobre ella.

Papel. Algunos informes que pueden parecer aburridos pueden contener datos relevantes que conduzcan a una historia interesante. Observe con atención los papeles que haya acumulado durante sus pesquisas y reportajes. Pídale a alguien que le explique algunos informes para rescatar los datos estadísticos y palabras lunfardas importantes. Revise los informes con los cuales no está familiarizado. Por ejemplo, si usted es un reportero de tribunales seguramente no le dedique mucho tiempo a los casos de bancarrota pero quizás ahí pueda encontrar información sustancial sobre un testamento que desencadenó un conflicto entre una familia local prominente o sobre una mujer millonaria sobre la cual nadie conocía su gran fortuna. Un caso de bancarrota puede revelar nombres importantes o conducirlo hacia una historia emocionante de sueños truncados. Si usted está siguiendo una demanda préstele atención a las diferentes instancias de la misma ya que tal vez nunca llegue a juicio por haberse llegado a un acuerdo entre las partes. Esté al tanto de las declaraciones y peticiones que prosiguen a la demanda inicial. Posiblemente el núcleo de la historia se encuentre ahí. Revise las declaraciones juradas archivadas tras solicitar la autorización correspondiente.

Informática. ¿Qué instituciones con las cuales usted tiene un contacto habitual podrían revelarle historias interesantes a través del análisis de información computarizada? El National Institute for Computer-Assisted Reporting publica libros que contienen ejemplos de otros diarios sobre reportajes asistidos por datos informáticos. Para consultar la reciente lista de reportajes de esta naturaleza puede visitar el siguiente sitio electrónico http://www.ire.org/datalibrary/online.html.

¿Podría encontrar información similar en su comunidad? Los reporteros que se dedican a este tipo de historias siempre se muestran motivados por los desafíos y obstáculos que presenta el análisis y obtención de dicha clase de información.

Internet. Manténgase actualizado sobre las diferentes opciones que puede brindar la Internet para escribir una historia sobre un determinado aspecto o persona en su comunidad. Algunas veces la existencia de determinado sitio electrónico justifica que se escriba una historia sobre el mismo, o puede contener datos interesantes como para originar la búsqueda de información. Quizás un comercio de la comunidad esté intentando captar clientes alrededor del mundo con la ayuda de Internet. Quizás un inteligente diseñador de páginas web de la zona esté renovando la imagen de un negocio tradicionalmente anticuado. Quizás una compañía esté ofreciendo un servicio por Internet y esté causando el despido de algunos individuos que solían ofrecer tal servicio en persona.

Contexto. Intente ubicar cierto acontecimiento en un contexto y observe si tal hecho está ocurriendo en otras comunidades u otras agencias. Si esto es así, puede ser que se encuentre frente a un hecho que está marcando una tendencia. En caso contrario, usted podría estar frente a una historia de primera mano. Si se trata de una historia que está trazando una tendencia, vea si otras comunidades han aprendido de las vicisitudes que se produjeron en su propia comunidad. El otro lado de la moneda es localizar una historia de dimensiones nacionales. A partir de ahí usted se debería preguntar si tal acontecimiento está pasando en el ámbito local, cuál será su repercusión en su comunidad y si existen personas de la localidad involucradas en este evento nacional.

Impacto. ¿Quién resultará afectado por el tema o hecho sobre el cual usted está escribiendo? ¿Quién podría resultar perjudicado?¿Quién tendría que pagar?¿Quién resultaría beneficiado?¿Quién resultaría lastimado?¿Qué podría pasar dentro de un año como resultado de esta noticia? ¿Qué podría pasar dentro de cinco años?

Conflicto. ¿A quién no le gustará lo que está pasando? ¿Quién intentará prevenir que ocurra tal hecho?¿Quién será desplazado de la escena para que no ocurra? Si cierto grupo está llevando a cabo una convención en su comunidad, investigue si existe un conflicto interno para escribir algo más interesante que el simple hecho de narrar sobre la convención y mostrar las caras alegres de los directivos del grupo.

Repetición. Si encuentra un aspecto que se repite una y otra vez en diferentes historias, quizás necesite darle una perspectiva más amplia en cuanto a su alcance e importancia. Si escucha el mismo dato por segunda o tercera vez, considere si la historia es más urgente de lo que parece.

Averiguaciones. Busque las respuestas necesarias para contestarle a sus preguntas ( y trate de tener siempre muchas preguntas): ¿Qué es eso? ¿Quién está encubriendo algo?¿Por qué esto no funciona? Si usted tiene preguntas, seguramente sus lectores también. Esas preguntas seguramente pueden tornarse en una historia. Pregúntele a algunos lectores y fuentes qué preguntas tienen acerca de los diferentes aspectos de su comunidad.

Tecnología. ¿De qué manera la tecnología está cambiando las cosas en su forma de trabajar? ¿De qué manera dichos cambios están afectando al público? Determine que cambios en la sociedad pueden también estar relacionados con los que usted observa en su trabajo.

Voces silenciosas. ¿Está escribiendo algo sobre lo cual existen personas que se muestran reacias para hablar? Esto es común cuando se trata de temas tales como consumo de sustancias, abuso sexual, orientación sexual, aborto, desempleo, inmigración, violencia doméstica y asistencia social. Si tiene que hacerlo contáctese con personas que puedan estar vinculados indirectamente con esto temas como ser pastores, asistentes sociales, abogados y grupos de interés. Gánese su confianza, escuche sus historias y escriba sobre ellas.

Desafío. Cuando una fuente le exprese un comentario negativo sobre un tema determinado, intente obtener información positiva sobre el mismo tópico. Quizás obtenga un dato insignificante o por el contrario valioso. También considere tomar la iniciativa. Por ejemplo, cuando se encuentre cubriendo un caso de asesinato, escándalo, o catástrofe en una localidad pequeña, puede dar por sentado, más allá de que realmente no sea así, que la gente piensa que la prensa sólo se interesa por ellos cuando se trata de malas noticias. Dígale a la gente, que a usted también le interesan las noticias buenas, y deles sus datos para que se comuniquen con usted cuando algo malo o bueno ocurra.

Perseverancia. Algunas veces las buenas ideas no pueden cristalizarse en historias porque el protagonista del asunto se niega a expresar sus comentarios. Insista nuevamente cuando esto pase. Quizás la primera vez no era la mejor ocasión para que dicha persona hablase con usted.

Robo. Siempre que pueda trate de inspirarse en otras historias. Si ha visto una historia interesante en el diario o en un cable de noticias pregúntese si puede escribir sobre lo mismo en torno a su comunidad. Llame al reportero que escribió la historia y pregúntele cómo le surgió tal idea y de qué forma pudo plasmarla editorialmente. Si se percata de una historia que refleja una idea interesante y la misma no se aplica a las condiciones de su comunidad, igualmente llame al reportero y pregúntele cómo se le ocurrió dicha idea. Lea las ediciones anuales del Poynter tituladas “best newspaper writing” y considere y si las mismas ideas pueden ajustarse a su contexto profesional y comunitario. Únase a los foros de discusión periodística tales como el de la organización Investigative Reporters and Editors y vea si puede obtener alguna idea por parte de sus colegas. También tome en cuenta toda información que provenga de sus fuentes. Pregúnteles si tienen conocimiento de otros temas inherentes a la comunidad. Pregúnteles que historias asignarían si fuesen los editores de su diario. Puede ser que obtenga ideas que no sean aplicables pero también puede obtener resultados positivos si los escucha y les pregunta sobre otros aspectos de la comunidad.

Comparta. Si escucha información o se le ocurren ideas que estén relacionadas al área editorial de otro colega, hable con ellos y exprese lo que sabe o lo que se le ocurra. Seguramente en el futuro usted también obtenga datos de parte de ellos.

Perspectiva diferente. Dígale a sus lectores cómo la gente en otras partes del país tiene los ojos puestos en su comunidad debido a algo que es objeto de orgullo, vergüenza, enojo o atracción.

Humor. Si escucha algo divertido en su perímetro de trabajo, considere si puede tornarse en una buena historia para los lectores y no sólo un buen cuento para hacerle a sus colegas.

Preguntas. Las preguntas que aprendemos durante nuestra primera semana de clases de periodismo, ¿siguen siendo fundamentales para desarrollar una buena idea para escribir un artículo? ¿Quién es responsable? ¿Qué es lo que va a pasar? ¿Cuándo probablemente pasará? ¿Adónde está el dinero?¿Por qué nadie estaba mirando? ¿Cómo nos podemos preparar para la próxima vez? Aparte de las 6 preguntas clásicas del periodismo (qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué), incluya al menos dos preguntas más para estructurar cada historia, y para generar nuevas ideas. ¿Entonces qué?, y ¿cuánto? Piense preguntas originales cuando realice reportajes.

Elementos de la historia. Muy bien, ya he mencionado cuán importante son las preguntas clásicas del periodismo, pero vayamos más allá de éstas, comenzando con la idea para escribir sobre un tema determinado. ¿Cuáles son los componentes que conforman una historia de acuerdo a lo que aprendimos en la escuela? Piense en términos de trama, escenario, personaje, conflicto, punto de inflexión y resolución. Estos elementos pueden brindarle las pautas para escribir sobre ciertos temas o pueden brindarle las pautas necesarias para abordar una historia presente desde un nuevo punto de vista.

Mirando en retrospectiva. Indudablemente, las fechas importantes son de primera necesidad para el periodismo, pero pueden haber otras fechas de menor relevancia que también provean historias interesantes. También pueden existir fechas importantes para pocas personas pero que pasarían desapercibidas sino fuese por su trabajo. También puede hacer un análisis en retrospectiva en términos de contabilidad. Por ejemplo, ¿qué fue lo que prometió tal político en la última campaña electoral? ¿Ha cumplido con tales promesas?¿Qué objetivos se propuso la junta directiva de una determinada escuela cuando contrató a una nueva directora? ¿Logró alcanzar tales objetivos?

Siguiendo el rastro del dinero. Prácticamente en toda área editorial uno puede encontrar buenas historias si sigue el rastro del dinero. ¿Quién está pagando por esto?¿Cuánto saldrá? ¿De qué manera afectará los impuestos que tiene que pagar la ciudadanía? ¿Qué tendremos que recortar para pagar tales impuesto? ¿La gente que contribuyó en esta campaña política se verá beneficiada por este accionar?

Desarrollo de las fuentes. Dedíquele tiempo necesario a aquellas personas que pueden ser potenciales fuentes, para que sepan que usted está interesado en hacer un trabajo metódico. Trate de entablar relación con personas que no son las que usualmente le brindan la información. Si siempre habla con hombres caucásicos, intente hablar con mujeres de grupos minoritarios quienes probablemente le darán otro punto de vista sobre el mismo tema y podrán despertar en usted nuevas ideas. Si siempre habla con jerarcas y profesionales, intente hablar también con los empleados y los obreros. Si siempre habla con los liberales, también hable con los conservadores. Si siempre habla con personas de su misma edad, intente establecer contacto con personas mayores o menores que usted. Estas personas, con diferentes perspectivas, lo guiarán hacia otras historias. Trate de percatarse de quién es el funcionario de mayor perfil bajo de la agencia u organismo en donde usted habitualmente busca información. Dedique el tiempo necesario para ver si obtiene datos que lo conduzcan hacia diferentes versiones. No busque información solamente con los principales de la organización sobre la cual usted escribe, también consulte a los clientes, antiguos empleados, y funcionarios de menor rango.

Búsqueda. Tómese tiempo para explorar sobre posibles historias. Esto significa realizar un determinado viaje o acordar una entrevista sin tener ninguna idea en particular. Supongamos que usted está visitando a una fuente que no ve desde hace un tiempo o a una comunidad o agencia sobre las cuales no ha informado desde hace un tiempo. Trate de familiarizarse nuevamente con sus fuentes, dedíquele el tiempo necesario como para ponerse al día de los acontecimientos que han pasado desde la última vez que los vio. Es probable que luego de estos reencuentros puedan surgir nuevas ideas para escribir nuevas historias. Quizás no obtenga las pautas para escribir sobre un tema en particular, pero es posible que por lo menos obtenga datos relevantes que puedan ser utilizados para perseguir otros proyectos. También de estas visitas puede resultar una nueva fuente a quien contactar en el futuro. Por lo menos de esta manera se mantendrá actualizado sobre lo que ocurre en su comunidad y en las instituciones que se encuentran dentro del área que usted cubre. Cuando uno explora e investiga siempre surgen nuevas historias y siempre el tiempo que se invierte haciendo esto ofrece eventualmente una debida recompensa. Simplemente no le anticipe al editor sobre lo que usted va a escribir. Chip Scanlan dice lo siguiente: cuando usted sale de la sala de redacción, “aumentan las posibilidades de encontrar buenas historias sobre un mundo que todavía nadie ha revelado”.

Recursos para la ayuda de ideas:

Sitio electrónico del Providence Journal, "Power of Words":

http://www.projo.com/words/past.htm#ideas 

"

Twenty-One Ways
to Find Story Ideas", de Steve Padilla:

http://www.poynter.org/content/content_view.asp?id=4421 

Kelley Carter en David K. Johnston: "Everyone does have a story":

http://www.freep.com/jobspage/academy/NWWcarter.htm 

Fuente: Steve Buttry, steve.buttry@owh.com, (+1 402) 444-1345, www.notrain-nogain.com; www.poynter.org/profile/profile.asp?user=1795