Técnicas de entrevista

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Jun 27, 2008 en El ABC del periodista

¡Cuando le hagan trampa, haga trampa usted también!

Los periodistas con experiencia recuerdan fácilmente esos momentos difíciles al principio de sus carreras cuando se sintieron traicionados y manipulados por gente que estaban entrevistando.

"Ojalá hubiera sabido lo que se ahora”, dicen comúnmente estos periodistas cuando recuerdan sus primeras entrevistas.  Ahora admiten que sus primeros entrevistados les “hicieron trampa” para retener información importante y los pusieron en desventaja durante una entrevista.

En algunas culturas periodísticas, los reporteros tienden a ser demasiado atentos con funcionarios y con personas mayores, desconociendo las técnicas modernas o simplemente por temor a las consecuencias de hacer preguntas comprometedoras.  Al sacar ventaja de estas costumbres, un político perspicaz, por ejemplo, tiene el lujo de pasarse un buen rato dando una declaración vacía de contenido y dando cortantes sís o nos para contestar algunas preguntas importantes.

Qué trucos deben conocer los periodistas y cómo pueden contraatacarlos?

  • Cuando los entrevistados toman una postura agresiva denunciando a la prensa en general (por ejemplo con preguntas como “¿Nunca puede usted citar bien?” o “A ustedes solo les interesan las noticias malas y denunciar gente”), usted debe tratar de mantenerse calmado, dejar que ventilen su hostilidad y continuar amablemente con la entrevista.
  • Cuando un entrevistado invierte el proceso de entrevista y pretende entrevistarle a usted con preguntas como “¿Y a usted qué le parece?” o “¿Qué haría usted?”, usted puede contestar cortésmente: “Estoy seguro de que a los lectores les interesará mucho más su opinión que la mía.”
  • Cuando un entrevistado trata de darle información “off the record”, usted puede explicarle que es necesario que el material debe ser atribuido para el bien de la credibilidad de su medio, o regrese al tema más tarde con otra pregunta diferente para conseguir la información.  También puede rehusarse vehementemente a recibir ninguna información “off the record”.
  • No se vea intimidado por entrevistados hostiles que se ponen a la defensiva diciéndole cosas como “Esta es una pregunta estúpida” o “Qué le importa”.  Mantengase calmado.  Dígale sobre las fuentes que usted revisó antes de hacerle las preguntas y explíquele porqué es importante que conteste las preguntas.
  • Muchos entrevistados prefieren irse por las ramas para evitar ciertas preguntas.  Deje que hablen, pero esté alerta y busque información que puedan revelar inadvertidamente.  También puede volver a traerlos gentilmente al tema diciendo algo así como: “Todo eso es muy interesante, pero...”.
  • Otros entrevistados usan la facil táctica de dar respuestas cortas con un “sí” o un “no”.  Para dificultar esta estrategia, parafrasee sus preguntas de manera que no puedan ser contestadas con una palabra sola, o pídales que elaboren o que expliquen sus respuestas.
  • Muy a menudo como periodista usted se encontrará con gente que, por diferentes razones, tratará de complicarle la vida.  En vez de contestarle la pregunta, se referirán a una oscura e inaccesible fuente, por ejemplo: “Búsquelo en mi libro X, donde discuto ese tema en detalle.”  Para evitar esto, diga que está trabajando con presiones de horario y no tiene tiempo de buscarlo o pídale que le resuma su punto de vista.
  • Una de las tácticas más populares para confundir a los reporteros es el uso de terminología especializada (económica, científica, política).  No deje que esta terminología lo engañe.  Levante la mano y exija que se le de la información en un lenguaje que se entienda para que el lector y el escucha puedan entenderlo.
  • Alegando estar interesados en lo que se va a publicar sobre ellos, algunos entrevistados insisten en ver el artículo antes de ser publicado.  Si la política de su trabajo lo permite, dele algunos datos del artículo por teléfono.  Dejar que los entrevistados editen su entrevista no es una buena idea.
  • A veces los entrevistados dudan de cuánto sabe usted del tema a tocar y por lo mismo no le tomarán en serio.  Estudie el tema atentamente y esté preparado.  No obstante, comparta su conocimiento con el entrevistado sin tratar de pasar como experto.
  • Tampoco pretenda ser tonto.  Si lo hace puede pasarle una de dos cosas: su informante pensará que no es profesional y no perderá tiempo con usted o puede utilizarlo como vehículo para publicitar su punto de vista.
  • Finalmente, usted puede ser provocador sin ser ofensivo.  Dígale a sus entrevistados lo que sus críticos dicen de ellos, pero no de su propia opinión.  Recuerde que usted está allí para recoger información, no para pelear con nadie.