Startup holandesa apoya a periodistas de investigación de color

porLinda A. Thompson
Jan 14, 2020 en Diversidad
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Como en muchos otros países europeos, en los Países Bajos las mujeres de color están muy poco representadas en las redacciones. Según un estudio realizado por la emisora pública del país, NRC, el 94,6% de los periodistas asalariados que trabajaban en las redacciones locales en 2018 eran blancos.

Muchas mujeres periodistas de minorías que trabajan para los principales medios de comunicación lo hacen como colaboradoras de las secciones de opinión, dice Hadjar Benmiloud, periodista y emprendedora holandesa, con experiencia en numerosas publicaciones importantes. "Por supuesto nadie quiere que no se les permita escribir opiniones", explica. "Pero es un mecanismo poco saludable que a las personas de color se las coloque constantemente en la sección de opinión".

En mayo pasado, Benmiloud fundó la Academia Vileine, una iniciativa que busca dar a las mujeres de color un lugar real en las redacciones como periodistas de investigación.

Quienes participan en el programa de capacitación de siete meses de duración asisten a clases magistrales semanales que cubren todo lo que se necesita para completar un proyecto de investigación exitoso, desde formular preguntas relevantes hasta usar herramientas de código abierto y proteger información confidencial. Las clases son impartidas por periodistas experimentadas, muchas de ellas de color, que también son mentoras de las estudiantes.

Las mujeres también participan en sesiones de entrenamiento semanales con Benmiloud y completan prácticas de cuatro meses en un medio holandés donde llevan a cabo sus propios proyectos de investigación. Los medios de comunicación participantes financiaron la capacitación de las estudiantes a un costo de EUR5.000 cada una, y recibieron asesoramiento gratuito de Benmiloud sobre estrategias de inclusión. El año que viene, dice Benmiloud, el modelo de financiación se ajustará porque los EUR5.000 fueron insuficientes para cubrir los costos del proyecto.

El objetivo de la Academia Vileine es producir periodistas ágiles de investigación y de datos que puedan comenzar a trabajar desde el primer día. La iniciativa también espera construir el tipo de autosuficiencia e ingenio que ayuda a los jóvenes graduados a forjar un lugar duradero en los medios.

La Academia Vileine surgió de las propias experiencias de Benmiloud, quien confiesa que pasó mucho tiempo tratando de cumplir expectativas indefinidas cuando era una joven periodista.

"Me volví completamente loca tratando de encajar e intentando demostrar que tenía dotes para estar en determinado lugar", dice, "en lugar de pensar en lo que realmente quería hacer". Ella atribuye su incomodidad existencial en el lugar de trabajo a las dinámicas tácitas de raza y clase.

Con solo cinco estudiantes y dos medios de comunicación (los periódicos Trouw y de Volkskrant) participando en la Academia Vileine en 2019, el programa piloto tuvo un alcance pequeño. Pero cuatro de las cinco estudiantes fueron contratadas por medios donde completaron pasantías, lo que convirtió a la Academia Vileine en un modelo prometedor para las organizaciones interesadas en respuestas incrementales e impactantes a la falta de diversidad en las redacciones (la única estudiante que no consiguió trabajo era una profesional independiente que se unió al programa a tiempo parcial y que enfermó durante el cursado).

Ayudar a miembros de grupos subrepresentados a entrar en los medios es una cosa, pero crear un ambiente que los haga querer quedarse es un desafío mayor, dice Benmiloud. Es precisamente por eso que, cada semana durante el programa se comunica con las participantes y evalúa si están produciendo el tipo de trabajo que desean, si están abriéndose paso en la redacción y qué obstáculos se interponen en su camino.

"Creo que es muy importante preguntarle a las participantes sobre estas cosas prácticas y no tan prácticas, porque son precisamente esas cosas las que menudo evitan que las personas tengan éxito en el largo plazo", dice, y agrega que también alienta a los medios a hacer cambios cuando sea necesario en función de los comentarios de las estudiantes.

En 2020, la Academia Vileine duplicará su tamaño, dando la bienvenida a dos clases de cinco estudiantes: una comenzará en abril y la otra en julio. También hay planes de expandir la iniciativa en otro país europeo, con algunas de las clases magistrales en línea y/o estableciendo un programa de intercambio internacional.

El trabajo de las estudiantes en la clase de 2019 ha levantado polvareda. Dos de ellas, Semina Ajroviç y Sarah Haddou, lanzaron un nuevo formato de periodismo de datos que se ha convertido en parte de la edición del sábado del periódico de Volkskrant, mientras que la investigación de Iffet Subasi sobre el perdón a los niños que piden asilo en los Países Bajos ganó gran atención política. Se trata de una medida holandesa que permite a los hijos de migrantes a quienes se les ha denegado el asilo solicitar un permiso de residencia si han estado en los Países Bajos más de cinco años. La investigación de Subasi reveló que muchas familias que calificaron para el padrón no pudieron pagar la tarifa de solicitud.

Con este tipo de resultados, y con el énfasis prioritario de la academia en la excelencia periodística, Benmiloud espera desalentar de raíz cualquier discusión sobre trato preferencial. "No se trata de favorecer a algunas personas sobre otras, porque hay riesgos de que se vea así. No, todo esto tiene que ver con la calidad, y con sumar perspectivas y conocimientos que se necesitan", dice Benmiloud, señalando que las iniciativas de diversidad en las redacciones siguen siendo una empresa bastante nueva en los Países Bajos.

"Para mí", agrega, "el mayor éxito de la Academia es que dos de las cinco graduadas están ganando más dinero hoy que nunca en una redacción solo porque tienen las habilidades y el conocimiento, y merecían ese salario".

Robin Goudsmit, una de las participantes del año pasado, se unió a Trouw como periodista full time después de completar su pasantía. Para ella, el mayor valor del programa fue conocer a personas que la inspiraron y apoyaron.

"En las industrias difíciles, en aquellas donde hay mucha competencia, en aquellas con relaciones de poder tradicionales y poca diversidad, es muy importante tener un grupo de pares", dice. "Da miedo y, en nuestro caso, todas teníamos antepasados no blancos. Y luego aparece un espacio en tu vida donde puedes hablar sobre lo que pasa sin tener que explicar constantemente cómo funcionan las cosas. Solo necesitábamos un par de palabras para entendernos”.


Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía WOCinTech chat.