Seis aspectos a tomar en cuenta al abordar la divulgación científica

porJorge Rodríguez
Apr 27, 2021 en Cobertura del coronavirus
ss

2020 fue un año de cambio para todo el mundo. La pandemia de la COVID-19 no solo influyó en nuestros hábitos al salir de casa o relacionarnos con la gente a nuestro alrededor, sino también en el contenido noticioso que consumimos.

Hoy hay mucho más interés de parte del público en saber temas relacionados con las vacunas contra el virus, el estado de conservación de los ecosistemas del planeta y de las especies que los habitan, así como los esfuerzos que la comunidad científica, los gobiernos y los pueblos realizan para mitigar los efectos del cambio climático, entre otros temas.

Como periodistas tenemos que tener dos cosas claras al momento de abordar la divulgación de temas científicos; una, que el conocimiento quiere ser conocido. Nuestro deseo por compartir lo que aprendemos, es igual que el de los científicos, pero muchos de ellos no saben cómo expresarse de manera coloquial, y es ahí donde el papel del periodista toma relevancia. Lo otro es que tenemos que tener presente que abordar estos temas no se debe de hacer igual que los temas políticos o económicos, en los que el público ya tiene un contexto claro de la situación, sino que deben de ser tratados de una manera más profunda y precisa.

Escribir acerca de ciencia no es fácil

Aisa Olazo, una bióloga peruana que participa en un podcast de noticias científicas y tiene su propio canal de YouTube de divulgación científica, asegura que “hablar de ciencia no es fácil”. Quien se dedica a la divulgación científica debe de saber, según Olazo, que hay que leer mucho, como por ejemplo publicaciones científicas y trabajos previamente publicados. Hay que corroborar siempre la información con expertos diferentes a los que entrevistamos y ser conscientes de que, como periodistas, no lo sabemos todo. “Al reconocer eso, nos damos la oportunidad de prepararnos más, de forma más consciente”.

El instinto periodístico es clave

La divulgación de la ciencia es un trabajo en equipo entre periodistas e investigadores, por lo que es importante desarrollar una relación de confianza entre ambos, “y preguntar siempre”, dice Fredy Hernández, periodista guatemalteco dedicado a la difusión de ciencia en su país. “Yo le pregunto al experto hasta lograr llevar la información que me da, a un lugar que sea entendible y resuene con el público”, dijo. La clave, añade, está en interesarse por el tema y preguntar hasta el punto de tenerlo claro y poder comunicarlo a otras personas.

Si no estamos seguros, lo mejor es preguntar de nuevo

Uno de los errores más comunes que los periodistas cometemos cuando empezamos en el mundo de la divulgación científica es el de no contrastar la información que las fuentes nos proveen, o que leemos en algún otro medio de comunicación. “Los errores más comunes suceden casi siempre con el uso de fotografías”, dijo Varinia Sagastume, bióloga y observadora de aves. Las equivocaciones van desde algo básico, como el uso de imágenes de especies diferentes a las que el experto mencionó, hasta la interpretación errónea de conceptos científicos.

La mejor manera de evitarlos es mediante la consulta, no solo a las personas que entrevistamos, sino también a otros expertos y otras fuentes de información, como artículos científicos y lo que nuestro buscador en línea tenga para ofrecernos. “Si preguntan a alguien que sepa, o a la misma persona que entrevistaron, se pueden resolver fácilmente”, añadió Sagastume.

[Lee más: Claves para detectar información errónea en las coberturas sobre ciencia]

Investigar a las fuentes

“A veces es muy fácil confundir un dato con otro dato”, dijo Ian Drysdale, biólogo marino de Healthy Reefs Honduras, quien cree que debe de existir confianza entre el periodista y el científico, para así poder publicar historias con datos precisos, claros y bien contados. De igual forma, Dysdale considera que las mismas fuentes deben de ser contrastadas con otras fuentes, e investigadas a profundidad, para dar mayor credibilidad a lo que se publica. “Si yo les digo que colaboro con una entidad, es importante que se metan al sitio web de esa entidad, que lo investiguen también a uno”, añadió.

Profundiza, profundiza, profundiza

Los científicos y los periodistas no somos tan diferentes, porque la investigación forma parte de nuestra labor cotidiana. La diferencia entre unos y otros radica en el tiempo que tenemos para dedicarnos a un tema en específico. Los temas del medio ambiente, ciencia e investigación requieren de mayor tiempo para investigar y así tener claro lo que se va a contar.

“Es importante asesorarse con alguien experto, porque a veces uno puede leer y generar malas interpretaciones”, dijo María Shoenbeck, quien se dedica al estudio de peces en el Caribe de Centroamérica. “Hay que buscar datos en revistas, con otros expertos y otras publicaciones”, añadió.

Sensibilidad y cercanía con el público en general

Hay que tener una profunda atracción hacia el conocimiento y la sensibilidad necesaria, no solo para contar lo que sucede, sino para indagar en las soluciones que estas problemáticas demandan. Recordemos que nuestra labor como periodistas es contribuir a que el público tenga lo necesario para tomar decisiones informadas, y que la falta de acción en temas como el ambiente, la mitigación del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, nos afecta a nosotros también.

Como dijo Olazo, “no lo sabemos todo”, y eso, en lugar de hacernos sentir de menos, debe de empujarnos a querer indagar más y más en el tema, así como confiar en las personas que saben más que nosotros.

[Lee más: Consejos para realizar divulgación científica en redes sociales]

El riesgo de desinformar (tip extra)

Olazo, Sagastume, Drysdale y Shoenbeck coincidieron en que debemos de confiar en la gente de ciencia, porque su interés es proveer de soluciones para las grandes problemáticas que enfrentamos como humanidad en la actualidad. De no hacerlo, se corre el riesgo de desinformar a quienes nos consumen, con todos los problemas que eso acarrea. “Podés confundir y perder la confianza de tu audiencia. El mayor riesgo es que se pierda la credibilidad de las personas que escribieron [los periodistas], y de los científicos a los que entrevistaron”, dijo Sagastume.


Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía CDC.