Rosental Alves: Los cursos online abiertos no son una amenaza para las carreras universitarias de periodismo

porJames Breiner
Mar 14, 2014 en Periodismo digital

Mark Glaser de PBS Mediashift recientemente organizó un panel de expertos para un chat en vivo sobre cómo los cursos en línea masivos y abiertos (MOOCs, por su nombre en inglés) afectan a las universidades y a la educación profesional. Algunos extractos de este fascinante intercambio de 40 minutos se encuentran a continuación.

Rosental Alves, director del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas, ha venido organizando MOOCs sobre periodismo desde 2012.

Una de las cosas más sorprendentes de estos cursos es la cantidad de personas que no se dedican al periodismo y sin embargo participan de ellos, dijo Alves. Hay muchas ganas de aprender las habilidades periodísticas de encontrar, verificar y presentar la información, afirmó.

(Algunos de mis 2.000 compañeros no eran periodistas cuando tomé el curso sobre visualización de datos que ofrecía Alberto Cairo).

Otra sorpresa, dijo Alves, es que el 75% de los participantes del MOOC de visualización de datos dijeron que la experiencia fue mejor que la instrucción cara a cara con un profesor. Él atribuye esto al hecho de que muchos estudiantes formaron comunidades en las redes sociales y se ayudaron entre sí.

El Centro Knight ofreció recientemente su octavo MOOC. Se trata de un curso sobre "Redes Sociales para Periodistas" con 6.300 personas inscritas de 149 países. En total 28.000 personas se inscribieron en estos cursos gratuitos durante el primer año de su implementación.

No hay amenaza para las universidades

Alves no considera a los MOOCs como una amenaza para los cursos universitarios, ya que se trata de talleres sobre temas muy específicos como el periodismo de datos o el periodismo emprendedor. Tampoco está preocupado por el hecho de que no todos los que se inscriben en los cursos los terminan.

“Nuestros MOOCs son experiencias humanas. Esto no es un libro ni tampoco un curso auto-dirigido. Tienen un comienzo, un cuerpo y un final, y son guiados por un instructor. Tampoco son clases de la universidad. Es un taller con una comunidad. No esperamos que todos los que vengan los completen. No nos importa que vengan, vean un video y se vayan”, dijo Rosental Alves.

Daniel Seaton, un estudiante de postdoctorado en el MIT que es coautor de un estudio sobre las experiencias de los MOOCs en Harvard y el MIT, explicó cómo los desarrolladores de uno de estos cursos sobre física previeron que se atraería a una audiencia internacional de estudiantes entusiasmados por la temática.

Para su sorpresa, la mitad de los estudiantes inscritos fueron profesores de física. Así que en versiones posteriores del curso los desarrolladores ajustaron el material a esta nueva audiencia.

Seaton dijo que la variedad de enfoques de los MOOCs, desde cursos que ofrecen créditos con exámenes hasta las comunidades online informales, hacen que sea difícil realizar generalizaciones. Sin embargo, agregó que alrededor de dos tercios de las personas que toman los cursos no tienen una licenciatura, lo que demuestra que los MOOCs son una fuerza favorable a la democratización de la información.

Los profesores que preparan los MOOCs usualmente quedan sorprendidos de cuánto trabajo se requiere prepararlos, dijo Seaton. Todo el material del curso y la tecnología a implementarse debe ser desarrollado desde cero.

Precios de las universidades hasta los cielos

El columnista de Reuters Felix Salmon espera que los MOOCs puedan ayudar a bajar los “insanos” precios de la educación universitaria en Estados Unidos, al permitirle a los estudiantes tomar cursos fuera del entorno de los campus. Él sugirió que algunas universidades de segundo y tercer nivel puedan ofrecer cursos impartidos por profesores de las universidades de élite a través de los MOOCs, lo que contribuiría a una mejora de la calidad educativa y a una reducción de los costos.

Las universidades han gastando excesivamente en los servicios que ofrecen, como instalaciones deportivas que poco tienen que ver con la educación, y así suben sus costos, dijo Salmon.

En cuanto a la posibilidad de que los MOOCs amenacen el modelo de negocio de las universidades, dijo: "Me preocupan más los estudiantes que las escuelas. Quizás no puedas ir a la universidad, pero no puedes permitirte el lujo de NO ir a la universidad". La actual tendencia, sugirió, conducirá a una mayor brecha de ingresos y ensanchará la división socioeconómica, dado que menos estudiantes de familias de ingresos modestos o bajos podrán beneficiarse de la educación superior.

"El valor real de los MOOCs es hacer la educación más accesible y más asequible", dijo Salmon.

Para las universidades, los MOOCs podrían ser valiosos por los datos que poseen de las personas inscritas en sus cursos. Las organizaciones de educación con fines de lucro también podrían ser capaces de encontrar un modelo de negocio en los MOOCs y ayudar a reducir el costo de la educación universitaria tradicional, sostiene Salmon.

La tecnología en su infancia

Andrew Lih de la Universidad Americana dijo que la tecnología y los métodos de enseñanza de los MOOCs son relativamente poco sofisticados, lo que hace que la experiencia no sea la ideal.

Él describió su infeliz experiencia en el curso de visualización de datos mencionado con anterioridad del Knight Center. Lih se inscribió porque quería experimentar el aprendizaje con un maestro en el campo de las visualizaciones de datos: Alberto Cairo.

Pero en lugar de ello, se vio abrumado por la gran cantidad de comentarios de los participantes del curso. "Incluso en la sección de introducción fue demasiado para digerir. Era muy dificultoso encontrarle sentido a todo el flujo de material que entraba. Fue muy duro para mí procesar todo eso”. Finalmente abandonó el curso.

Los diseñadores de los cursos deben pensar más como arquitectos o urbanistas, dijo, porque diseñan espacios para maximizar las interacciones positivas entre las personas.

Una de las ventajas de vivir en el campus de una universidad, dijo Lih, es la oportunidad que tienen estudiantes y profesores de poder codearse e interactuar en diferentes áreas. Esta ventaja debería de ser parte del diseño de los MOOCs, sugirió.

Este post fue publicado originalmente en News Entrepreneurs y es reproducido en IJNet con permiso del autor.

James Breiner es un consultor en periodismo en línea y liderazgo. Es exdirector del programa de Global Business Journalism en la Universidad de Tsinghua y becario de la Knight International Journalism Fellowship. También lanzó y dirigió el Centro de Periodismo Digital de la Universidad de Guadalajara. Breiner es bilingüe en español e inglés. Puedes seguirlo en Twitter aquí.

Este texto fue traducido del inglés al español por Andrea Arzaba.

Imagen con licencia Creative Commons, vía The Next Web en Flickr.