Reportera pionera en Pakistán reflexiona sobre su carrera

porLindsay Kalter
Nov 29, 2012 en Miscellaneous

Cuando Zubeida Mustafa, la primer mujer periodista de un medio de comunicación masivo en Pakistán, pidió permiso para ser parte de la comitiva de prensa que iba a cubrir el viaje del entonces presidente Muhammad Zia-ul-Haq, le respondieron que era estrictamente solo para hombres.

Esta fue sólo una de las barreras de género que Mustafa tuvo que superar después de convertirse en editora asistente en el diario en inglés Dawn en la década de 1970. Mustafa, quien fue recientemente reconocida con el Premio 2012 a la Trayectoria en medios de comunicación por la International Women's Media Foundation (IWMF), fue pionera en cubrir temas relacionados a la mujer, y también cubrió política, educación, salud y cultura.

Mustafa habló con IJNet sobre su carrera periodística de tres décadas y los desafíos que enfrentan las mujeres periodistas hoy:

IJNet: ¿Qué te inspiró a entrar en la profesión, a pesar de los obstáculos inevitables?

Zubeida Mustafa: El periodismo no era mi primer trabajo. Yo ya había trabajado en un 'think tank', el Instituto de asuntos internacionales de Pakistán (PIIA, por su sigla en inglés), donde escribía artículos de investigación sobre política exterior. Estaba tomado un descanso del trabajo cuando mis dos hijas eran jóvenes y me necesitaban. Cuando Dawn me ofreció un trabajo, yo tenía la intención de volver a trabajar. Acepté la oferta de Dawn porque me permitía flexibilidad para combinar mi trabajo y familia. El trabajo de escritura me resultó atractivo también, porque eso era lo que yo había hecho antes y tenía experiencia. Por lo tanto, el ser la única mujer en mi oficina no fue un gran reto, porque el hielo ya se había roto para mí en este sentido cuando me uní al thnk thank junto con otra mujer. Nos dábamos apoyo moral mutuamente.

En periodismo, el desafío fue establecer mis credenciales y lograr que mi trabajo fuera tomado en serio. No había ninguna mujer en mi posición en ese momento en el periodismo convencional. Ellas estaban allí, pero al margen. Yo estaba escribiendo editoriales y no conocía a ninguna mujer que estuviera haciendo lo mismo. Por esa razón, tuve que trabajar mucho para superar esa barrera de género y ser tomada en serio. Me las arreglé.

IJNet: Un artículo que escribió sobre el cáncer de mama fue considerado "obsceno" por los conservadores religiosos. Además, usted escribió editoriales sobre varios temas socialmente sensibles, como la violación y la anticoncepción. ¿Alguna vez sintió que corría peligro por ser mujer y por el contenido de su trabajo?

ZM: Es difícil para mí identificar un artículo que me haya puesto en peligro particularmente. Escribí sobre abortos, anticoncepción y la planificación familiar. En ese momento esos temas eran tabú. Pero escribir en inglés para un periódico publicado en ese idioma me protegió. Mis opiniones llegaron a los responsables políticos, que eran bastante liberales en los años 70, pero no causaron un escándalo público como sí lo hizo ese artículo sobre el cáncer.

Los que trabajan en el terreno están en mayor riesgo debido a su visibilidad. Mi trabajo [estaba] destinado a cambiar la mentalidad de la gente, pero poca gente se dio cuenta de eso entonces, porque yo no estaba escribiendo muchos artículos políticos.

IJNet: ¿Cómo cree que el ambiente ha cambiado para las mujeres periodistas en Pakistán desde que comenzó su carrera en el periodismo?

ZM: El ambiente es peor en algunos aspectos. Es mejor en el sentido de que las leyes de prensa de los años 60, 70 y primera mitad de los años 80 ya no existen. Esas leyes podrían conducir al cierre de un periódico y la censura, o enviar a un editor a la cárcel. Pero hoy en día hay más violencia. Los periodistas pueden ser -y son- asesinados si a algunos poderosos no les gusta el artículo que publicaron y piensan que los perjudica.

Las mujeres periodistas enfrentan presiones similares a las de sus colegas masculinos, pero aparte de las zonas donde los talibanes tienen el control, las mujeres no se enfrentan al estigma social al que se enfrentaron las mujeres de mi generación cuando empezamos a trabajar en empleos no convencionales para nuestro género, tales como el periodismo.

Las mujeres se consideran un peligro cuando trabajan para cambiar la sociedad. Este es un trabajo duro; el cambio no es fácil. Los activistas en el terreno se enfrentan a mayores riesgos porque están trabajando a nivel de las bases. Pero los periodistas tienen que poner de relieve la necesidad de estos cambios, esto es lo que he estado haciendo a través de mi vida profesional. Es por eso que no tengo la pretensión de ser una periodista valiente que se enfrentó a los políticos poderosos, pero me siento feliz de haber cubierto temas sociales como la educación, la salud, la vivienda, los derechos de la mujer, etc., que no se consideraban temas "valientes".

Estos son los temas que afectan a los pobres -el 65 por ciento de la población de Pakistán- y no muchas personas en los medios de comunicación querían tratarlos. No se les consideraba lo suficientemente importante. Para mí sí, y me alegro de que más atención se esté prestando a estos temas.

Foto cortesía de Stan Honda/International Women's Foundation (IWMF).