Persona de Interés: una plataforma de información sobre cárteles y corrupción

porJulie Schwietert Collazo
Jun 23, 2015 en Miscellaneous

Cuando Brooke Binkowski, una periodista freelance que cubre asuntos fronterizos, comenzó a trabajar en un proyecto de largo aliento sobre los desaparecidos de México (principalmente mujeres y niñas), no pasó mucho tiempo hasta que se topó con un problema predecible y frustrante: las fuentes.

“Casi no he tenido suerte a la hora de conversar con funcionarios de gobierno para mis reportajes”, contó, agregando que en una oportunidad un vocero oficial le dijo al finalizar una entrevista, con el grabador todavía encendido, que casi todo lo que le había contado era mentira.

Las cosas no mejoraron cuando Binkowski acudió a las bases de datos gubernamentales. “Hace un par de meses el gobierno federal anunció con fanfarria la creación de una base de datos nacional de desaparecidos”, relató. Pero los datos que encontró –cuando pudo encontrar alguno, dado que el sitio no funcionaba la mayor parte del tiempo– estaban incompletos o eran inconsistentes, por lo que no tenían valor alguno.

Las experiencias de Binkowski no son aisladas. A pesar de que muchos países latinoamericanos están haciendo esfuerzos para avanzar hacia una política de datos más transparente y lograr que las estadísticas y la información sean más accesibles al público, el trabajo de los gobiernos en este campo ha sido en gran medida infructuoso. Periodistas independientes, medios internacionales y organizaciones tecnológicas son conscientes de estas deficiencias y han intervenido para llenar algunos vacíos.

El Proyecto de Investigación para el Crimen Organizado y la Corrupción (OCCRP, por su sigla en inglés) es uno de esos grupos. OCCRP, que fue lanzado en Europa del Este en 2006, utilizó como un insumo su éxito en esa región para apoyar el desarrollo de Persona de Interés, una base de datos en español que contiene una lista de más de 300 individuos asociados con el crimen organizado, el tráfico de drogas, la corrupción y otras actividades ilícitas en México y Centroamérica.

El sitio, destinado a periodistas, autoridades y ciudadanos, está dirigido por Ronny Rojas, un periodista de investigación costarricense, que se ha capacitado en periodismo digital en Estados Unidos y Alemania y que trabajó en el diario La Nación de Costa Rica.

Hablamos con Rojas para saber más de este proyecto.

¿Fue suya la idea de Persona de Interés?

No. La idea es de OCCRP. La organización quiso replicar en Centroamérica un proyecto que elaboraron en Europa del Este hace algunos años, llamado People of Interest. La idea original de OCCRP fue elaborar una lista de criminales, políticos y empresarios relacionados al crimen en Europa del Este. Ese proyecto incluyó el perfil de unas 50 figuras y fue publicado en 2012. 

Luego, OCCRP decidió implementar dicha iniciativa en México, Guatemala, El Salvador y Costa Rica. El propósito de Persona de Interés es brindar una herramienta de consulta a periodistas, autoridades y ciudadanos, con información de contexto sobre esas figuras: desde archivos judiciales, registros de propiedades y empresas, hasta sus relaciones inmediatas con otras personas.

¿Cuál es el vacío qué llenará este sitio? Antes de su aparición, ¿cuáles eran los recursos de los que disponían los periodistas para buscar esa misma información?

Esta información será de gran utilidad para apoyar el trabajo de periodistas e investigadores de la región, que tendrán al alcance información difícil de obtener de otro modo, ya sea porque carecen de dinero o de recursos tecnológicos para hacerlo. 

El proyecto les brinda la posibilidad de acceder a documentos públicos, informes policiales y de inteligencia, expedientes judiciales y otros archivos que son de difícil acceso, cuestan dinero y cuyo proceso de recolección es peligroso, especialmente en sitios como México, Guatemala y El Salvador. La herramienta abre una posibilidad grande a otros periodistas para realizar y documentar investigaciones sin tener que desplazarse a estos países o poner en riesgo su integridad física. 

También les brinda acceso a numerosos documentos confidenciales de interés público, que fueron obtenidos mediante un fuerte trabajo investigativo y un sólido manejo de fuentes periodísticas. La idea es crear una gran plataforma donde se comparta información útil entre periodistas de distintos países, algo que no es muy común en esta región. Esto es muy importante, pues en la medida que podamos construir una red confiable de colaboradores aumentan las posibilidades de producir proyectos específicos de investigación transfronterizos.

¿Quiénes están ayudando a construir el sitio?

Por motivos de seguridad para los periodistas involucrados, preferimos no revelar sus identidades. Son todos periodistas de gran trayectoria en sus respectivos países. 

¿Cuáles han sido los desafíos a la hora de montar el sitio?

La adecuada coordinación de un equipo de trabajo en distintos países es sin duda el mayor reto en un proyecto de este tipo.

Pero también lo es la seguridad de los periodistas, cuando se exponen y salen a investigar y a buscar documentos de estas figuras criminales.

Otro de los retos fue cómo almacenar toda la información recopilada en una base de datos sencilla y comprensible, con información de contexto y documentos descargables. Para lograr esto tuvimos la colaboración de un reconocido visualizador de datos que diseñó el sitio, y de un programador con gran experiencia que desarrolló la aplicación web. De ambos también preferimos guardar la identidad. 

¿Quién financia el proyecto?

Esta primera etapa del proyecto fue financiada por el Departamento de Estado. Actualmente buscamos nuevos donantes para expandir la plataforma a otros países de las Américas, especialmente Honduras, Colombia, Perú, Venezuela y Bolivia.

¿Hay un peligro para quienes trabajan o han trabajado en el proyecto?

Ciertamente sí existe un riesgo inminente, especialmente en México, pues el proyecto está exhibiendo a muchas personas relacionadas con el crimen organizado, y cuando un periodista comienza a hacer preguntas sobre determinadas personas o solicita información específica, de inmediato suenan las alarmas y queda expuesto. OCCRP ha implementado las medidas de seguridad necesarias para disminuir ese riesgo, en materia de comunicaciones principalmente. A pesar de todo, no hemos tenido situaciones de riesgo o amenazas directas a los periodistas involucrados hasta ahora. 

Explícanos el proceso mediante el cual se agrega una "persona de interés" al sitio. 

Para incluir a una persona de interés se valora su prominencia en el mundo criminal de cada país y se evalúa la viabilidad del perfil: si existen documentos y material suficiente para poder producir algo sólido y que aporte un valor verdadero a los usuarios. Una vez que se toma la decisión de incluir a una persona, comienza el trabajo de campo, investigación y recolección de documentos en instituciones públicas, fuentes policiales, rastreo de información en distintas bases de datos locales y de otros países, procesamiento y escaneo de documentos. Cada periodista ayuda a desarrollar la biografía y construye las relaciones de esa persona, y luego se agrega a la plataforma.

¿Cuáles son las fuentes de información que se usan para llenar los perfiles de las personas de interés?

Instituciones públicas (registro de la propiedad, registros mercantiles, archivos judiciales, archivos notariales, etc.), fuentes policiales, bases de datos de corporaciones de distintos países, informes bancarios, informes académicos sobre crimen organizado, expedientes de cortes y juzgados, documentos legales, etc.

¿Tiene ejemplos de cómo los periodistas han usado la base de datos?

Poco a poco algunos medios están comenzando a publicar historias con documentos que hemos subido a la plataforma. [Aquí hay un ejemplo de un periódico guatemalteco en el que el periodista recogió un testimonio del traficante de cocaína “Don Valde”, al que accedió a través de Persona de Interés.]

[En el periódico hondureño Tiempo, periodistas utilizaron información de Persona de Interés para elaborar un perfil Marllory Chacón, una mujer de negocios que ayudó a traficantes de droga a lavar dinero.]

¿Qué comentarios ha recibido sobre el sitio hasta ahora?

Hasta ahora hemos recibido una buena retroalimentación de periodistas y autoridades, que han visto en la plataforma una herramienta útil para sus investigaciones. Numerosos periodistas de distintos países quieren sumarse a la iniciativa para colaborar con sus propios perfiles. Es por eso que estamos buscando fondos adicionales para expandir el proyecto.

Sin embargo, si hay periodistas que quieran contribuir con perfiles o aportar nuevos documentos, pueden contactarnos por medio de la cuenta de Twitter @personasOCCRP o del email aronny@occrp.org.