Los ataques racistas a los periodistas en Brasil ya no gozan de absoluta impunidad

porKiratiana Freelon
Aug 3, 2015 en Diversidad

La periodista televisiva Joyce Ribeiro experimentó su primer incidente de racismo digital hace 10 años. En aquel entonces la presentadora recibió una amenaza racista en una red social del canal en el que trabajaba.

Pero ella recuerda la experiencia más por lo que no hizo que por lo que ocurrió. No contactó a la policía ni condenó públicamente a sus atacantes. Y sus colegas de televisión no le dieron su apoyo.

“La primera vez dejé que el ataque racista pasara”, dice Ribeiro, que conduce un programa matutino de noticias en Sistema Brasileiro de Televisão (SBT), el segundo canal más visto de Brasil. “Hoy no permitiría que algo de eso ocurriera de nuevo de esa manera”.

Alrededor del 50% de la población de Brasil es de ascendencia africana, junto con una mezcla de las poblaciones europeas, asiáticas e indígenas. Esta diversidad es raramente representada en los noticieros nacionales, lo que hace de Ribeiro una presencia única y rara en el periodismo televisivo brasileño.

En noviembre del año pasado Ribeiro sufrió otro ataque racista a través del perfil de las redes sociales de SBT. Pero esta vez ella se contactó inmediatamente con la policía. También denunció el mensaje racista en la fan page del canal televisivo. Incluso los medios cubrieron su caso en esta oportunidad.

"Mi objetivo fue dar un ejemplo a otras personas que son atacadas online, y animarlas a contactar a la policía e informarle sobre lo sucedido”, dijo Ribeiro a IJNet.

A principios de junio, la reportera de clima Maria Júlia Coutinho, también conocida como Maju, sufrió un ataque racista en la página de Facebook de Rede Globo Jornal Nacional. Tras haber sido contratada en mayo, se convirtió en la primera reportera de clima negra en el noticiero más visto de Brasil. Cuando su fotografía fue posteada en la página de Facebook un jueves por la noche, muchas personas escribieron comentarios racistas, como si se tratara de un ataque coordinado.

En la emisión de la noche siguiente, el conductor del noticiero William Bonner denunció a las personas que escribían comentarios racistas. El público digital pronto se unió para condenar el ataque compartiendo tweets y posts de Facebook con el hashtag #somostodosmaju, que se convirtió en el más popular del país en Twitter en ese momento.

Debido a que en Brasil el racismo es un crimen, pronto se inició una investigación policial. Dicha investigación identificó a un adolescente de 15 años como sospechoso.

La última confrontación pública del periodismo brasileño con el racismo muestra que Ribeiro dio un ejemplo valioso para los demás, y que la sociedad brasileña y los medios de comunicación están evolucionando en la forma en que reaccionan y manejan las demostraciones públicas de racismo.

Ribeiro dice que la reacción colectiva de Rede Globo, Maju, el público y la policía contra el racismo fue perfecta e ilustra lo que está empezando a pasar en Brasil.

“Esto muestra que las cosas están cambiando de a poco”, afirma Ribeiro. “Este tipo de comportamientos demuestran que estamos empezando a evolucionar como sociedad”.

Las demostraciones públicas de racismo contra los periodistas negros de Brasil se remontan a mucho antes de los ataques que recibió Ribeiro. Glória Maria, la primera periodista televisiva negra de Brasil, experimentó el racismo de la audiencia durante sus 40 años de carrera. El peor momento fue entre 1998 y 2007, cuando trabajó en la popular revista de noticias Fantástico.

"Esta es una prueba de lo que digo siempre: el racismo no tiene fin. Lo que Maju está atravesando yo lo viví en Fantástico. Recibía primero cartas y después emails”, dijo María a la revista Época. "No hubo una declaración pública y fue directamente hacia mí, lastimando mi alma y mi corazón. Hoy lastima a todo Brasil y esa es la diferencia. Yo tuve que soportar eso sola. Lo que Maju está viviendo es normal en Brasil. Pero nunca me debilitó y nunca me di por vencida”.

Pero para la Federación Nacional de Periodistas de Brasil, las grandes reacciones públicas a los casos aislados de racismo no son suficientes. Los medios brasileños necesitan hacer más para terminar con el racismo en la cobertura de noticias, en las redacciones y en la sociedad en general. La organización publicó un comunicado el 16 de julio, instando a periodistas y medios de comunicación a ampliar sus horizontes en el tema.

“A la luz de los hechos, expresamos públicamente nuestra solidaridad con la periodista Maria Júlia Coutinho, pero también con todos los periodistas que han sido discriminados racialmente. Este no es un episodio aislado. Por esa misma razón, la preocupación debería ser interpretada de manera más amplia”, dice el comunicado. Ocho comisiones de periodistas que apoyan la igualdad racial en Brasil lo firmaron.

Flávio Carrança, director del Sindicato de Periodistas del estado de San Pablo y coordinador de la Comisión de Periodistas para la Igualdad Racial, sostiene que, en términos generales el país está prestándole más atención a los problemas raciales.

 “El tema del racismo está más presente en los medios”, dice Carrança. “Nuestro país está luchando con esta cuestión”.

Imagen principal: caricatura política de Maju, reproducida con permiso de RIBS.