Lo que el sitio The Bold Italic puede enseñarle a los periodistas sobre narrativa, humor y toma de riesgos

porDena Levitz
May 13, 2015 en Periodismo digital

El asunto iba a durar tres meses.

Al menos eso fue lo que los altos cargos de The Bold Italic le garantizaron a Jennifer Maerz. Sin embargo, parecía un trabajo soñado, por lo Maerz se arriesgó y aceptó el puesto como editora de la publicación experimental de San Francisco.

Terminó siendo editora en jefe durante casi cinco años, hasta que The Bold Italic (TBI) cerró inesperada y abruptamente el mes pasado, entristeciendo a sus más viejos lectores y enviando una ola de shock por el mundo digital. No ha habido una explicación sobre el cierre, salvo una nota publicada en el sitio el 7 de abril, en la que se agradecía a quienes habían apoyado el proyecto, y se agregaba que se había tomado "la difícil decisión de cesar las operaciones”. Esa decisión se hizo efectiva de inmediato.

Antes del fin, en una columna que convocaba a colaboradores, Maerz describió la publicación como “una conversación continua sobre la vida en la bahía de San Francisco”. A través de ensayos, de gráficos y de todo tipo de contenidos atípicos, TBI no tuvo miedo de asumir riesgos. No era un sitio de noticias que cubriera reuniones del consejo municipal, sino un centro de producción de ideas, discusiones e incluso mercancías que el público podía tomar, relacionadas con el fenómeno de San Francisco.

The Bold Italic, perteneciente a Gannett (una de las empresas de medios más grandes de Estados Unidos), también tenía un enfoque no tradicional para hacer dinero, organizando eventos y optando por que las empresas locales patrocinaran contenidos y acontecimientos en lugar de depender de los típicos anuncios publicitarios.

A raíz del cierre de TBI, Maerz me habló acerca de las muchas lecciones que los periodistas, los medios establecidos y aquellas nuevas empresas locales que tratan de forjar su propio camino pueden aprender de esta experiencia:

Ofrece narraciones únicas que tengan un tono y un punto de vista

El sitio de The Bold Italic es hoy una combinación de los últimos artículos publicados con los favoritos del personal. Esto no es un accidente. Maerz dice que hay allí una saludable mezcla de estilos, temas y formatos, tal como se aspiraba a publicar todos los días.

Por ejemplo, a medio camino en la parte inferior de la página hay un artículo que fue particularmente famoso: How to Survive Living With Your Burner Roommate ("Cómo sobrevivir conviviendo con un compañero que asiste al festival Burning Man"). Para Maerz, se trata de una pieza mordazmente divertida sobre un tema local de la ciudad, que cuenta verdades sobre las condiciones de vida de los residentes de la bahía de San Francisco.

Por supuesto, no se trata de una nota periodística objetiva y llena de citas. Pero es un ejemplo típico de la clase de ensayos que publicaba TBI. Los gráficos inventados sobre distintos temas, desde cumplir los 30 años a estar obsesionado con el célebre podcast “Serial”, también fueron tremendamente populares entre los lectores,.Lo mismo ocurrió con los posts visuales, como el de una serie en la que una niña de 4 años hacía la crítica de restaurantes chic.

Muchos sitios con columnistas y opiniones se inclinan hacia el sarcasmo, observa Maerz. “Pero nosotros queríamos ser graciosos y también inclusivos. Y a través del humor llegar a transmitir cómo es la vida”.

Una de las más populares -y últimas- proezas de The Bold Italic fue un artículo del día Día de las Bromas de Abril, en el que se aseguraba que todo el personal del sitio había trabajado desnudo durante un mes.

“Después de una semana, la gente seguía preguntándonos cómo lo hicimos,” dice Maerz.

Pero el sitio también empujó los límites en temas serios como la raza a través de ensayos y artículos, incluyendo I’m Not Your ‘Black Friend’ ("Yo no soy tu 'amigo negro'") o Are There Fat Asians? Yes. I’m One of Them ("¿Existen gordos asiáticos? Sí. Yo soy uno de ellos").

“Son piezas realmente buenas que hablan sobre las vivencias individuales de los escritores, pero que también se abren a la experiencia de los lectores, que sienten que el artículo les habla directamente a ellos”, dice Maerz. “No hay muchos sitios en los que la gente hable de la raza de una manera tan personal. Estoy muy orgullosa de eso”.

Adáptate a tu ciudad y mantén un ambiente propicio para tomar riesgos

Una de las cosas que hacía que TBI funcionara es que mostraba lo fantástica que es la ciudad de San Francisco.

Por ejemplo, muchas ciudades están atravesando un proceso de gentrificación, pero el enfoque de The Bold Italic respecto a ese tema fue específico para las dinámicas locales alrededor de los emprendimientos tecnológicos.

En un sentido más amplio, estar muy atento a lo que sucede en el área de cobertura de una publicación vale para cualquier lugar. Maerz hizo hincapié en la necesidad de salir a la calle: de que los escritores, artistas y diseñadores que viven en una ciudad la conozcan al dedillo.

A veces a los integrantes de la redacción se les ocurrían ideas para artículos tras entrar a perfiles de ciudadanos en Facebook o luego de escuchar conversaciones en clubes o bares.

“Relevancia” era la cualidad número uno con la que Maerz esperaba cumplir día tras día. Esto implicaba seguir el tráfico del sitio y las cifras de ingresos, y asegurarse de que crecieran con el tiempo. La escritura intrigante y los gráficos son una cosa, pero la gente tiene que consumirlos y estar interesado en ellos.

“Puedes hacer un sitio precioso que le encante a unos cuantos cientos de personas. Al principio quizás éramos demasiado preciosos", dice Maerz. "Pero tienes que mostrar por qué eres relevante y debes mostrarlo constantemente".

El personal de The Bold Italic también prestaba atención a sus colegas locales y a medios digitales más allá de su área geográfica, así que sabían que lo que ofrecían era algo diferente.

“No queríamos acercarnos demasiado a lo que otros sitios estaban haciendo”, dice Maerz. “Hacíamos listas, pero no queríamos parecernos demasiado a Buzzfeed. Teníamos guías de la ciudad pero no queríamos ser una más de estas. Siempre intentábamos empujarnos hacia un lado distinto”.

Usa una saludable cantidad de colaboradores y en ocasiones deja que los lectores escriban

La mitad del personal de TBI comenzó como pasante y luego pasó a ser empleado de tiempo completo. Maerz dice que muchos pasantes llegaron con ideas que iban "mucho más lejos de lo que hubiéramos pensado". Entraban a TBI entusiasmados y querían ayudar.

La mitad de los posts del sitio provenían de freelancers y colaboradores. Maerz dijo que en un momento tuvieron 30 freelancers estables y que la lista de colaboradores llegó a alcanzar las 200 personas.

“Queríamos seguir incluyendo una diversidad de ideas”, cuenta.

Cuando los editores sentían que compartían con el personal las mismas ideas respecto a algún tema clave, buscaban a alguien con una posición diferente. Por ejemplo, en un momento toda la redacción del sitio parecía detestar a los propietarios de departamentos en alquiler, así que Maerz buscó a un propietario que pudiera hacer un artículo acerca de cómo es estar a cargo de los edificios de San Francisco.

En otras ocasiones y respecto a algún tema candente, los editores de TBI consultaban los comentarios de los artículos y le pedían a alguien que había sido parte de la discusión que escribiera un ensayo completo acerca de su posición.

Y todo esto es posible dentro de una empresa tradicional

Volviendo al motivo por el que Maerz aceptó el trabajo en The Bold Italic, ella argumenta que se sintió especialmente alentada por la promesa de que los puestos de trabajo no eran estrictos y que el equipo tendría la libertad para experimentar, incluso siendo parte de una gran empresa de medios.

Durante los últimos cinco años no solo editó contenido sino que también estuvo involucrada en los eventos organizados por el sitio porque le apasionaban.

Ser un proyecto especial dentro de Gannett ofreció lo mejor de ambos mundos: apoyo financiero para pagar a los colaboradores y grandes ideas de los líderes corporativos, además de independencia para probar cosas que fueran más allá de lo que se hace en un periódico estándar.

TBI hizo en varias ocasiones lo que llamó “design jams” ("mezclas de diseño"): dos personas de dos departamentos diferentes se reunían y elaboraban rápidamente un contenido que respondía a algo que estaba ocurriendo en San Francisco durante ese día como, por ejemplo, una visualización de la lluvia.

Se trataba de posts entretenidos e inmediatos que aportaban un espíritu colaborativo y de ensayo y error dentro del sitio, algo que Maerz quiere volver a ver en cualquier iniciativa que emprenda en el futuro.

Imagen principal con licencia Creative Commons en Flickr, vía Nicolas Raymond. Imagen secundaria: captura de pantalla de The Bold Italic.