Hacer visibles a las personas con discapacidad en la pandemia, un desafío para el periodismo

porAndrés Colmán Gutiérrez
Jul 17, 2020 en Cobertura del coronavirus
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En alianza con nuestra organización matriz, el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), IJNet conecta a periodistas con expertos en salud y redacciones internacionales a través de una serie de seminarios web sobre COVID-19 como parte del Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud.

El presente artículo corresponde a nuestra serie sobre el coronavirus. Entra aquí para leer más.

“Invito a los periodistas a deconstruir el lenguaje aprendido al contar las historias de las personas con discapacidad en el contexto de la pandemia, para destruir los estigmas y los estereotipos que mantienen a estas personas en una situación de marginación y exclusión” dijo la chilena Pamela Molina, especialista en discapacidad de la Organización de los Estados Americanos, (OEA), durante su participación en el seminario web “Herramientas de cobertura COVID-19 que incluyan a las personas con discapacidad”. El seminario fue organizado por el Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud, del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) y la Red Internacional de Periodistas (IJNet).

Molina, quien ha trabajado en la elaboración de una “Guía Práctica de Respuestas Inclusivas y con Enfoque de Derechos ante el COVID-19 en las Américas”, sostuvo que el rol del periodismo es fundamental para contribuir a mantener o destruir los estereotipos acerca de las personas con discapacidad. “El lenguaje crea realidad y así como el periodismo contribuyó a la invisibilización de este colectivo históricamente olvidado, puede aportar mucho para cambiar esta situación, con un abordaje distinto al incluir a las personas con discapacidad en sus historias”.

Además de Molina, participaron del seminario web Verónica González, (Argentina), periodista y activista sobre discapacidad, y Lisbet Brizuela, (México), directora para México de Disability Rights International (DRI) desde 2016. Actuó como moderadora Priscila Hernández Flores (México), periodista especializada en la cobertura sobre derechos humanos con énfasis en discapacidad, y colaboró Gerardo Castillo, intérprete de lengua de señas facilitado por la OEA.

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“Las personas con discapacidad representan uno de los grupos más vulnerables ante esta pandemia. Corren un grave riesgo a su salud y pueden morir debido al virus. Muchas personas con discapacidad también tienen otras comorbilidades y las condiciones de vida actuales en las que se encuentran dificulta que su salud esté en las mejores condicionas posibles”, indicó Brizuela. Como ejemplo puso el caso del Hospital Nacional de Salud Mental Federico Mora, en Guatemala, en donde entre unas 300 personas institucionalizadas se han detectado cerca de 100 personas con discapacidad infectadas con COVID-19 y tres fallecimientos.

“El desafío no es solamente hacer visible esta situación sino el contexto en el que sucede, y cuestionar el modelo de institucionalización o internación. Se cree que las personas con discapacidad no deben quedar solas, expuestas a la pandemia, y se las interna, se las segrega, pero esos lugares son mucho más peligrosos, no solo se exponen al contagio sino a todo tipo de abusos”, explicó.

La información que existe en los medios periodísticos acerca de las personas con discapacidad en el contexto de la pandemia, es escasa, sostuvo González. Ella es autora de “Buenas prácticas en comunicación y discapacidad – Informar con responsabilidad y respeto por la diversidad”.

“No vemos información específica sobre cómo nos afecta la pandemia. Las personas con discapacidad están expuestas a mayor riesgo por la relación con el entorno, por la necesidad de mayor apoyo o de tocar superficies, pero esto no aparece. La falta de concientización arrastra una vulneración de muchos derechos a la educación y a la salud, en eso de que la accesibilidad siempre queda para después. Pero la accesibilidad es un mecanismo para acceder a los derechos y es una obligación de los Estados, aun en un contexto de pandemia, en que está en juego la vida de las personas por no tener información”, indicó.

Para Molina, el problema más grande es que la información que se comparte en los medios sobre la pandemia no es accesible para las personas con discapacidad.

“En todos los países, por lo general, se olvidan de incorporar audio-descripción o lenguas de señas visibles. Hay comunicaciones para las medidas de prevención ante la pandemia, de mitigación y control y  de atención en salud cuando la persona se enferma, pero todas esas comunicaciones no son accesibles para las personas con discapacidad y por eso el colectivo entra en riesgo todavía mayor de contraer la enfermedad e incluso de morir”, precisó.

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Molina destacó que “la accesibilidad no debería ser un tema prescindible, sino la condición para que las personas con discapacidad puedan ejercer todos sus derechos, incluida la atención en caso de emergencia y desastres”. “Pero ahora la accesibilidad nosotros la tenemos que negociar, tenemos que pedir por favor, y no debería ser así. Es una condición fundamental para ejercer derechos”, agregó.

En tanto, González dijo que los medios y los periodistas “deben preocuparse de que siempre haya intérpretes de lenguas de señas, que se usen subtítulos en la televisión y que se use un lenguaje simple, sencillo, comprensible para personas con discapacidad intelectual”.

Molina enfatizó en que la discapacidad es también una construcción social, ideológica, histórica y política. “No queremos entrar en una nueva normalidad, porque la normalidad era el problema. Hagamos una sociedad más igualitaria y más justa. Hagan su parte con la deconstrucción del lenguaje en las notas que ustedes escriban, en la forma en que cubren las noticias sobre las personas con discapacidad”, expresó.

Puedes mirar el seminario web entero aquí:

 


Imagen con licencia creative commons en Flickr, vía Carlos ZGZ