El estrés adicional que genera el periodismo online y cómo enfrentarlo

por Mathías Da Silva
Jul 16, 2021 en Temas especializados
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Nuestro cuerpo tiene un sistema de alarmas, que se activa ante situaciones de estrés o peligro y hace que toda la energía se concentre en dos zonas: las piernas, que nos permite correr y huir del problema, y los hombros, para responder por si alguien nos ataca. El resto del organismo, incluido el cerebro, quedan desatendidos, y es un mecanismo fundamental por ejemplo si estamos en un bosque bajo amenaza de ataque de un oso.

Sin embargo, no hace falta que aparezca un animal hostil para activar el sistema de alarmas. “Puede haber pequeños osos en nuestro día a día que nos lleven a ese mismo estado” en que el cerebro queda reducido a su mínima expresión, señaló Aldara Martitegui, periodista española con 20 años de experiencia y estudios de coaching,

Junto a su compatriota Mar Cabra, también periodista especializada en bienestar digital, encabezaron la sesión inaugural del Curso de gestión de estrés online y gratuito para periodistas que realiza The Self Investigation junto al Foro de Cobertura en Salud de la Crisis Mundial, del Centro Internacional de Periodistas (ICFJ) e IJNet.

Durante cuatro semanas y en ocho sesiones, el foco está en brindar herramientas a los reporteros para lidiar con el estrés que generan los tiempos y características de la profesión, que se ha visto potenciado con la pandemia y el teletrabajo. “El mantra es que somos tan importante como nuestro trabajo”, subrayó Cabra, y agregó: “a lo largo del curso veremos que estamos todos en el mismo barco”.

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Identificar nuestros propios osos

Martitegui señaló que en su actividad como periodista logró identificar las situaciones que generan estrés, como un primer paso en el proceso de autoconocimiento. Es decir, sus propios osos, a los que ella y otros periodistas deben enfrentarse día a día: “el miedo a equivocarnos; la angustia de perder el empleo o la incertidumbre de un freelance sobre si lo llamarán; miedo a no gustar, porque el periodismo está muy expuesto, a perder nuestra credibilidad o no tener el reconocimiento que quisiera; agobio porque no llegó a realizar todas las tareas; frustración porque cobramos un sueldo bajo para el esfuerzo que hacemos; sentir incoherencia entre mis valores como periodista y los de la empresa para la que trabajo”.

¿Cómo se define el estrés? “Es el desgaste que se produce en nuestro organismo por tener activado demasiado tiempo el mecanismo de defensa”, indicó Maritegui. A su vez, detalló que en general solemos asociar al estrés con efectos físicos y emocionales, pero también “afecta nuestra manera de pensar y reflexionar”, características fundamentales para un buen ejercicio del periodismo. “Ese estado es incompatible con el estrés que genera en la mente estar solo enfocado en un problema”, dijo, y mencionó la experiencia de un alumno de los cursos, que reconocía que cuando estaba estresado era peor periodista.

“Son pequeñas situaciones que van activando ese sistema [de alerta] y que nos pueden llevar al mismo punto de que aparezca un oso. Pequeñas cosas que nos van haciendo daño y no nos damos cuenta. Si dejamos que se acumulen podemos vivir meses así, sin la mente funcionando bien”, explicó la especialista. Además, subrayó que “la pandemia ha sido un oso importante, por la dificultad de estar viviendo en primera persona la tragedia”.

Sin embargo, la periodista española remarcó que “hay buenas noticias”, porque existe también el estado corporal de calma, y a diferencia del anterior no se activa de forma automática sino intencionada. ¿Qué necesitamos? Hacer lo contrario: en la sesión inaugural del curso y las posteriores se transmiten “herramientas para llevar al sistema nervioso a la calma”.

Técnicas para mejorar la respiración y encontrar un equilibrio cuerpo-mente, realizar pausas en la actividad, rutinas de ejercicio y alimentación saludable, o el relacionamiento con personas y ayudar a otros, son algunos consejos. Lo fundamental más allá del ejercicio o rutina, es que empiece a fluir energía hacia el cerebro: “desde allí empezamos a ver una solución y encontrar una salida a nuestros problemas”, expresó Martitegui.

El objetivo es “bajar el volumen del afuera y subir el volumen nuestro”, repasó. Aunque reconoció que todas estas cosas resultan más complejas aún en el mundo digital: “siempre encontramos motivos para hacer cosas más importantes que cuidarnos a nosotros mismos, porque estamos rodeados de estímulos”. Por eso es que cobra relevancia el bienestar digital y las herramientas para manejar nuestra relación con la tecnología.

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Los estímulos digitales y las necesarias pausas

“Es fundamental tener una relación más saludable con la tecnología, más en el periodismo que estamos conectados casi todo el día a la computadora, el celular, los mails y las redes sociales”, manifestó Cabra. Al inicio de la charla, se reconoció como “una periodista quemada” y en parte lo atribuyó a los efectos en la salud de la rutina asociada al mundo digital.

Uno de los objetivos es “lograr mayor y mejor atención”, porque la variedad de estímulos nos lleva por ejemplo a que mientras estamos escribiendo una nota, demos una ojeada a Twitter y eso seguramente demorará nuestra vuelta a la tarea. “Es fundamental darse una pausa del mundo digital, para así lograr más concentración”, aconsejó.

También mencionó la respiración, porque hay estudios que comprobaron que cuando estamos delante de una pantalla alteramos la manera de respirar, incluso a veces dejamos de hacerlo. Es la llamada apnea de las pantallas. “Es importante la respiración [profunda] para mandar señales al cerebro de calma, es central, porque es lo contrario a cuando estamos en alerta, estresados”, dijo la periodista española.

Algunos otros consejos a implementar que brindó son evitar la exposición a las pantallas en la cama, porque esto “afecta el sueño”, medir nuestra exposición a la computadora en busca de una mejor administración de tiempos, e implementar mecanismo para que “cuando sintamos el impulso de revisar las redes sociales, podamos pensar unos segundos si realmente lo queremos hacer”.

Puedes ver la sesión completa del seminario web aquí:


Si estás interesado en unirte a las sesiones, puedes hacerlo los martes a las 13.00 (GMT-4) y los jueves 16.00 (GMT-4). Inscríbete aquí

Imagen de Tim Gowu en Unsplash