Consejos para informar sobre denuncias de violencia sexual

porLuis Fernando Cascante
Jul 18 en Temas especializados
Abstracto

Contarle a alguien una historia de abuso sexual que vivió en el pasado requiere mucho tiempo y coraje. Decírselo a un periodista y exponerse a la opinión pública, aun más.

Con esta idea como punto de partida, un grupo de periodistas de una pequeña redacción hemos abordado la problemática del abuso sexual en Costa Rica, un germen que siempre ha estado ahí, pero que estalló en 2019.

El Semanario Universidad, un medio independiente ubicado en el corazón de la universidad más grande de ese país (UCR), reveló en febrero pasado que el expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, fue denunciado por una mujer que lo acusa de haberla violado en 2014.

El reportaje hizo eco en medios de todo el mundo y esto logró que el Semanario Universidad se convirtiera en un lugar seguro para denunciar. Varias mujeres salieron a dar su testimonio para apoyar a otra que se expuso a la opinión pública en un país mayoritariamente conservador.

Fue así como comenzó una cobertura exhaustiva con revelaciones en el campo de la política, la cultura, la academia y la religión. Tras esta experiencia reciente, presentamos algunos de los aprendizajes y consejos que brindamos a los colegas que cubren casos de violencia sexual:

  • Ubica a la víctima en el primer lugar: en los casos de abuso sexual se establece una situación de dominio y poder, y con frecuencia una persona con una posición aventajada en la sociedad somete a otra más vulnerable. El periodista debe prestar su atención a la víctima y creer en su relato. Esto no significa renunciar a un reporteo básico que incluya un contraste de fuentes. Sin embargo, el eje de su cobertura debe girar en torno a la persona afectada.

  • Genera confianza: antes de citar a una fuente para una entrevista, asegúrate de que la víctima confíe en ti. Si es necesario, puedes tener un encuentro sin cámaras ni grabadoras. Tómate un café con esa persona, preséntate y explícale por qué es importante que las víctimas denuncien y cómo el periodismo puede ayudarle en su búsqueda de justicia. Escucha y no pongas en duda la veracidad del relato, ese es el principal miedo de la víctima.

  • Dale veracidad al relato: En la mayoría de los casos es prácticamente imposible probar un delito de abuso sexual o violación, pero existen fuentes que pueden darle veracidad al relato de una víctima. Como dijo el colega Darío Chinchilla, cuando se trata de denuncias no juzgadas “no se puede reportar sobre la ‘verdad de los hechos’, pero sí se puede reportar sobre la credibilidad de la denuncia”. Chats en redes sociales, correos electrónicos y mensajes de texto no son prueba de culpabilidad pero sí funcionan en favor del relato principal. ¿Es el periodista el abogado de la víctima? No, pero su trabajo será similar en cierto modo. En cada afirmación de la víctima deberá respaldar lo que dice. ¿Habló la víctima con alguien en los días o meses que estaba siendo abusada? ¿Una expareja del pasado fue testigo de los mensajes desaparecidos que un cura le enviaba a la víctima, invitándola a su casa? ¿Alguien más fue abusado por esa persona o tuvo una experiencia similar? Conseguir fuentes independientes entre sí que permitan llegar a la misma conclusión le dará credibilidad a la historia de la víctima.

  • No presiones a tu fuente: Es posible que la víctima no quiera dar todos los detalles de su historia, incluso en algunos casos no querrá ser grabada ni fotografiada. No intentes convencer a una fuente. Dale un espacio y deja la puerta abierta en caso de que cambie de criterio. En el interés de “contar la historia del año” versus la comodidad de la víctima, prioriza lo segundo.

  • Revisa lo que hicieron las autoridades: Como sucede en las iglesias, en las universidades y en las oficinas de Gobierno, hay mecanismos internos que reciben este tipo de denuncias y fallan, generalmente en favor del acusado. Pon el ojo sobre los procedimientos de atención de denuncias. Hay muchas historias sobre la utilización de instituciones y reglamentos administrativos que evidencian un interés de los poderosos por proteger a sus empleados y ocultar información valiosa, en detrimento de las víctimas.

  • Abre canales nuevos: Si tu tratamiento de la información es el correcto, muchas personas se acercarán a decirte “a mí me pasó también”. Nada motiva más a una víctima de abuso sexual que ver a otro de los suyos dar un paso al frente. Y si no es así, incentiva la participación. Promueve formularios de Google para que las personas puedan brindar su información de contacto. Deja en claro que su información no será compartida con terceros y que un(a) periodista se pondrá en contacto lo más pronto posible.


Imagen de JR Korpa, vía Unplash

Luis Fernando Cascante es periodista en Semanario Universidad, un medio independiente financiado por la Universidad de Costa Rica. Cubre temas de justicia, el sistema penitenciario y, durante el último año, se ha especializado en casos de violencia sexual. Participó en el programa de primavera (2019) del Centro Internacional para Periodistas y es alumno del Thomson Reuters Foundation.