Cómo negociar un contrato freelance

porJoanna Plucinska
Jan 27, 2015 en Freelancing

El mercado freelance puede ser precario, especialmente para aquellos que recién empiezan. Los periodistas se quejan de que la paga es mala, las expectativas no son claras y los editores son muy exigentes. Un contrato puede ayudarte a evitar este tipo de problemas.

La periodista Joanna Plucinska de Columbia Visuals se encontró con Bill Loundy, director de gestión de talento en Content.ly, para conversar acerca de las cosas que todo freelancer debe tener en cuenta a la hora de elaborar un contrato.

¿Cuándo necesitas un contrato?

Redactar y enviar un contrato a un editor puede resultar incómodo, especialmente si nunca han trabajado juntos antes. Pero si trabajar con un nuevo editor te pone nervioso, sobre todo si tiene reputación de ser exigente o difícil, escribir un contrato puede ser una buena idea para evitar conflictos una vez que estés haciendo tu trabajo.

Los contratos pueden ser útiles cuando intentas tener en claro cuáles son las demandas de un editor respecto de proyectos complicados. Los proyectos multimedia son cada vez más comunes, y a menudo tienen muchas partes móviles, como múltiples videos, códigos y archivos de audio. Incluso si ya hayas trabajado con ese editor, un contrato es una buena manera de aclarar sus demandas en cada etapa del proyecto.

Hacer un contrato para trabajo visual: el diablo está en los detalles

Asegúrate de especificar de inmediato cuál es el producto principal. ¿Cómo quiere el editor que se vea el producto final? ¿Quiere tarjetas de título? ¿Quiere elementos interactivos o gráficos?

Un contrato también deja en claro los plazos de entrega. De ese modo podrás programar todo el proyecto desde el principio, y ni tú ni tu editor estarán inquietos respecto de las fechas. Una opción es dividir el trabajo en piezas más pequeñas entregadas a intervalos, haciendo que el seguimiento del proyecto sea más fácil para ti y tu editor.

Los periodistas visuales también tienen que atender a las preferencias particulares de sus editores. Ten en cuenta cada editor tiene gustos diferentes respecto de la iluminación y el estilo de filmación. Pide a los editores que te muestren ejemplos del tipo de trabajo que les gusta o quieren imitar. Aun así, es posible que no puedas producir exactamente lo que están buscando. No hay problema con eso: un contrato es el lugar en el que se puede aclarar qué hacer si se presenta esa situación.

¿No sabes por dónde empezar? Freelancers Union tiene un buen generador de contratos (en inglés).

Paga

Este suele ser el punto de mayor controversia en el trabajo independiente. Asegúrate de dejar en claro cuáles son tus expectativas y las expectativas del editor desde el principio, antes de que el proyecto empieza a rodar.

Tu editor te debería dar una idea del presupuesto con que cuenta el proyecto antes de que comience. Es importante destacar todo, no sólo la cifra global o la tarifa por hora. Si no estás seguro acerca de cuánto dinero pedir, Scratch MagazinePay me PleaseWho Pays Photogs y este calculador de tarifas de video son buenos recursos que proporcionan estimaciones razonables. También debes indicar en tu contrato cuánto cobrarás por re-ediciones o por segundas filmaciones. Tu editor no se sorprenderá con tus facturas si has sido claro con esto, y tendrás algo por escrito si tu editor te da menos dinero del que esperabas.

También es bueno aclarar cuándo te gustaría que te pagaran. En algunos lugares no te van a pagar durante meses a menos que lo pongas en el contrato. Especialmente si confías en el dinero freelance para mantenerte a flote, es importante que te asegures de que te paguen o bien por la primera entrega, o bien por el proyecto terminado, o unas semanas después de haberlo terminado. También es buena idea establecer de qué manera te pagarán. Varios lugares mandan cheques por correo, así que es importante tener en cuenta que ese tipo de paga demorará más que una transferencia bancaria o vía Paypal.

Finalmente, es importante que no te vendas barato. Si valúas tu trabajo a un precio muy bajo, los editores estarán dispuestos no solo a pagarte menos a ti, sino a otros freelancers. No solo estás dañando tu propio bolsillo, sino el potencial de ingresos de tus compañeros.

¿Cuándo tengo que llevar al contratante a la corte o buscar un abogado?

La corte y los honorarios legales pueden costar más que el valor del contrato original. Solo la situación más extrema justifica recurrir a la justicia, por ejemplo, que tu editor no te haya pagado por meses y haya mostrado que no tiene intención alguna de hacerlo, o que la publicación para la que colaboraste te deba una gran suma de dinero.

En conclusión

Un contrato específico y detallado es un buen modo de asegurar que todas las partes estén conformes en cualquier proyecto independiente. Tener en cuenta estos puntos significa que tanto tú como tu editor sabrán qué esperar de cada uno en cuanto al estilo y calidad de la producción, los plazos de entrega, el monto del pago y el método. Elaborar un contrato le hará un favor a ti y a otros freelancers de tu campo al establecer estándares claros (y esperamos que más altos) para el trabajo que producen. ¡Feliz freelanceo!

Este post apareció originalmente en Columbia Visuals y Content.ly y se reproduje en IJNet con permiso.

Columbia Visuals es un recurso para periodistas que explora y celebra los aspectos creativos y prácticos de la producción del periodismo visual. Es un proyecto del Departamento de Medios Digitales de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia.

Content.ly is es una consultora de estrategia de medios, con recursos para freelancers.

Imagen principal con licencia Creative Commons en Flickr vía Jull.