Cómo encarar una crisis inesperada desde un medio: aprendizajes del programa Velocidad

porAldana Vales & Lucía Ballon-Becerra
Sep 24, 2020 en Cobertura del coronavirus
velocidad

En la última quincena de febrero, mientras el nuevo coronavirus todavía era algo lejano para América Latina, los 10  medios ganadores del programa Velocidad prepararon sus proyectos para este año. Trabajaron con el apoyo de un consultor o una consultora y delinearon sus estrategias para aprovechar al máximo los recursos de la aceleradora que desarrollan el Centro Internacional para Periodistas y SembraMedia, con apoyo de Luminate. Y, sobre todo, pensaron en planes para crecer. 

Unas semanas después, llegaron la pandemia y la cuarentena y el escenario cambió para todos. Sin embargo, siguieron adelante.

En este tiempo, los medios no solo pudieron adaptar sus planes al nuevo contexto, sino también descubrir nuevas oportunidades. En este artículo, cuatro de ellos comparten sus aprendizajes y consejos para encarar una crisis inesperada.

Compromiso

Posta, un medio digital con base en Argentina, fue fundado en 2014 y es conocido como la productora de podcasts número uno del país sudamericano. Sus contenidos suelen centrarse en temas como ideas, innovación, tecnología, entretenimiento y cultura pop. Con apoyo de Velocidad, planeaba expandir su producción y profundizar su relación con la audiencia. 

Su gran proyecto dentro del programa era el lanzamiento de un podcast diario. A pesar de la crisis, Posta fue capaz de presentar Esto Pasó Posta, un resumen vespertino de 10 minutos con las novedades de cada jornada. Además, el coronavirus trajo una oportunidad que no estaba en los planes: un breve podcast en alianza con el sitio El Gato y la Caja para analizar la pandemia.

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Nada de esto fue sencillo. El trabajo remoto fue un desafío grande para la organización, que requiere de estudios especiales para grabar sus productos. No obstante, el equipo descubrió en este contexto la flexibilidad y adaptabilidad de la organización. 

Ante todo, Posta priorizó la calidad profesional del audio y del contenido para satisfacer a su audiencia. “Tenemos una audiencia que busca en nosotros una alternativa de entretenimiento, de información, de educación, de acceso a otras ideas. Y nuestro compromiso con esa audiencia, yo creo que se mantuvo”, resalta Luciano Banchero, cofundador del medio.

Adaptación

No solo Posta fue capaz de ser flexible. Lado B, un portal del estado mexicano de Puebla, también identificó esa virtud durante la pandemia. “A veces algo suena muy bien, pero no se puede hacer en este momento”, reflexiona Mely Arellano, editora del sitio. Para ella, hay que saber cuándo moverse, renunciar o posponer completamente una actividad.

Entre los planes de Lado B para 2020 figuraba una serie de talleres presenciales, algo que quedó descartado con la llegada del coronavirus a México. Lo primero que hizo el medio entonces fue modificar ese objetivo y pasar a organizar talleres en línea. El problema fue que, por supuesto, había muchos otros que ofrecían ese mismo servicio. “Tuvimos que lanzar nuestros primeros talleres gratuitos con opción de cooperación voluntaria”, relata Arellano.

Sin embargo, esa decisión les permitió capitalizar y construir lazos con su comunidad, una de las áreas que precisamente el medio quería trabajar en el marco de Velocidad.

Entonces empezaron a enfocarse en las acciones con la audiencia. No tenían pensado desarrollar su newsletter, pero decidieron hacerlo para tener una nueva vía de comunicación. “Hemos hecho llamados a la acción para que nos contesten, hemos obtenido respuestas”, destaca Arellano. Según ella, el alcance todavía es modesto, pero al equipo de Lado B le da gusto ver que está entablando una conversación que antes solo tenía de forma breve.

Decisión

“Cuando empezamos con las membresías, no teníamos claro si iba a resultar o no”, recuerda Claudia Urquieta de CIPER. Este medio chileno se especializa en investigaciones periodísticas y, para el equipo que lo compone, ese tipo de trabajo era necesario. Por lo tanto, suponían, la gente lo iba a valorar.

Cuando llegó la pandemia a Chile, apareció también la necesidad de buena información sobre lo que ocurría. Para CIPER, eso significó tomar la decisión de mantener su misión, pero enfocarse en la actualidad. “No vamos a cambiar nuestra rigurosidad pero de repente podemos priorizar y hacer ciertas cosas más de actualidad, siempre con el sello de la investigación”, explica Urquieta.

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Para ella, “el periodismo, en situaciones como esta, se muestra y muestra realmente el alcance y la necesidad que genera, porque es necesario que la gente esté informada y de buena fuente”. Ese fue el caso de CIPER, que el 13 de junio pasado publicó un reportaje que revelaba que el gobierno chileno entregaba a la Organización Mundial de la Salud una cifra de fallecidos mayores a las que difundía en el país.

El trabajo de CIPER tuvo varios impactos. Después de que se conociera esa información, el ministro de Salud chileno renunció. Además, significó un hito en el programa de membresías de la organización. En menos de una semana, recibieron 600 socios nuevos.

Resiliencia

Convoca también planificaba para 2020 un trabajo de consolidación y crecimiento. “Iba a ser el año de mayor cantidad de proyectos y así sigue siendo. No ha cambiado”, asegura Milagros Salazar, su directora. La crisis causada por la pandemia apareció entonces como una oportunidad para generar transformaciones y para dar valor agregado a la gente. Porque como al resto de los medios de Velocidad, el contexto global también desafió a esta organización peruana a acelerar algunos procesos, revisar y cambiar las formas de trabajo. Pero también impactó de lleno de forma personal.

Primero, Salazar fue una de las peruanas varadas en la frontera con Brasil. Eso fue para Convoca una oportunidad para narrar las historias de las personas varadas en el exterior de primera mano. “Gran parte de nuestros lectores fueron los que estaban varados”, recuerda ella. Y luego, el padre de Salazar enfermó y se convirtió en uno de los primeros fallecidos por COVID-19 en Perú.

Cuando eso pasó, Convoca se convirtió “en un medio referente para retratar la situación en los hospitales, las clínicas, la atención a la salud”. En su odisea para intentar conocer el diagnóstico de su padre, Salazar escribió un panorama del estado del sistema sanitario peruano ante la pandemia. “Eso que uno podría decir que es algo tan fuerte como un duelo, como una pérdida de un padre, se convierte en una oportunidad para poner al servicio de la gente”, analiza ella.

Así nació el sitio “Haz tu parte, enfrentemos juntos la pandemia”, un espacio para que la ciudadanía y personal de la salud cuente lo que tenga para reportar. Este proyecto rinde homenaje a los distintos rostros de la pandemia. Primero, a “los inolvidables”, personas que partieron. Segundo, a “los imprescindibles”, los profesionales de primera línea que día a día trabajan en este contexto. Y finalmente, a “los resilientes”, aquellos que no obstante salieron adelante.

A pesar de todo, el medio registró en 2020 un crecimiento histórico en su audiencia y logró consolidar un equipo. Por eso, para Salazar, Convoca también es uno de los resilientes de esta historia.


El programa Velocidad pudo implementarse con fondos de Luminate, y fue diseñado por ICFJ y SembraMedia para apoyar el trabajo de los medios de comunicación independientes y digitales de América Latina.