Cómo evitar que la subvención que te ganaste no se convierta en una pesadilla logística

May 12, 2022 in Temas especializados
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Las subvenciones o grants son un sueño para los periodistas que buscan hacer investigaciones. Sin embargo, la falta de experiencia y organización pueden convertir este sueño en un dolor de cabeza terrible e incesante.

Entonces, la propuesta que realizaste fue seleccionada para el grant, y ahora podrás, finalmente, trabajar en esa investigación que tanto habías anhelado. De ahora en adelante tendrás aproximadamente unos cuatro meses para hacerlo, por lo que todo será genial, tomando en consideración que en la redacción, tu jefe y editor ya había aprobado este proyecto, y te dará todo el tiempo del mundo para hacerlo.

Y aunque eso puede ser cierto, también lo es el hecho de que no es fácil sincronizar el día a día periodístico con un trabajo de investigación que, en la mayoría de los casos, requiere de entrevistar a una gran cantidad de personas, leer muchos documentos, analizar datos y viajar.

Pero no hay de qué preocuparse. Si bien es muy difícil adaptarse al inicio, con el tiempo es posible hacerlo y crear un work flow dinámico, en el que sea posible añadir una nueva responsabilidad a tu rutina diaria, y evitar que la cotidianidad de la redacción no sea tan abrumadora como suele ser.

Para eso hablamos con Suchit Chávez, periodista salvadoreña y miembro destacado de la red colombiana CONNECTAS; y Misael Colindres, periodista hondureño que recientemente trabajó una historia transfronteriza, gracias a una subvención otorgada por InquireFirst.

Organizar muy bien tus tiempos

Como le ocurre a cualquier persona en el día a día, la organización de las tareas que tenemos que hacer durante la semana está en nuestra cabeza. Como es una rutina, ya no necesitamos sentarnos cada domingo por la noche y escribir un cronograma semanal organizado y esquematizado. Sin embargo, con una nueva tarea por realizar, sí es necesario tomarnos el tiempo necesario para que el encaje de esta nueva actividad no genere caos en nuestra rutina diaria.

“Trabajar en un medio fijo impone horarios que a veces son imprevisibles, pero si te programas para hacer una o dos horas del final de tu día solo en avanzar (así sea tarde), te garantiza un tiempo definido para trabajar tu grant”, recomienda Chávez.

A veces, puede que sea muy difícil poder integrar una tarea nueva en el día a día, por lo que es muy probable que todo lo relacionado con el grant haya que hacerlo por las noches o los fines de semana.

En ese sentido, Chávez recomienda que nos organicemos para “avanzar con las cosas pequeñas: solicitudes de información, búsqueda de información, organización de los datos: todo en carpetas accesibles con el nombre del documento que te indique qué es, y qué has encontrado ahí”.

Como casi todo en la vida, la organización es la clave, porque con una planificación clara y definida podremos llevar a cabo todo lo necesario para que nuestro trabajo sea eficaz, y que no represente un desgaste físico y emocional peligroso para nosotros.

Tener presupuestos realistas

Un tema que pasamos por alto a la hora de aplicar a una subvención es el económico, porque es muy probable que antes de hacernos con el grant nunca hayamos trabajado en la creación y ejecución de un presupuesto. En el medio para el que trabajamos, si algún día nos mandan de viaje, o bien pasamos la factura de la gasolina y los demás gastos, o bien el viaje está patrocinado por alguna entidad.

Los presupuestos se deben de hacer de manera realista, incluyendo todos los gastos esenciales para nuestra historia. Por ello, hay que hacer una investigación a consciencia para determinar los gastos a realizar: hoteles, transporte, comida, pago de honorarios a terceros, imprevistos. Todo esto está a nuestro cargo, y si no se considera todo desde un inicio puede generar problemas innecesarios.

Lo importante es hacer estimaciones claras y realistas, y no tener temor de incluir los gastos que consideremos necesarios. “Hay que hacer esfuerzos extra” a lo que estamos acostumbrados a realizar de manera cotidiana, dice Colindres, tanto de “tiempo y dinero para lograr el objetivo”.

Una vez obtenida la subvención, toma en consideración que el dinero que otorgan los grants suele entregarse en dos partes: la primera mitad al iniciar el proyecto, que es el dinero que servirá para el reporteo, los viáticos, etc., y una segunda parte que se entrega ya al final del proyecto, una vez sea publicado.

Creencias firmes y honestidad

A veces, una propuesta enviada a una convocatoria se hace porque el medio en el que trabajamos desestimó —ya sea por intereses editoriales, económicos y/o políticos— dicha idea, pero nosotros estamos convencidos de que vale la pena dedicarle trabajo y esfuerzo para sacarla a la luz.

En esas situaciones, lo que toca es ser firmes en nuestras motivaciones y comunicarlas con toda la gente involucrada en el proyecto. “Cuando el periodista hace trabajos con incidencia política, es decir, con el fin de que los tomadores de decisiones puedan crear, derogar o reformar una ley, el medio de comunicación en el cual trabaja puede tener una línea editorial gubernamental y eso lo puede frenar. Todo debe estar claro antes de comprometerse”, comentó Colindres.

Este conflicto de intereses entre nosotros y el medio es algo que debemos de considerar desde un inicio, ya que podría ser fuente de problemas con consecuencias serias para nosotros mismos. Por el otro lado, sin embargo, esto también puede generar reacciones positivas, ya que el trabajo bien hecho, con apoyo financiero específico, no solo permite conocer historias no reportadas, sino que da prestigio al medio y a los periodistas que las trabajan.

Sin abarcar de más

Sea por las razones que sea, a veces aplicamos a una variedad de becas, subvenciones y colaboraciones con diferentes plataformas, lo que, a la larga, puede convertirse en un problema logístico para nosotros mismos.

“Ese es un buen consejo para cualquiera que quiera aplicar a subvenciones. No te metas a más proyectos sin que puedas garantizar que puedes cumplir con los compromisos que has adquirido”, comentó Chávez.

La reflexión final de todo esto es que, si bien las subvenciones son motivo de una alegría para cualquier periodista, digna de ser colocada en la biografía de nuestro perfil de Twitter o Instagram, también conlleva una gran responsabilidad que hay que saber administrar de manera adecuada, para no sucumbir a la presión.

“Vas a tener que trabajar extra, eso es así. No todo el mundo tiene la dicha de tener un jefe o una jefa comprensivos, para darte el tiempo para cumplir con ese trabajo extra”, reflexionó Chávez. Colindres, por su parte, considera que estas situaciones requieren de “mucho compromiso, disciplina, sacrificio, paciencia, deseo y perseverancia”, porque para poder manejar dos responsabilidades igual de importantes al mismo tiempo es necesario “un esfuerzo extra”, para alcanzar las metas que nos proponemos.


Imagen de Luis Villasmil en Unsplash.