Una Experiencia Inolvidable

porFernando Reyes
Dec 8, 2010 en El ABC del periodista

Tener la fortuna de estar en un hecho como el rescate a los mineros es una experiencia única. No solo por la emoción que significa participar de un hecho histórico como el rescate en si, más bien por estar en el foco del mundo durante varios días.

Eso fue lo que ocurrió al menos los últimos días del rescate. Cerca de mil profesionales de las comunicaciones informando cada detalle, con largas transmisiones en directo, en un rincón inhóspito y en algunos casos, en condiciones de vida deplorables.

Chilevisión, el medio en el que trabajo como reportero, instaló en el campamento de la mina San José un camión satelital, un móvil y dos motor home. Las dependencias necesarias para realizar un trabajo arduo y a veces agotador, con siete horas al día de mucho sol y las restantes con un frío penetrador. Como éramos tres periodistas, nos turnábamos por 8 horas cada uno, disponibles para las transmisiones en vivo, pero todos hacíamos una nota para la edición central. Quienes tuvieron jornadas eternas fueron los corresponsales extranjeros, por los cambios de horarios principalmente.

El trabajo periodístico fue un poco más fácil por la cercanía que pudimos tener los medios con los familiares de los mineros y el acceso a conferencias de prensa establecidas y también en ingles para los extranjeros.

Tuvimos la fuente oficial a la mano y a los familiares como “amigos”. En algunos casos, convivimos el dolor con ellos y también su pobreza, familias muy humildes que permanecieron con niños por largas semanas, cuestión que si bien permite un acceso directo a la información, puede a veces entorpecer nuestra labor, ya que hay que mantener los márgenes pertinentes. Quisiera destacar que no hubo ningún incidente entre los medios, las diferencias por espacios, lugares o por entrevistados se conversaron y nunca pasaron a ser un conflicto. Lo más triste fueron los reiterados accidentes de tránsito que protagonizaron diversos periodistas; chilenos, españoles, y japoneses entre otros, que volcaron en sus vehículos por la premura de llegar a sus lugares de descanso o de trabajo.

Cabe consignar que esta cobertura mediática, contó con la colaboración de la intendencia regional que puso Internet gratuito, comedores, baños y alimentación para quienes la necesitaran, lo que sin duda fue un alivio para los medios, cuestión que seguramente en otro escenario y otro lugar no habría ocurrido.

Lo más relevante fue el éxito de la operación, la felicidad no solo de los familiares y el entorno del campamento, si no también de quienes estuvimos día a día informando los avances de la operación San Lorenzo, en momentos en que la emoción pudo más, ver salir desde el fondo de la tierra a esos 33 hombres era demasiado fuerte…en todo caso el trabajo periodístico siempre tuvo una mirada crítica, objetiva de la labor de rescate que se realizó, que a vista de todo el mundo no tuvo ningún reparo…

Lo que ha ocurrido con los 33 mineros tras el rescate es otra historia, que pocos imaginaron cuando estaban a 700 metros bajo tierra.

Fernando Reyes trabaja hace 11 años en Chilevision, canal de TV de ese país. Hace 8 es periodista de investigación del programa de reportajes “En la Mira”. Cubrió el caso Pinochet y ha recorrido Sudamérica haciendo reportajes sobre Fuerte Apache en Argentina, el terremoto en Colombia, chilenos terroristas en Brasil y el asesinato de diplomáticos chilenos en Costa Rica, entre otros.