Tres pasos para informar de forma responsable cuando te encuentras lejos del lugar de los hechos

porJulie Schwietert Collazo
Jul 3, 2015 en El ABC del periodista

El 14 de junio, Associated Press anunció que la ex primera dama de México planea ser candidata a presidenta del país en 2018. Pero ni el periodista ni ninguno de los editores del medio se dieron cuenta de un error evidente: el apellido de la primera dama estaba escrito de forma incorrecta. 

En un artículo de tan solo 144 palabras, AP escribió el apellido de la ex primera dama como "Zabala" (en lugar de "Zavala"), no una sino tres veces. Veinticuatro horas después de que el artículo había sido publicado, ninguna corrección había aparecido.

Cuando la triste ignorancia acerca de cómo es la vida y la política en los países fronterizos existe en una sociedad, desafortunadamente puede expandirse hacia las redacciones. Así es el caso de Estados Unidos, más allá de su proximidad geográfica con México. El margen de error es amplio, e incluye no solo vacíos en el conocimiento básico de los apellidos típicos y sus posibles variaciones, sino también en temas mucho más complejos como la comprensión de la historia mexicana y el actual panorama político de este país. 

Si bien los periodistas y editores no pueden detectar y corregir todos esos errores que se producen como resultado de la ignorancia, sí pueden llevar adelante algunos controles básicos para mejorar la precisión y responsabilidad del trabajo periodístico. Aquí te presentamos tres estrategias de escaso o nulo costo a esos efectos: 

Vuelve a los conceptos básicos a la hora de corroborar los hechos

Nombres, fechas, títulos... estos datos siempre deben chequearse por una cuestión de precisión, incluso cuando los periodistas y editores creen que están presentados de forma correcta en el borrador del trabajo. Pero no dependas únicamente de los principales resultados de una búsqueda de Google para confirmar algo como, por ejemplo, la forma de escribir el nombre de una persona. 

Una regla de oro es confirmar la información a través de una triangulación: utilizar tres fuentes confiables para comprobar el hecho en cuestión. En el caso del artículo de AP, una estrategia de este tipo hubiera implicado consultar la cuenta oficial de Twitter de Zavala, su sitio web y los periódicos mexicanos.  

Aumenta y perfecciona tu transparencia ilustrando quiénes trabajaron en cada artículo

Algunas publicaciones lo hacen, pero muchas más deberían hacerlo: identifica las manos por las que pasa un artículo antes de que este sea impreso o aparezca online. Una mayor sensación de responsabilidad resulta de cuando los medios no sólo publican una firma, sino también los nombres de los editores (incluyendo los editores de fotografía y los directores de arte) que trabajaron en el artículo. 

Cuando un trabajo es excelente el crédito será compartido. Cuando deja algo que desear, todos tienen que rendir cuentas. 

Para ver como luce este sistema de firmas, puedes observar la sección de artículos largos del popular sitio web sobre alimentación eater.com (el resto del sitio no lleva adelante la misma política). La sección "Bylines" del libro "The Bloomberg Way: A Guide for Writers and Editors" ("El camino de Bloomberg: una guía para escritores y editores") detalla en qué formatos debe ser presentada esta información y qué es lo que debe incluir. 

Contrata verificadores de hechos con conocimientos regionales y lingüísticos

En ausencia de una oficina en México, los editores que no tienen conocimientos de este país y deben cubrir lo que ocurre allí deberían considerar contratar a un verificador de hechos con conocimientos regionales y lingüísticos.  

Esta persona podría trabajar de forma encomendada o estar contratada para tareas excepcionales recurrentes. Un verificador de hechos que ha vivido en la región es especialmente ideal, dado que es probable que tenga una mayor comprensión de la historia, de la cultura y de la política local, en comparación con un periodista que trabaja desde su escritorio. 

Imagen de la frontera entre México y Estados Unidos con licencia Creative Commons en Flickr, vía Ben Amsturz