Quisiera ser usted

porLuis Ortiz
Dec 7, 2010 en El ABC del periodista

Quisiera ser usted, señor periodista del diario El País, The Guardian o Le Figaro. Quisiera ser todos ustedes para pasar noches enteras pensando qué hacer con esos documentos, por dónde hacer explotar esa exclusiva, cómo comenzar a escribir ese reportaje sobre los cables del gobierno de Estados Unidos.

Pero sobre todo quisiera ser usted, Julian Assagne, por tener la valentía de ganarse el título de enemigo número uno del gobierno de los Estados Unidos, por poner de cabeza a la diplomacia del mundo entero, por darnos pruebas de lo que realmente es la política internacional “del más alto nivel”.

¿Qué habrán hecho Barack Obama y Hillary Clinton la tarde de ese domingo cuando cinco de las publicaciones más influyentes del mundo dieron a conocer simultáneamente sus primeras informaciones sobre los cerca de 300 mil documentos del gobierno norteamericano? Me imagino que al mandatario estadounidense le habrán dolido menos las doce puntadas tras el codazo que recibió en un juego de baloncesto, al fin y al cabo un periodista australiano le acababa de propinar un golpe mucho más duro.

Para muchos de nosotros la publicación a cuenta gotas de los contenidos de los cables es casi una tortura, pero, ¿de qué otra manera se podría dar a conocer esa cantidad de información tan variada? Lo que está haciendo Wikileaks es un gran ejemplo del ejercicio del periodismo de investigación. La fuente y la autenticidad de los documentos es más que clara -nadie ha negado su veracidad-, el interés público al publicarlos está más que demostrado, mientras que las consecuencias que tenga este tsunami de información aún están por cuantificarse.

Wikileaks y el Cablegate marcan un antes y un después en el periodismo de investigación, en el manejo y acceso a la información y en manos de quien queda ese poder de la información. Wikileaks y el Cablegate también marcan un antes y un después en las relaciones de Estados Unidos con sus países amigos y en la custodia de la información que no es “top secret”.

De seguro pasarán semanas en las que nuevas olas de Wikileaks sigan cayendo sobre la Casa Blanca y el Pentágono; desde allí seguirán saliendo mensajes de disculpa para todos los gobiernos “víctimas” del Cablegate, mientras que Julian Assagne deberá comenzar a sortearse entre Interpol y los ataques informáticos mientras prepara un nuevo golpe escudado en lo que él llama “transparencia radical¨.

Luis Ortiz es jefe de información y periodista de investigación de Telenoticias-Canal 7 de Costa Rica. Además, conduce el Noticiero del mismo canal. Tiene 31 años y es periodista e historiador