Expertos piden controlar gastos públicos durante la pandemia para evitar corrupción

porAndrés Colmán Gutiérrez
Jul 3, 2020 en Cobertura del coronavirus
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En alianza con nuestra organización matriz, el Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), IJNet conecta a periodistas con expertos en salud y redacciones internacionales a través de una serie de seminarios web sobre COVID-19 como parte del Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud en español.

El presente artículo corresponde a nuestra serie sobre el coronavirus. Entra aquí para leer más.

Los periodistas y las organizaciones de la sociedad civil deben ejercer un mayor control de los gastos públicos durante la crisis de COVID-19, para evitar que se sigan cometiendo hechos de corrupción bajo el pretexto de la emergencia. En esto coincidieron expertos de varios países de América Latina que participaron del seminario web “El desafío de controlar la corrupción en plena pandemia”, organizado por el Foro de Cobertura de la Crisis Mundial de Salud, del Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) y la Red Internacional de Periodistas (IJNet). El seminario fue moderado por Luis Botello, vicepresidente de Nuevas Iniciativas e Impacto en el ICFJ.

“Las crisis no son pretexto para hacer las cosas mal. La situación de pandemia y la liberación de fondos especiales de emergencia para enfrentar al COVID-19 no pueden justificar que se hagan gestiones sin la debida transparencia”, dijo el mexicano Paul Lagunes, profesor asociado en la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia en Nueva York y coeditor  del libro “La corrupción y el escándalo de Lava Jato en América Latina”.

Lagunes dijo que el riesgo de la corrupción en tiempos de pandemia se manifiesta en tres áreas: las compras o licitaciones públicas, el uso discrecional e irregular de fondos de emergencia y las acciones cuestionables que se intentan justificar por estar en tiempos de crisis.

“Aunque las compras son difíciles en tiempos de emergencia, debido a que los gobiernos pierden capacidad de negociación ante la necesidad y la urgencia, la prensa y la ciudadanía deben poner el ojo en el asunto, porque existe riesgo de corrupción”, advirtió.

En Bolivia, un escándalo por presuntos hechos de corrupción en la compra de respiradores para unidades de terapia intensiva durante la pandemia causó la destitución y el encarcelamiento del ministro interino de Salud, Marcelo Navajas.

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“En este caso el rol de la prensa fue preponderante. No se tenía acceso a los contratos de compra de los respiradores españoles. Fueron los medios de comunicación los que empezaron a investigar, tras las primeras noticias de cuánto costaba cada respirador. Y encontraron que tenían un precio tres veces mayor de lo que se vendían en España”, relató Pablo Ortiz, periodista boliviano y autor del capítulo en ese país de “Perdimos, Quién gana la Copa América de la corrupción”, una antología sobre crónicas de corrupción dirigida por Martín Caparrós y Diego Fonseca.

Lo más grave en el caso boliviano es que los respiradores comprados no servían. “Se habían adquirido 170 respiradores que eran para ambulancias, no para salas de terapia intensiva. Es decir, no solucionaba en nada el precario sistema de salud y volvía más o menos estéril la disciplinada cuarentena a la que se había sometido la población, esperando que se equipen debidamente los hospitales públicos”, explicó Ortiz.

La situación derivó en que mientras la población afectada con menos gravedad se cuida a sí misma en sus casas, los enfermos graves tengan que peregrinar por los centros de salud demandando atención y muriendo en la espera, según el comunicador.

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La falta de control sobre los gastos públicos en el contexto de la pandemia se ha visto agravada por la lenta reacción de los poderes legislativos de la mayoría de los países sobre las acciones de los gobiernos, indicó la argentina Noel Alonso Murray, directora ejecutiva de la Fundación Directorio Legislativo. Esta es una organización apartidaria que promueve el fortalecimiento de los poderes legislativos y la consolidación de los sistemas democráticos de América Latina.

“Los Congresos latinoamericanos fueron bastante lentos en reaccionar en la primera fase de la pandemia, salvo en el caso de Brasil. En la Argentina se demoró casi dos meses para que el Poder Legislativo vuelva a funcionar de manera remota. Fueron los gobiernos ejecutivos los que lideraron la primera reacción ante la crisis, sin que exista un debido control”, destacó Alonso.

En el Paraguay, aunque hubo un buen manejo en el control de la pandemia con estrictas medidas de cuarentena y un bajo número de casos de infectados y fallecidos, también saltaron varios casos de denuncias de hechos de corrupción con las compras de insumos y equipos médicos para la lucha contra el Covid-19. Así lo explicó David Riveros García, fundador y director ejecutivo de la organización anticorrupción reAcción Paraguay, que integra educación cívica, tecnología y movilización social para que jóvenes exijan rendición de cuentas al gobierno, especialmente en el sector educativo.

“Los hechos de corrupción salieron a la luz gracias a investigaciones periodísticas y a denuncias de la ciudadanía. El problema fundamental es que la ciudadanía paraguaya tiene hartazgo ante tanta corrupción e impunidad. Los medios denuncian, pero no hacen seguimiento de los casos. La ciudadanía organizada está centralizada en la capital, Asunción, pero es difusa en el resto del país. Necesitamos fortalecer este aspecto para mejorar el control sobre el poder y evitar que siga la corrupción”, enfatizó Riveros García.

Puedes mirar el seminario web entero aquí: https://bit.ly/2BrLlut

 

 


Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Marcelo Leal.