Consejos para incluir elementos narrativos en tus reportajes

porSteve Buttry
Apr 24 en El ABC del periodista

Lo que sigue es la actualización del manual de un taller de escritura que presenté por primera vez en los años 90, acerca del uso de elementos narrativos en el periodismo. Una versión anterior de este documento fue publicada en el sitio web de No Train, No Gain. No le agregué demasiados consejos digitales, pero sí actualicé la referencia a mi edad.

Me gustaba dar este taller combinándolo con el de escribir mientras investigas. La combinación de mi proceso narrativo y del uso de herramientas narrativas fue responsable de los éxitos que pude llegar a lograr durante mi carrera periodística.

Piensa más allá de las cinco preguntas básicas del periodismo

No limites tu investigación ni tu pensamiento a las preguntas básicas del periodismo: quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. Piensa más bien en términos de los elementos de una historia: escenario, personajes, trama, conflicto, clímax, resolución, acción, diálogo, tema.

Los elementos le dan forma al periodismo

Los elementos de tu reportaje no solo le dan forma a tu escritura, sino también a tu trabajo periodístico. Por ejemplo, puedes responde al “quién” con un nombre y algunos detalles básicos, quizás la edad, el lugar de nacimiento y la ocupación: Steve Buttry, 60, profesor de periodismo en la Universidad de Louisiana. Pero si estás desarrollando un personaje puedes buscar y encontrar mucho más: ex integrante de la Fuerza Aérea, hijo de un predicador, fan de tal equipo de fútbol, paciente de cáncer (y sobreviviente), novelista inédito, padre, abuelo, marido, ex editor, ex periodista, mal deportista, boy scout, periodista itinerante, creador de juegos, sabelotodo, etc.

El “dónde” puede ser un lugar en el mapa; el “cuándo”, un punto en el calendario o el reloj. El escenario es el momento y el lugar que el escritor le presenta al lector. Ese escenario requiere de una descripción. Evoca los sentidos. Exige una relación en tiempo y espacio con otros lugares circundantes y con los eventos que ocurrieron antes y después.

La trama no es un conjunto de hechos, sino una serie de estos; cada uno fluye del anterior y conduce al siguiente.

El conflicto demanda una resolución, una explicación sobre la búsqueda de esa resolución o incluso la incapacidad de que esta se de.

Los elementos también le dan forma al copete

Los elementos de la narrativa te ayudarán a escribir el copete de tu historia. ¿Cuál es el elemento más importante de esta historia? Quizás allí es donde deberías enfocar tu párrafo inicial. ¿Cuál es el clímax? Tal vez deberías comenzar con ese momento.

¿La intersección de dos elementos (un personaje en un entorno, la configuración de un clímax) acerca al lector a lo más importante de una historia? Entonces preséntalos de inmediato, relaciónalos claramente y desarróllalos a la vez. ¿Hay un elemento secundario en relación a otros pero esencial de todas maneras? Entonces introdúcelo, pero mantén su desarrollo claramente en un plano secundario, así no cambias o confundes el foco principal de la historia.

Usa diálogos y no solo citas

Si una cita solamente proporciona información al lector, quizás deberías dar esa información con tus propias palabras. Usa las citas textuales cuando una persona está hablando como un personaje, contando su historia, dando su opinión, mostrando emociones, usando un lenguaje colorido y característico.

Demasiados periodistas confunden las citas con el colorido. Las citas coloridas proveen de color, pero las comillas no hacen de por sí que una información se vuelva más ilustrativa ni que una frase aburrida se vuelva divertida. Parafrasea cuando estés brindando información o cuando puedas decir algo mejor de lo que lo hizo la persona a la que te estás refiriendo.

Sin embargo, puedes utilizar el diálogo para darle voz a tus personajes o para inyectarle vida a una escena a la hora de mostrársela a tu lector.

Los videos, los audios y las transcripciones oficiales pueden ser herramientas efectivas para capturar diálogos y llevar la verdadera voz de los personajes a tus historias.

Cuando no hay grabaciones ni transcripciones disponibles, pide a la gente que reconstruya el diálogo para ti: “¿Y entonces qué le dijiste? ¿Y como reaccionó?”

Ten en cuenta a personajes no humanos

A veces, en una noticia o en un reportaje específico sobre un tema, puedes crear un personaje a partir de algo que no sea una persona. En un artículo sobre temas de salud, una enfermedad podría ser el personaje principal. En una historia sobre religión, una iglesia podría ser la protagonista. Si tratas a una institución o a algo intangible o inanimado como un personaje, podrás desarrollarlo más plenamente. Serás más consciente de las acciones del personaje, de sus conflictos con personas reales o con otras instituciones u objetos.

Ten en cuenta a los personajes genéricos

Puedes crear un personaje “genérico” para que los datos estadísticos cobren vida. Una persona genérica de una cierta franja demográfica te permitirá discutir las estadísticas en términos de lo que es probable que ocurra o no ocurra en la vida de las personas involucradas en esos datos.

Si puedes encontrar a alguien que sea casi o exactamente como esa figura genérica, puedes utilizarla para darle vida a los datos demográficos o estadísticos.

Obtén detalles sobre el escenario

Mientras haces tu trabajo periodístico es probable que no sepas cuál será el escenario clave o un importante escenario secundario en tu historia. Así que reúne información como si ya lo supieras. Ve a la escena del crimen o del desastre. Entrevista al personaje en los lugares en los que se mueve: su casa, la escuela, la iglesia, su lugar de ocio o recreación (preferentemente más de uno).

Cuando sea posible, una entrevista en movimiento será eficaz: comienza en su lugar de trabajo, sal a almorzar con él, ve a su hogar en su vehículo y pídele que te muestre su casa y su patio.

Los videos y las fotografías pueden ser herramientas importantes para ayudar a que el lector/espectador se instale en el escenario.

Apréndete los detalles de la trama

Si una determinada trama te parece importante, asegúrate de saber toda la secuencia de los hechos. Pídele a los personajes que te cuenten quién estaba en qué lugar cuando ocurrieron los sucesos importantes. Haz que los reproduzcan paso a paso para ti, en la medida de lo posible. Busca documentación que pueda clarificar o verificar lo ocurrido, que devele quién estuvo presente y cuándo. Mira toda la documentación en video que esté disponible.

Busca las contradicciones e inconsistencias en los relatos de las personas y fíjate si puedes resolverlas. No significan necesariamente que alguien esté mintiendo; pueden indicar que la gente ha percibido un evento de manera diferente o poner en evidencia lo confuso de una situación.

Decide qué tan largo debería ser su reportaje

El éxito de algunos sitios de noticias especializadas en textos largos y el fenómeno de las maratones de series demuestran que la gente se quedará con una historia si está bien contada. Decide si tu historia justifica una gran inversión del tiempo del lector o espectador, y utiliza sus elementos para mantener la atención de tu público.

Pero muchas veces, la naturaleza del reportaje, las expectativas de tus editores o los límites del espacio impreso o del tiempo de transmisión requerirán que establezcas con rapidez los elementos de la historia. Puede que no tengas tiempo o espacio para desarrollarlos todos. Después de que hayas reunido toda esta información, identifica los elementos más importantes, los personajes más atractivos, los momentos claves y los detalles más reveladores. Puedes desarrollar un personaje ampliamente, pero quizás tengas que dedicarle solo unas pocas palabras a los personajes menores.

Fíjate de qué manera una buena publicidad televisiva establece el personaje, el escenario o lo rápido que se resuelve un conflicto. Lee mi artículo sobre cómo aprender de las técnicas narrativas de los compositores.

Este post fue publicado originalmente en el blog de Steve Buttry, The Buttry Diary, y es reproducido en IJNet con permiso.

Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía boellstiftung.