¿Qué lugar tiene el humor en el periodismo?

porFrancisco Rodríguez
Mar 2, 2018 en Miscellaneous

Hace unos días ocurrió un incidente en Guatemala: un exministro de Defensa fue capturado bajo la acusación de autorizar, sin respaldo legal, un “bono de responsabilidad” para el presidente Jimmy Morales.

Este sobresueldo sumó US$60.000 extra para Morales, quien es uno los presidentes con mejor salario de Latinoamérica (US$18.800 cada mes, o 47 salarios mínimos para Guatemala).

Cuando el exministro ingresaba a la Torre de Tribunales, un colega tuvo problemas durante la transmisión vía Facebook Live. El resultado fue esto (vean hasta el final):

 

Los alocados ojos del exministro, cual villano de Roger Rabbit, llevaron, de broma en broma, pero cada vez más en serio, a un debate en la redacción acerca de si debíamos utilizar ese material a nuestro favor. Cuentas como El Informal -especializadas en sátira política- estaban sacando provecho ¿Por qué, si era material propio, no ganar algunos cientos o miles de visitas a nuestro sitio?

Aunque no hubo quien no soltara una carcajada, un compañero de la redacción, el editor de cultura, cuestionó: “¿Cuál es la diferencia entre esto y las fake news a las que tanto le tememos?”

Medición alterna

En los últimos años creció un medidor del alcance real de las publicaciones periodísticas: Los memes. La medición es simple: A más imágenes con texto cómico relacionado al tema, mayor fue el alcance de la noticia.

En Guatemala el meme ha sido tan poderoso que fue, sin dudas, uno de varios detonantes para las manifestaciones masivas de 2015.

Ese año, la entonces vicepresidenta impulsó la compra millonaria de un químico que limpiaría el Lago de Amatitlán. Tal fórmula, que en memes fue apodada “agüita mágica”, tendría un costo de GTQ137,8 millones (US$18,3 millones), pero pruebas científicas demostraron que no era más que una mezcla de agua con sal. La indignación fue tanta como los memes de Roxana Baldetti oliendo agua sucia.

El fenómeno se replicó el mes pasado cuando se supo que el Estado pagó, entre otros gastos absurdos, más de US$9.000 en tres pares de lentes Carolina Herrera para el actual Presidente.

El impacto de esta noticia fue tal, que incluso nacieron memes relacionados al seguimiento de la noticia. Al ser cuestionado a qué se debió el desmesurado gasto, Morales esquivó el tema respondiendo “Pregúntele a la SAAS (entidad encargada de cuidar la seguridad presidencial)”.

Estos memes, sin buscarlo, lograron el fin máximo del oficio del periodista: Denunciar. Y lo hicieron por una razón simple: para que un chiste sea eso, primero el receptor debe entender de qué se está hablando y, justo en ese momento y de una manera muy espontánea, se despierta la curiosidad del lector (aunque sea un lector exclusivamente de memes) respecto a un caso de corrupción.

¿Deberíamos los periodistas dedicar esfuerzos extra para crear humor basado en nuestras propias notas periodísticas? Sí, pero con mucho cuidado.

El meme es de los lectores y solo de ellos. Es la manera como se apropian de nuestras investigaciones y no debemos invadir su terreno. Nosotros, en cambio, podemos aprovechar esta curiosidad que despierta una broma y canalizarla.

Pensar en hacer humor basado en periodismo podría ser un excelente ejercicio porque nos hace una pregunta muy importante: ¿para quién estoy escribiendo? ¿Quién quiero que sepa de esto? No todos tienen el tiempo de leer una investigación.

El humor es poderoso porque es un canal que llega justo a ese target con el que no conversamos: aquella persona que el algoritmo de Facebook le prioriza cada vez más cualquier contenido excepto un sitio real de noticias, porque les parecemos aburridos.

Ese público con el que no dialogamos también debe ser nuestro objetivo, sobre todo porque es masivo. El actual presidente de Guatemala, muy a su manera, entendió esto. Antes de llegar a ese cargo fue comediante, y esa fue su mejor campaña electoral. Su programa “Moralejas”, que ha estado al aire por más de una década, era el compendio de pequeños sketchs de personajes (varios de ellos basados en estereotipos racistas) que él y su hermano interpretaban. Se ha transmitido todos los domingos por la noche en horario estelar. Chiste a chiste, Morales ganó terreno.

Si nuestra meta solo fuera la risa, podríamos publicar videos como el de la captura del exministro, pero lo cierto es que los filtros de Facebook Live sobre su rostro no aportaban nada. Hasta los guionistas del Presidente en sus tiempos de comediante se esforzaban más.

Reír es de esas cosas por las que estamos dispuestos a realizar un esfuerzo extra, y eso hay que aprovecharlo. El humor es un arma que podemos cargar con información. Disparemos.

Francisco Rodríguez es periodista de investigación, politólogo y estudiante de una maestría en Ciencias Forenses. En 2014 ganó el Premio Nacional de Periodismo de Guatemala. 

Imagen con licencia Creative Commons en Flickr, vía woodleywonderworks.