¿Los medios deben informar cuando tienen contagios de covid-19 en sus redacciones?

porAgustín Herrero
Jan 28, 2021 en Cobertura del coronavirus
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“Muy contenta de volver a Telemundo. Mi sonrisa describe la alegría de haber superado el coronavirus y volver a compartir pantalla con mis compañeros”.

Con esas palabras, la periodista uruguaya María Eugenia García informó a través de su cuenta en Twitter que había sido caso positivo de covid-19, luego de haberse recuperado de la enfermedad.

 

Tras un fuerte aumento de casos en el país, varios medios comenzaron a ser víctimas del virus que paralizó al mundo entero. Y junto a la ola de casos, en los pasillos de varias redacciones empezó a sobrevolar una misma pregunta: ¿lo informamos o no?

Otros medios, que aún no han registrado casos, empezaron a pensar en esa interrogante: ¿si nos toca a nosotros, qué hacemos? ¿Debemos informar si somos protagonistas de un brote? ¿Por qué informarlo? ¿Por qué no hacerlo?

Federico Sierra, periodista y gerente de Telemundo, el noticiero uruguayo donde García trabaja, entiende que no es un deber de los medios informar este tipo de situaciones. Según cree, estas circunstancias carecen de algo fundamental para que un hecho sea noticia: que sea de interés público.

“Seguramente cuando acá en Uruguay había siete u ocho casos por día, cada caso era una noticia en sí. Pero llegó un  momento, cuando los contagios fueron más masivos, que los casos individuales dejaron de tener esa trascendencia”, sostuvo.

“Si estamos hablando de una buena cantidad de casos y un virus circulando, es obvio que casi todas las empresas tengan casos dentro. A nosotros nos pasó, como pasó en los otros canales, como pasó en miles de empresas en Uruguay”, agregó.

De todas formas, Sierra no ve como algo malo que los periodistas o los medios lo cuenten. Lo considera una información de la vida privada de las personas que tienen su derecho o no a contar lo que viven o vivieron.

El análisis de este tema es un asunto que llegó a estar en discusión en cientos de redacciones del continente.

Armando Mayorga, jefe de redacción del periódico La Nación de Costa Rica, coincide con la opinión de Sierra. Cree que, en principio, los medios no deberían contar que tienen periodistas infectados porque los reporteros no son “protagonistas”.

“Cuando uno empieza a contar si se contagia o no, obtiene un protagonismo que en nuestro caso yo lo considero innecesario”, argumentó.

Según dijo, esa situación se vive así en toda Costa Rica. Mayorga contó que otro periódico de aquel país tuvo casos de covid-19 que llegaron a infectar hasta a su directora, pero no fueron noticia. La norma es la misma: los periodistas no son protagonistas. 

“Si se da un contagio masivo o si el brote está vinculado a una persona pública,  no está mal informarlo. Pero si es solo porque nos contaminamos, todo sigue igual. Es una contaminación igual o similar a otras sufren los seres humanos y no pasa nada”, resumió.

Sin embargo, hay otros periodistas en el continente que tienen opiniones un poco diferentes a las representadas por Sierra y Mayorga.

Darío Klein, doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y periodista con vasta experiencia en medios internacionales como AFP y CNN, cree que los medios tienen que ser “sujetos de escrutinio” al igual que cualquier otra institución u empresa.

Klein entiende que si hay un brote en un medio que repercute directamente en el desarrollo del trabajo y la producción de noticias, no solo hay que informar por que sea un hecho de interés sino por responsabilidad frente a los suscriptores, televidentes u oyentes. Asegura que se debe ser transparente y comunicar al público que la calidad periodística se puede ver menguada porque muchos de los trabajadores están en cuarentena.

“El papel de perro guardián de la prensa tiene que abarcar a la propia prensa porque, sino, el perro guardián termina siendo un tirano de su ‘amo’, que viene a ser el Estado”, concluyó.

De todas formas, tanto Klein como Sierra y Mayorga coinciden en que cuando son casos puntuales, la decisión pasa al área privada del periodista. Y si el trabajador lo considera oportuno, puede convertir su propia experiencia en una historia a contar.


Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash, vía Teslariu Mihai.