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La publicación canadiense The Discourse colabora con su comunidad

porJacky HabibJan 09 en Collaborative journalism
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Cuando de colaboraciones se trata, la publicación canadiense The Discourse se destaca por involucrar a los propios miembros de su comunidad. Fundada en Vancouver en 2014, Discourse Media se especializa en investigación y periodismo de soluciones.

Erin Millar, fundadora y CEO de The Discourse, trabajó como periodista de educación durante una década antes de iniciar su empresa. "Estaba en una redacción tradicional en la que se nos entrena para mantener a todos a cierta distancia", explica. Después de publicar alguna historia, recibía rutinariamente numerosas respuestas del público. "Correos electrónicos de maestros y padres que decían 'Te equivocaste aquí' o ‘¿Sabías que la escuela está trabajando en una solución?'", cuenta. "Pensé que si tuviera alguna manera de acceder a ese conocimiento y experiencia y usara esas conexiones sobre el terreno antes de publicar, haría un mejor trabajo”.

Inspirada por la aparición de GroundSource — una herramienta de engagement para periodistas — Millar construyó un modelo que se basa en la colaboración de los miembros de la comunidad para determinar qué historias cubrir y ayudar a darles forma.

The Discourse se organizó inicialmente en torno a temas como el bienestar infantil, la reconciliación indígena y la violencia sexual contra las mujeres. Sin embargo, el staff se dio cuenta de que su audiencia no estaba necesariamente interesada en temas específicos, sino en leer en profundidad historias sobre comunidades particulares. En 2015, The Discourse cambió su enfoque para informar sobre comunidades empobrecidas.

A partir de 2018 informan sobre tres comunidades: Cowichan Valley en la Columbia Británica, la comunidad urbana indígena de la región del Gran Vancouver y la diversa comunidad de Scarborough, Toronto. A partir de esta cobertura, el equipo de 20 personas de The Discourse está desarrollando un modelo de participación comunitaria y periodismo colaborativo que espera replicar en todo Canadá.

Elegir un tema

Cuando los periodistas de The Discourse comienzan a cubrir una comunidad, siguen un proceso específico: se les pide que entrevisten a por lo menos 20 miembros de la comunidad usando una lista de preguntas, incluyendo dónde consumen información y qué temas de interés o qué preocupaciones consideran que no tienen cobertura en los principales medios de comunicación.

Las entrevistas se graban y las respuestas se transcriben y se ponen en una hoja de cálculo. El periodista de la comunidad trabaja con un periodista de datos y un productor para analizar y evaluar la información recibida en busca de palabras clave y temas recurrentes, con los que se confecciona una lista corta.

Después The Discourse comparte esa lista y organiza una votación para que los miembros de la comunidad puedan opinar sobre los temas en los que quieren que el periodista trabaje. Todo el proceso es compartido con la comunidad, cuenta la periodista de datos Franchesca Fionda.

Después de la votación, el periodista (uno por comunidad) se prepara para hacer la cobertura de los temas que la propia comunidad pidió.

Millar dice que el proceso probablemente sea “demasiado rígido, pero estamos tratando de entender qué funciona y qué no funciona y limitando las variables". The Discourse no utiliza ningún software especial para administrar todos esos datos, lo cual, admite Millar, puede resultar cansador. Eventualmente planean construir una tecnología para racionalizar y escalar el proceso.

Los temas que surgieron de las entrevistas comunitarias fueron muy diferentes. Por ejemplo, en la comunidad indígena urbana de Vancouver surgieron problemas relacionados con la celebración de la cultura y el acceso a la vivienda. En Scarborough, la comunidad estaba interesada en desafiar estereotipos y prejuicios y en los problemas con el transporte público.

Engagement continuo

Esas charlas iniciales son solo el primer paso que dan los periodistas de The Discourse para involucrarse con sus comunidades. Jacqueline Ronson, quien informa sobre Cowichan Valley, estima que pasa al menos la mitad de su día de trabajo directamente con miembros de la comunidad. Ya sea en línea o en persona, se ocupa de escuchar sus puntos de vista y de crear contenido que examine o explique los problemas que plantean.

En preparación para el referéndum de Cowichan Valley este año, Ronson pasó semanas analizando  de qué se trataba la votación, haciendo fact-checking, y respondiendo directamente a las personas que tenían comentarios o preguntas.

Cada uno de los tres reporteros comunitarios de The Discourse está a cargo de un grupo de Facebook que usan para involucrar a los miembros de la comunidad en el diálogo. También participan activamente en grupos locales de Facebook ya existentes.

Estos periodistas deben asistir a un evento comunitario cada semana, lo que los ayuda a fomentar la relaciones y la confianza. Y también organizan sus propios eventos. Brielle Morgan, una periodista que informó ampliamente sobre el bienestar de la niñez en Vancouver, organizó sesiones para ayudar a los padres a manejarse en la burocracia del sistema de bienestar infantil.

El impacto de la consulta pública en el periodismo

Las consultas a los miembros de la comunidad han sido útiles para establecer la agenda de los periodistas de The Discourse. Después de compartir con la comunidad los temas que tenía la intención de cubrir y de asistir a varios eventos, numerosos miembros de la comunidad se acercaron a Ronson y la condujeron eventualmente a nuevas historias.

Ella dice que el modelo de The Discourse es sumamente distinto de sus experiencias previas como periodista comunitaria. "La diferencia principal es el trabajo de engagement, sin duda; el hecho de que todas nuestras historias provengan de una demanda de la comunidad", dice Ronson. "He trabajado para otros periódicos comunitarios en el que el modelo consiste en decidir qué es de interés periodístico basándote en tu intuición".

Y su esfuerzo por involucrar a los miembros de la comunidad no ha pasado desapercibido. En un mercado de agricultores en Cowichan Valley, alguien reconoció a Ronson y la felicitó por el trabajo que estaba haciendo en el grupo de Facebook para educar a la gente sobre las próximas elecciones y el referéndum.

Los periodistas de The Discourse no cubren lo que ya esté siendo cubierto por otros periodistas comunitarios. Hacen periodismo en profundidad y se espera que ofrezcan algo de valor a la comunidad cada dos semanas. Por lo general, esto toma la forma de un artículo y de un boletín semanal.

Si bien colaborar con miembros de la comunidad es clave en The Discourse, Millar explica que más allá de cualquier fórmula que apliquen, lo importante es el compromiso con la participación comunitaria. "Se trata de una cultural y de una apertura”.

Expandirse a nuevas comunidades

Antes de expandirse a nivel nacional, The Discourse necesitaba recaudar CAD1 millones en capital y lanzó una campaña de crowdfunding. Por un mínimo de CAD250 a un máximo de CAD50.000, los miembros del público podían invertir y ser propietarios de Discourse Media. Más de 300 personas respondieron a la convocatoria, y se recaudaron CAD350.000.

"Ha sido muy costoso desde el punto de vista legal y contable, pero sentimos que había algo sumamente armónico en una publicación dirigida por la comunidad que también perteneciera a la comunidad", dice Millar. El resto de la recaudación de The Discourse provino de una combinación de inversores individuales y fondos para proyectos de resultados rápidos.

Finalmente, The Discourse está construyendo una base de miembros que opera con donaciones mensuales. A diferencia de un servicio de suscripción, los miembros no pagan para acceder al contenido, sino para apoyar el trabajo general de The Discourse. Millar cuenta que aún no lo han comercializado de manera agresiva debido a que todavía se encuentra en fase beta, pero ya tienen 850 miembros.

Más lecturas sobre the Discourse (en inglés)


Jacky Habib es autora freelance y becaria de la School for Social Entrepreneurs.

Imagen con licencia Creative Commons en Unsplash vía Nicole Honeywill.